Gastronomía consciente
Virginia García
Chef vegana
Virginia García

Come sano

Comprar y cocinar cuando te vas de vacaciones

De vacaciones, cuando no tenemos cocina o tiempo es muy habitual recurrir a comida poco saludable. Comer fuera de casa también puede ser muy sano.

comer de viaje

Ya sé que las vacaciones son para disfrutar, pero algo tenemos que comer. La opción de ir de restaurantes para todo (desayuno, comida, cena, tentempiés, refrescos…) no es algo que se pueda permitir la mayoría, ni siempre es la opción más saludable.

Hay ratos en los que si no tenemos nada a mano es fácil caer en comprar comida rápida y snacks que son inmediatos pero no la mejor opción. Lo que podemos hacer, sin tener que centrar todo nuestro viaje en torno a la comida, es tener al menos algunas cosas en mente.

Comer sano cuando te vas de vacaciones

Los mapas en internet son tus amigos. Los puedes consultar cuando hayas llegado en busca de fruterías, verdulerías y supermercados.

Cuando estás en una ciudad o un pueblo que no conoces es normal no saber dónde se puede comprar comida, pero con un smartphone y tu conexión puedes hacerte una idea en el momento sin tener que vagar por las calles en busca de algún comercio.

Compra para pocos días. En lugar de pensar en llenar toda una despensa para tener de todo, piensa cosas que puedas mezclar rápidamente y/o que solo necesiten un ratito de cocción. No hace falta hacer un montón de compra, solo para unos días, y si te hace falta algo, lo puedes comprar en otro momento.

Las frutas en general son muy buen recurso para desayunar, para llevar, para tomar después o durante un paseo, para la playa… no hace falta meterlas en envases ni nada y muchas aguantan bien a temperatura ambiente. Plátanos, manzanas, peras, melones y sandías son fáciles de encontrar, de llevar y de comer.

Los frutos secos también son una opción genial porque nos los podemos llevar a cualquier parte. Encontrarás fácilmente pipas de girasol, nueces, avellanas, almendras, cacahuetes, pipas de calabaza y pistachos. Además de servir de snack nos completan perfectamente cualquier ensalada añadiendo un punto crujiente.

Hay envasados que también nos hacen un apaño en un momento: legumbres cocidas, pimientos asados, espárragos, maíz, remolacha, encurtidos en general (aceitunas, pepinillos, alcaparras, berenjenas…), macedonias de verduras, patatas cocidas, corazones de alcachofas, guisantes, judías verdes… con estas cosas podemos preparar ensaladas, ensaladillas, platos de pasta, arroces y todo lo que queramos.

Si tienes cocina disponible no te cortes y compra aunque sea un paquete de arroz integral o quinoa. Se hacen rápido, puedes hacer para varios días y los puedes combinar con un montón de cosas.

Si sueles desayunar con bebidas vegetales seguro que encuentras alguna en cualquier tienda de comestibles. Si eliges bebidas sin azucarar y sin sabores te valdrán también para hacer cosas saladas como ensaladillas con veganesa, bechamel para unas verduras, u otras salsas cremosas.

Con las verduras frescas puede ser más complicado si donde vas no hay cocina disponible, pero igualmente hay verduras ya cortadas y preparadas, como las ensaladas de bolsa, que nos son muy útiles en estos casos. También se pueden combinar con los envasados.

Si tienes cocina aprovecha para comprar las verduras de temporada más versátiles que haya por la zona. Por ejemplo variedades de lechugas, calabacines, calabazas, pimientos, tomates, mazorcas de maíz… Con todo ello además de ensaladas puedes hacer sopas frías como el gazpacho y el salmorejo, tapas caseras como unos pimientos de padrón a la plancha o rollitos frescos con las hojas de la lechuga.

También puedes mirar otros productos poco engorrosos y versátiles como los yogures de soja, patés vegetales, sobrecitos de infusiones y tés, tortillas de maíz y/o de trigo, panes artesanos integrales…

Con todas estas cosas tienes para hacer decenas de platos super rápidos (en menos de 10 minutos) manchando lo mínimo (porque las vacaciones tampoco son para pasarse la vida fregando), ahorrando bastante y sin tener que sacrificar apenas tiempo para hacer la compra, planificar y cocinar.

suscribete Julio 2017