Lactosa oculta

En productos no lácteos

Guía para descubrir la lactosa oculta en los alimentos

¡Cuidado! La lactosa está presente en más alimentos de los que imaginas

Lucía Martínez Argüelles

La lactosa es el azúcar de la leche, un disacárido formado por una molécula de glucosa y otra de galactosa. Para digerir este azúcar disponemos en el intestino delgado de una enzima llamada lactasa, que rompe la unión entre las dos moléculas, y libera así dos monosacáridos que pueden ser absorbidos sin problema.

Cuando por algún motivo nuestro intestino no produce lactasa, o la produce en baja cantidad, la lactosa llega intacta al intestino grueso, donde al fermentar produce molestias digestivas más o menos marcadas en función de la tolerancia individual y de la cantidad consumida. Esta situación de déficit de lactasa con síntomas intestinales es la llamada "intolerancia a la lactosa".

Las molestias provocadas varían en gran medida de una persona a otra. Son comunes la hinchazón abdominal, los gases, las diarreas o heces blandas, y no son raras las náuseas, los vómitos y el dolor o los espasmos abdominales. En algunos casos puede producir también estreñimiento, dolor al defecar e irritación de la zona perianal por la acidez de las heces.

A largo plazo la alteración de la mucosa intestinal puede traducirse en una mala absorción de otros nutrientes, cansancio y falta de concentración, síntomas cutáneos, etc.

La motivación para evitar la lactosa puede ser por salud y también por ética animal en el caso de los veganos.

¿Sin lactosa? En algunos alimentos está oculta

El problema al que se enfrentan los intolerantes a la lactosa y los veganos es que puede hallarse donde menos te lo esperas, no solo en los productos lácteos y sus derivados. Por eso deben deben vigilar la composición de otros alimentos, asegurándose de que son realmente sin lactosa.

Productos instántaneos

La lactosa proporciona una textura cremosa y ayuda a que un producto se disuelva bien. Por ello se utiliza en muchos preparados en sobre para tomar al instante. Cafés, cacao en polvo, sopas y purés de patatas pueden contener lactosa, que también actúa como un potenciador del sabor.

Algunos wasabis y aliños comerciales también pueden recurrir a las cualidades de la lactosa.

Margarinas y helados

Las margarinas vegetales que se consumen como alternativa a la mantequilla no siempre están exentas de lactosa. Conviene asegurarse de que no está en la lista de ingredientes o de que en la etiqueta se pueda leer un «sin lactosa».

Los helados bajos en grasa pueden contener más lactosa que las versiones elaboradas con leche entera.

Productos cárnicos

Es un conservante en los embutidos secos como el salami, el chorizo y el salchichón. Enmascara sabores desagradables de compuestos amargos (sales emulsionantes, fosfatos…) utilizados en la carne picada, hamburguesas y salchichas.

Caramelos y dulces

Modifica la cristalización, la masticabilidad y el aroma de otros azúcares por lo que se emplea en la fabricación de caramelos y productos de contería, chocolates y pastas de azúcar. Acompaña a otros edulcorantes para mejorar su sabor y sus prestaciones como ingredientes.

Medicamentos

Es un componente de una gran cantidad de medicamentos comunes como el ibuprofeno, antiácidos, píldoras anticonceptivas y ansiolíticos.

Los medicamentos homeopáticos suelen usar como vehículo la lactosa. Existen marcas que los elaboran con sacarosa.

Derivados de cereales

En las barritas energéticas, por ejemplo, se utiliza como edulcorante por su bajo índice glucémico. También como un agente que conserva el color.

Artículos relacionados