Expresar emociones

Cuarentena: sigamos aplaudiendo a quienes se merecen un reconocimiento

Aplaudir es una forma de comunicarse con el tacto.

Hay palmadas en la espalda para auparnos hacia delante, para transmitirnos fuerza y poderío, palmadas para animar, para aplaudir y manifestar la euforia por una victoria compartida, o recompensar al artista que expresa nuestras emociones y sentimientos.

Las palmadas y los aplausos animan a seguir, dan ánimo y fuerza cuando se necesita vencer la dificultad. Producen euforia cerebral, liberación de endorfinas. Nos compensan y nos recompensan.

Pero forman parte del lenguaje corporal dentro de un código no escrito y unas costumbres. Hay culturas en las que no está bien visto dar palmadas. Lo que unos ven un gesto de apoyo, como una palmada en la espalda, para otros puede significar una insinuación sexual.

Dar y sentir la palmada en la espalda y aplaudir o ser aplaudido puede despertar sensaciones y emociones diferentes, que se sienten como saludables y agradables o todo lo contrario, a veces según nuestra educación y costumbres.

A mí me choca mucho ver aplaudir a un alemán dando golpes en la mesa. Y es difícil que un japonés te dé palmadas, salvo que practique artes marciales o quiera bajar de un metro abarrotado. Pero para nosotros es reconfortante.

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Expresar afectos

El sentido del tacto es vital: contribuye física y emocionalmente a nuestra supervivencia, está en la base de nuestra afectividad y agresividad, nos ayuda asentir el propio apoyo, a sostenernos y caminar, a asir objetos con las manos. Aplausos y palmadas forman parte de ese contacto, de nuestra forma de comunicarnos con el tacto.

La primera conexión con otra persona en un ambiente profesional se suele iniciar con el contacto físico. Un apretón de manos es lo habitual y puede decir mucho sobre la personalidad de quien lo da.

El contacto comunica emociones positivas de apoyo,confianza, gratitud. Sugiere cercanía psicológica y expresa aprecio más allá del simple reconocimiento.

También transmite poder. Se toca a los subordinados con una palmada en la espalda en señal de confianza por un trabajo bien hecho.

Tiene la habilidad de persuadir e influenciar a otros sencillamente por ser agradable, como al abrazar a los amigos, al dar unas palmadas aun compañero para brindar alivio, o al estrechar la mano o tocar el brazo de alguien de forma afectiva.

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Animo a todo el mundo a mejorar el tacto y el contacto siendo prolíficos en palmadas.

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