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Menopausia sin molestias

¡No te sofoques! 10 alimentos para el equilibrio hormonal

Ante los cambios hormonales de la menopausia el organismo responde con algunos síntomas que pueden resultar molestos. Estas pautas y alimentos te ayudarán a disfrutar de esta etapa sin complejos.

Martina Ferrer

La menopausia es un proceso fisiológico en la vida de la mujer. Entre los 45 y 55 años disminuye de forma natural la producción de estrógenos en los ovarios. Esto puede provocar síntomas más o menos molestos, como sofocos, insomnio, irritabilidad o sequedad, que se pueden prevenir y tratar de forma holística.

Los fitoestrógenos, unos polifenoles similares a los estrógenos, ayudan a reducir los síntomas. Están en el lino, legumbres, el sésamo y el kuzu.

Consume grasas saludables, como las de aguacate, nueces, semillas… Sacian y son grandes reguladoras del sistema endocrino. Además, cuidan el sistema digestivo y favorecen la producción de sustancias beneficiosas.

Dos hormonas, la testosterona y la serotonina, son esenciales. La primera ayuda a preservar la calidad muscular y ósea, y la segunda hará que tengas mejor ánimo, que duermas bien y no sufras sofocos en la menopausia. Para mejorar sus niveles realiza ejercicios de fuerza con pesas y mima tu microbiota intestinal: la mayor parte de la serotonina se fabrica en el sistema digestivo.

10 alimentos para aliviar los sofocos en la menopausia

Existen alimentos que te ayudan a combatir los síntomas molestos de la menopausia. De esta manera puedes disfrutar de esta etapa sin complejos.

1. Semillas de lino

Son ricas en lignanos que al ayudar a mantener la actividad estrógenica alivian la mayoría de síntomas por mala adaptación a los cambios hormonales.

Consume 2 cucharadas al día, recién molidas y añadidas a batidos, ensaladas o salsas.

2. Guisantes

Aportan otros fitoestrógenos: los coumesteranos. Como legumbre fresca contribuyen a mantener sana la flora intestinal y son ricos en proteínas, necesarias para la formación de hueso.

Tómalos 2 veces a la semana como plato principal y una como guarnición.

3. Tempeh

El clásico se elabora a partir de los granos de soja, pero el de garbanzo es más fácil de digerir. Se recomienda por sus probióticos que entiquecen la microbiota intestinal.

Consúmelo 2 veces a la semana, marinado, salteado o hervido.

4. Alfalfa

Un puñado de germinados al día enriquece con encimas y hierro las recetas, pero además son otra fuente de fitoestrógenos, que ayudan a mantener la actividad estrógenica.

5. Nueces pecanas

Junto con las nueces del país y otros frutos secos, favorecen la fabricación de serotonina en el intestino gracias al aporte de triptófano y son ricas en grasas saludables.

Toma 3 nueces pecanas al día, junto con otros frutos secos.

6. Semillas de girasol

Aportan aminoácidos básicos para evitar la pérdida de masa muscular y de tejido óseo. Tómalas al natural, tostadas ligeramente o remojadas para aprovechar mejor sus grasas y otros nutrientes.

La dosis recomendada es de 1-2 cucharadas al día en la ensalada, cremas, arroces u otras recetas.

7. Regaliz seco

En infusión, tomado de forma habitual, ayuda a formar serotonina en el intestino. Aumenta asimismo la tensión arterial a personas hipotensas; los hipertensos lo pueden usar solo desglicirrizado.

Prepara tu infusión diaria de regaliz seco con una cucharada en medio litro de agua, mejor con anís.

8. Plátano

Mejor verde que muy maduro por su riqueza en almidón resistente: el intestino no puede absorberlo y las bacterias buenas del colon lo usan para alimentarse. Su triptófano también favorece la formación de serotonina.

Toma 1 plátano cada dos o tres días.

9. Kuzu

Esta raíz de origen asiático se usa por numerosos motivos por sus beneficios para la salud. En esta ocasión es útil como fuente de fitoestrógenos y de almidón resistente, de efecto prebiótico.

Consume 1 cucharada al día en salsas y guisos o en la infusión de la tarde, para la que resulta ideal.

10. Sopas y caldos

Son la mejor forma de mantenerse hidratada y nutrida. Puedes añadirles algas (kombu, por ejemplo) y shitakes secos, nabos y raíces, col y cebolla, etc. No solo son fáciles y económicos de hacer, sino que en invierno nos ayudan a calentarnos.

A esta lista añadimos la recomendación de la Medicina Tradicional China: alimentos de color oscuro como tamari, frutos rojos o judías azuki. Las raíces y algas tampoco deberían faltar.

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