A voz alzada
Amanda Romero
Activista por los animales
Amanda Romero
zoo xxi barcelona

Cambio radical

Zoo XXI, un avance histórico para los animales

Una iniciativa ciudadana en Barcelona revolucionará la forma poco ética en la que funcionan los zoológicos para ponerlos al servicio de los animales.

El pasado domingo tuvo lugar la Asamblea Definitiva para dar el pistoletazo de salida a la recogida de firmas con la que arranca la Iniciativa Ciudadana Zoo XXI para la reconversión del Zoo de Barcelona.

¿Qué supone Zoo XXI? Posiblemente la herramienta más revolucionaria que tenemos sobre la mesa para cambiar la realidad de los zoológicos: transformarlos en espacios al servicio de los animales.

Hace más de 7 años que una red formada por activistas y profesionales consolidada en 8 grupos de trabajo y con el soporte de la Fundación Franz Weber y de la Asociación Animalista LIBERA! comenzaron el diseño de un nuevo modelo de zoo que pudiera dar respuesta tanto a la sensibilidad como al conocimiento científico del siglo XXI.

Un zoológico más ético

Porque es una realidad que los zoológicos están en entredicho. ¿Es legítimo mantener animales en cautividad, alejados de sus hábitats, arrancados de sus familias y encerrados en entornos artificiales para nuestro entretenimiento? Parece que una mayoría social empieza a responder con un rotundo no ante este planteamiento.

Es ingenuo creer que podemos aprender sobre ellos observándolos encerrados entre paredes de hormigón

Pero, ¿y mantener animales en cautividad para nuestro aprendizaje, para la educación de nuestros niños y niñas, para estudiar su fascinante naturaleza? Como bien apunta Marta Tafalla, Doctora en Filosofía y profesora de Ética y Estética en la Universidad Autónoma de Barcelona: "El Zoo es una especie de máquina del olvido: los animales allí olvidan su propia identidad, y cuando vamos a verlos, también nosotros olvidamos cómo son realmente."

En los zoológicos no vemos a los animales, vemos cuerpos de animales, pero ni rastro de sus comportamientos naturales, ni de sus relaciones con el ecosistema, ni de quiénes son realmente. Es ingenuo creer que podemos aprender sobre ellos observándolos encerrados entre paredes de hormigón.

Nos encontramos ante una institución obsoleta que se sostiene sobre justificaciones conservacionistas y educativas que no responden al avance ético de nuestra sociedad y resultan insuficientes ante la creciente preocupación de la ciudadanía por el bienestar animal.

Del mismo modo que rechazamos por degradantes y racistas los zoológicos humanos que hasta hace apenas 100 años existían en las exposiciones coloniales para presentar al público de la metrópoli una muestra de los pueblos colonizados, comenzamos a comprender que hemos mantenido el modelo hasta la actualidad sustituyendo a seres humanos por animales salvajes, y que posiblemente ha llegado el momento de alejarnos de este paradigma de dominación sobre el más débil para entretenernos.

5 claves para entender la propuesta del Zoo XXI

No, los zoológicos ya no nos sirven. Por eso Zoo XXI arranca como Iniciativa Ciudadana en Barcelona, planteando en cinco puntos todo un cambio de modelo para conseguirlo.

  1. Un zoo más autóctono: donde se pueda dar cobijo y asistencia a los animales heridos, incautados o rescatados. Convertido en un centro de recuperación y educación de la fauna autóctona, frenando la reproducción de los animales exóticos en el zoo y enviando a santuarios y reservas a todos los que se pueda.
  2. Un zoo más ciudadano: donde las decisiones sean tomadas por un comité compuesto por especialistas provenientes de la sociedad civil.
  3. Un zoo más divertido: donde las tecnologías virtuales nos permitan conocer a los animales tal como son comportándose de manera natural en sus hábitats.
  4. Un zoo más científico: cuyos planes de conservación se elaboren en los hábitats naturales de los animales, consiguiendo a su vez todas las imágenes e información para los espacios virtuales.
  5. Un zoo más educativo: Los expertos en el ámbito de la prevención de la violencia, aseguran que una educación basada en la empatía hacia los animales puede reducir la violencia interpersonal y el bullying escolar, fomentando la cultura de la paz.

La propuesta de Zoo XXI supone saltar hacia un nuevo entendimiento de los zoológicos dentro de un marco realista donde tanto los animales que habitan en ellos, como los que puedan necesitar en el futuro de sus instalaciones e incluso las personas que trabajan en ellos se beneficien.

Actualmente los zoológicos utilizan a los animales, Zoo XXI supone estos pasen a ser útiles para ellos. Y es que desgraciadamente la mayor parte de los animales que viven en cautividad no pueden ser ya liberados, tal es el caso de los que actualmente habitan en los zoos, de aquellos decomisados de circos, de situaciones de tenencia por parte de particulares, del tráfico de animales, etc. Pero si hay alguna oportunidad de que sean reintroducidos o trasladados a santuarios, la encontrarán después de este necesario cambio.

Nos encontramos ante una oportunidad sin precedentes de pasar esta página de la historia y dejar atrás una de nuestras mayores vergüenzas, y estamos a 14.000 firmas de conseguirlo. Así, se acaba de abrir el registro de personas fedatarias para comenzar la recogida de firmas que en las próximas semanas tomará las calles de Barcelona.

Conseguir que Zoo XXI sea una realidad en Barcelona sentará las bases del cambio, un ejemplo a seguir para transformar estas cárceles de inocentes en lugares donde regalar segundas oportunidades a los que más lo necesitan.

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