Dieta sin gluten

Gluten y salud cardiaca

Suprimir el gluten no es malo: lo malo es comer mal

A raíz de un estudio reciente se ha tildado a las dietas sin gluten de peligrosas para los no celiacos, pero ni el estudio dice eso ni comer sin gluten es dañino si la dieta es equilibrada.

Lucía Martínez

Parece que no hay semana en la que no nos encontremos en algún momento con una noticia polémica relacionada con la nutrición y la alimentación. Los últimos días han sido especialmente prolíficos, por un lado hemos asistido a la implantación de las tasas a las bebidas azucaradas en Cataluña y, por otro, la nutri-noticia estrella ha sido la relacionada con un estudio recién publicado en el British Medical Journal sobre el consumo de gluten (1).

Dieta sin gluten y corazón: un riesgo ficticio

Como suele ser habitual, los titulares en prensa en relación al estudio han sido sesgados y amarillistas, con afirmaciones que están lejos de ser fidedignas a los resultados del estudio.

La Vanguardia, sin ir más lejos, titulaba “Comer sin gluten puede perjudicar la salud cardiovascular de los no celiacos”, El País nos dejaba un “El gluten solo es malo para los celiacos” y Antena 3 optaba por “Un estudio alerta de que quienes dejan de ingerir gluten sin ser celiacos tienen más posibilidades de tener diabetes tipo 2”. Todo ello mientras los nutricionistas atónitos intentábamos a duras penas sembrar un poco de sentido común en redes sociales.

¿Por qué no leemos lo que realmente dice el estudio?

Una de las conclusiones del trabajo es la siguiente: “La ingesta de gluten a largo plazo no se asoció con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular”, cualquier persona con una comprensión lectora modesta entiende que eso no significa que quitar el gluten empeore la salud cardiovascular, simplemente que consumirlo no la empeora, que es muy diferente.

¿Qué más dice el estudio? Que “eliminar el gluten de la dieta puede resultar en la menor ingesta de cereales integrales beneficiosos que protegen del riesgo cardiovascular”. La clave de esa frase es el “puede”, que es condicional, no imperativo. Una dieta sin gluten basada en alimentos procesados etiquetados como “sin gluten” probablemente será una mala dieta, pero no por la falta de gluten, si no por el exceso de productos poco recomendables.

Los cereales sin gluten, aún más sanos

Una dieta sin gluten permite la inclusión de cereales y pseudocerales como el arroz integral, el mijo, el trigo sarraceno, la quinoa o el maíz. Los beneficios de estos alimentos para la salud no son inferiores a los que aportan cereales con gluten como el trigo, el centeno o la cebada. De hecho, en muchos casos sus beneficios son superiores.

7 cereales sin gluten

Más allá del trigo

7 cereales sin gluten

Dejemos de lado que lo importante es que la dieta sea rica en verduras y frutas (todas sin gluten), no en cereales... Y es que verduras y frutas cuentan con más evidencia en la prevención de las enfermedades no transmisibles, cardiovasculares y diabetes incluidas.

Una dieta sin gluten no es siempre sana

Eso sí, si consumíamos pan integral y lo cambiamos por unas magdalenas sin gluten, que son bollería, nuestra dieta empeorará sin duda. Pero no por haber quitado el gluten, si no por haber cambiado un alimento saludable por otro insano, tenga o no gluten. Por suerte tenemos mucho mejores alternativas.

La última conclusión reza tal que “el fomento de dietas sin gluten en personas no celiacas no se debe recomendar” y efectivamente, a las personas no celiacas les debemos recomendar una dieta saludable, no una dieta sin gluten.

Pero eso no significa que una dieta sin gluten sea peligrosa o aumente el riesgo de enfermedades per se. Asumir eso en un terrible error. Una dieta sin gluten puede ser desastrosa o sanísima, en función de los alimentos que se elijan para conformarla.

Eliminar el gluten puede beneficiar a personas no celiacas

Y por último reseñar que no es cierto que sean solo las personas diagnosticadas con celiaquía las que se benefician de una dieta sin gluten. Hoy sabemos que existen intolerancias al gluten no-celiacas y también que en ciertas patologías inflamatorias o autoinmunes el paciente puede beneficiarse de una dieta sin gluten. Por lo que esa última afirmación es a día de hoy, reduccionista en grado sumo.

  1. Lebwohl Benjamin, Cao Yin, Zong Geng, Hu Frank B, Green Peter H R, Neugut Alfred I et al. Long term gluten consumption in adults without celiac disease and risk of coronary heart disease: prospective cohort study BMJ 2017; 357 :j1892
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