A voz alzada
Amanda Romero
Activista por los animales
Amanda Romero
Inundación en las granjas de cerdos debido a la crecida del río Ebro

Atrapados

Cómo ayudar a los animales en las catástrofes naturales

Recientemente, centenares de cerdos han quedado atrapados en la crecida del Ebro sin recibir ningún tipo de ayuda. ¿Podrían haberse salvado?

La puerta está cerrada.

Sois decenas en el mismo cuchitril.

El agua empieza a colarse por todas partes.

Al otro lado del cercado se oyen los gritos.

El agua sigue avanzando con fuerza y lo destroza todo.

Ya no puedes tocar el suelo, la nave está completamente inundada.

Te agarras desesperadamente a las vallas mientras los demás te pisan, te arañan, te hunden y te agreden intentando salvarse.

Algunos de sus cuerpos sin vida empiezan a flotar a tu alrededor.

Pasan las horas, pasan los días y cada vez más cadáveres helados chocando contra ti.

El frío ha entumecido todas tus extremidades, tu cuerpo está lleno de heridas y magulladuras, no te quedan ya fuerzas para agarrarte a nada.

Gritas desesperadamente pero nadie acude en tu auxilio.

Y la maldita puerta está cerrada.

Miles de animales atrapados por la crecida del Ebro

Podría ser una pesadilla o una historia de terror, pero es la realidad que han vivido cientos de animales tras el desbordamiento del río Ebro en Aragón. Ya ocurrió en 2015, cuando más de 10.000 animales se ahogaron encerrados en granjas tras el desbordamiento del mismo río, pero los protocolos de evacuación y las medidas puestas en marcha han vuelto a ser insuficientes.

Decenas de cerdos han muerto ahogados y los que han logrado sobrevivir, se encuentran en un gravísimo estado de salud, tirados por los corredores de las naves y sin recibir asistencia veterinaria.

Las imágenes obtenidas por el fotoperiodista Aitor Garmendia-Tras Los Muros muestran animales tiritando sin parar, en un severo estado de hipotermia, llenos de heridas y arañazos, demasiado débiles incluso para sostenerse en pie, vomitando agua, tosiendo continuamente y con importantes dificultades para respirar prácticamente todos ellos.

¿Quién es el responsable de esta situación?

El Gobierno regional afirma que "son los propietarios de las explotaciones los responsables de poner a salvo sus animales, la Administración es la que pone a su disposición todos sus medios", es decir, se deja la pelota en el tejado de quienes muy probablemente preferirán ver morir a los animales para cobrar las indemnizaciones de los seguros.

El Partido Animalista (PACMA) ha presentado denuncias contra dos granjas de la zona, una de cerdos y otra de vacas por maltrato de animales domésticos por omisión, delito regulado en el artículo 337 del Código Penal.

Los animales que viven en las explotaciones ganaderas son considerados bienes, propiedades, cosas. Y sus muertes se contabilizan como pérdidas económicas. ¿Cómo podemos dejarlos tan desprotegidos?

Los animales en las catástrofes

En las catástrofes los animales siempre son los más olvidados, los que no son rescatados, los que no reciben ayuda cuando sus hábitats naturales se incendian, se congelan o se derrumban en el caso de los animales salvajes, pero tampoco los domesticados corren mejor suerte.

Los utilizados en las granjas industriales no suelen recibir ningún tipo de auxilio, ni siquiera se les abren las puertas para que intenten ponerse a salvo (aquí la cuestión habitual de los ganaderos que prefieren garantizarse las indemnizaciones de las aseguradoras).

Ni siquiera los animales que conviven con las familias en sus viviendas reciben atención en la mayor parte de los casos, no son auxiliados, ni aceptados en los centros de evacuación, forzando a las familias a dejarlos atrás en situaciones de emergencia.

¿Qué podemos hacer para ayudar?

Desde la organización Ética Animal nos ofrecen estas valiosas recomendaciones:

  • Asegúrate de tener cestas y transportines para poder llevarlos en caso de evacuación, no los abandones.
  • Vacuna a los animales con los que vives para prevenir la difusión de enfermedades.
  • Pon siempre el microchip a los animales de tu familia para poder localizarlos en caso de pérdida.
  • Si te obligan a marcharte sin los animales, deja una gran cantidad de comida y agua a su disposición, nunca los ates ni encierres y deja sujeciones en las puertas para que no se queden atrapados en ninguna habitación.
  • Coloca carteles en el exterior informando que hay animales dentro que necesitan ser rescatados.
  • Si encuentras animales que parecen estar muertos, tócalos cuidadosamente al lado de los ojos para examinar cualquier reflejo ocular para comprobar si siguen vivos.
  • Súmate a los equipos voluntarios de rescate con personas expertas que se organizan en este tipo de situaciones.
  • Presta atención a la presencia de animales salvajes que se encuentren solos, enfermos o en peligro e infórmate sobre las formas de ayudarles para ponerlas en marcha.

¿Se podría haber evitado la trágica muerte de estos animales?

La respuesta es un rotundo sí. Existen medios suficientes para socorrer a los animales en situaciones de emergencia, organizaciones de todo el mundo llevan años luchando por el desarrollo y el cumplimiento de protocolos que garanticen su auxilio.

Pero falta voluntad y empatía en un mundo donde los animales son tratados como mercancía.

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