Helados cremosos fruta

Paso a paso

¡Al rico helado! Sin gluten ni lactosa

Son pura vitamina y una auténtica delicia para el verano. Muy fáciles de hacer, con solo fruta fresca y toppings naturales. ¡Déjate tentar!

Javier Medvedovsky y Gloria García Lerma

En verano, resulta muy apetecible y casi imposible resistirse a tomar helados de vez en cuando. Un delicioso placer que hace más llevaderos los días de calor intenso. Y es que son una de las opciones dulces favoritas tanto de niños como de mayores en esta época.

Pero, ¿sabes qué llevan? ¿Cómo están hechos?

Te proponemos elaborar helados de forma sencilla a partir de ingredientes en bruto: frutas, frutos secos, grasas vegetales saludables. Son una alternativa saludable a los helados convencionales e industriales, y perfecta para todos, en especial si se tienen intolerancias.

Estos helados están dentro del concepto de alimentación viva o raw food. Son veganos, sin gluten ni lactosa. ¡Puedes comerlos sin sentirte culpable!

No hay nada como comer algo elaborado con las propias manos. Sabes qué estás comiendo y eso te da confianza. De hecho, la mayoría de veces no sabemos verdaderamente qué nos estamos llevando a la boca.

Helado de té matcha

Deliciosos antioxidantes

Helado de té matcha

Cómo hacer helados a base de fruta ¡sin gluten ni lactosa!

Veamos las posibles maneras de hacer un helado casero "vivo", con ingredientes frescos y naturales.

Al elegir los ingredientes la calidad es básica. Vamos a preparar algo que consumiremos nosotros y nuestros seres queridos. Es importante que los ingredientes sean de buena procedencia, preferiblemente de agricultura ecológica o de cercanía. Descubre quién los hace y cómo, asegurándote de que no tienen químicos empleados en agricultura.

Simplemente con fruta ya se puede hacer helado. Por ejemplo, pelamos y troceamos un plátano y lo congelamos. Una vez esté duro, lo trituramos y obtenemos un rico helado de consistencia bien cremosa que no tiene nada que envidiar a un helado convencional. ¡Así de simple!

Nuestro potencial creativo hará el resto. Podemos combinar frutas para lograr otros colores y sabores, darles coberturas, especiarlos o agregar frutos secos para dar textura.

Si añadimos grasas sanas, como anacardos previamente remojados en agua, aguacate, aceite de coco, manteca de cacao, leches vegetales… lograremos helados aún más cremosos a los que podemos dar cualquier forma, incluso hacer un polo.

Si no te basta con el dulzor de la fruta, una opción es agregar endulzantes naturales, como sirope de agave o yacón, dátiles, azúcar mascabado, azúcar de coco o de abedul…

Cuanta más potencia tenga tu batidora, más cremoso saldrá. Y si tienes una máquina de helados o una sorbetera, lograrás la textura y apariencia de un helado profesional. Utiliza diferentes moldes para dar forma a los helados: círculos, cuadrados, triángulos, estrellas… Existen moldes originales y divertidos.

Decóralos con lo que más te guste: frutos secos, coco, espirulina crocante, hojas de menta, nibs de cacao, trozitos de otras frutas…

Puedes servirlos con salsas, por ejemplo, 100 g de arándanos triturados con 10 dátiles y un par de cucharaditas de agua. O simplemente mango triturado.

Un helado puede ser un excelente plato gourmet si lo presentamos de forma elegante y artística.

Por su sencillez estas preparaciones son ideales para implicar a los niños. En general, los niños adoran los helados, así que si conviertes su elaboración en un juego no solo aprenderán sencillas recetas, sino que conectarán con el alimento desde temprana edad.

La cocina es una herramienta estupenda para proporcionar conocimiento educativo y, si les enseñamos desde pequeños, les estaremos dando libertad.

Paso a paso: receta de helado de fresa y plátano

Es tan fácil de preparar que te sorprenderá, pero su sabor y ligereza no te dejarán indiferente. Aquí te contamos cómo hacerlo con batidora, pues es lo más sencillo y el resultado es excelente, pero puedes emplear una heladora o sorbetera si tienes. Te quedará aún más cremoso.

Solo necesitas dos ingredientes:

  • 3 plátanos
  • 200 g de fresas

1. Prepara la fruta

Pela y corta primero los plátanos en rodajas y resérvalos en un cuenco. Después limpia las fresas retirando el rabito y las hojas, y a continuación córtalas en trozos pequeños sobre otro cuenco.

Introduce la fruta cortada en el congelador y déjala unas horas hasta que esté completamente congelada. Es preferible congelar las frutas por separado en recipientes diferentes.

2. Retira la fruta del congelador

Pasa los plátanos por la batidora hasta obtener una pasta de consistencia cremosa. Agrega las fresas y tritura hasta igualar la consistencia.

Según la potencia de la batidora, puede costar al principio. Si tiene poca potencia, ten paciencia. Poco a poco lograrás un buen resultado.

3. Disfruta de tu helado

Una vez obtenida la consistencia de helado, ya lo tienes listo y puedes empezar a disfrutarlo.

Si al triturarlo se calentó un poco y ya no está tan compacto como desearías, o incluso si no lo vas a comer de inmediato y prefieres comerlo en otro momento, puedes llevarlo nuevamente al congelador hasta el momento debido.

Más sabor y cremosidad con estos trucos

Puedes decorar este helado u otros con arándanos, flores, nibs de cacao, chips de coco seco…

Para dar más cremosidad añade a la fruta 100 g de anacardos (remojados de 3 a 8 h), 3 cucharadas de azúcar de coco y 80 ml de agua. Tritura y congela.

Con papaya se obtiene otro helado exquisito. Pon 350 g de esta fruta, 1 cucharada de maca en polvo y anacardos, azúcar de coco y agua en la misma proporción que en la receta anterior.

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