La besneta pastelería vegana

Dulces veganos

La Besnéta, repostería sana para todos

Daniela y Albert abrieron La Besnéta, una pastelería vegana en Barcelona. Pero quieren ir más allá y elaborar una repostería sana para todos.

Albert Martínez Perucha

Nuestra historia empieza el 9 de agosto de 1911 en la ciudad argentina de La Plata. Allí nació Clelia, que desde muy joven demostró tener unas manos mágicas para cocinar y, en especial, para hacer dulces y pasteles.

Fue una mujer buena y trabajadora que, por desgracia, sobrevivió a una hija y tuvo que hacerse cargo de todos los pequeños de la casa. Los cuidaba, les cocinaba y los llenaba de dulces, así que todos la conocían con el sobrenombre de "la mami".

De todos esos niños han salido grandes pasteleros y reposteros que trabajan por todo el territorio argentino.

La Besnéta: la pastelería vegana en Barcelona

La más pequeña de todos es Daniela, que hace ocho años llegó a Barcelona, donde nos conocimos y formamos pareja. Yo me llamo Albert, y juntos hemos fusionado esa repostería clásica argentina con los gustos de aquí, adaptándola a nuestra condición vegana.

No podía imaginar "la mami" que seguirían con su pasión la hija, la nieta y ahora la bisnieta. Por eso elegimos este nombre (La Besnéta, "bisnieta" en catalán).

No rechazamos la repostería tradicional, simplemente creemos que, con la información disponible ahora, lo más responsable y beneficioso para todos es adaptarla a la filosofía vegana, abrir una ventana al futuro y enriquecer además nuestra cultura gustativa.

Delicioso también para no veganos

Dos meses después de abrir las puertas de nuestro obrador en la calle Torrijos del barrio de Gràcia, decidimos participar en la feria BCN&Cakes dentro del evento Barcelona DeGusta. Allí conocimos a Cristina Jolonch, redactora de La Vanguardia.

Al principio no le parecimos nada especial, pese a ser el único stand vegano de la feria. Le dije que nuestra clientela era en un 3o% vegana, pero que hay mucha gente con intolerancia a algún alimento deseosa de descubrir dulces sin huevo, lactosa, mantequilla o incluso sin gluten.

Salimos en la portada del suplemento Vivir de La Vanguardia y desde ese día no hemos parado.

El éxito de la repostería saludable

Tenemos obrador abierto y desde la calle se nos puede ver trabajar en los productos que elaboramos y vendemos. Todo es cocinado a la vista del que pase por ahí. No tenemos ningún secreto y, es más, nos enorgullece trabajar con productos de cultivo ecológico y de proximidad.

No compramos fruta tratada, exprimimos con nuestras manos las naranjas -no utilizamos concentrados- y seleccionamos las fresas una a una para elaborar un gelificado. Es clave para el resultado final.

En nuestros dulces se nota que amasamos con las manos. De ahí viene nuestro lema: "Hecho a mano desde el corazón" (fet a mà des del cor).

La pastelería crece a ojos vista. Somos cuatro trabajando en este momento, tenemos 6 clientes de restauración y otros tantos entre teterías y talleres de trabajo. Nos pasamos todo el día cocinando, unas 70 horas a la semana, para producir lo que se vende en esa semana y quedarnos de nuevo de vacío.

No conseguimos fijar los stocks, porque seguimos creciendo y constantemente debemos aumentar la inversión. Trabajamos mucho, pero a cambio la clientela nos ofrece satisfacciones diarias. Son muy agradecidos con nuestro trabajo, nos dan regalos, nos llenan de elogios y nos agradecen lo que aportamos.

Recetas propias libres de sufrimiento

Es la primera vez que tanto Daniela como yo trabajamos profesionalmente en este sector. Para Daniela fue fácil la transición porque cocina dulces desde que camina. Yo todo lo que sé lo aprendí de ella y puedo decir que ya me atrevo a crear recetas propias.

Hago unos alfajores de maicena que ningún argentino ni uruguayo sospecha que son obra de un catalán. Las recetas que utilizamos son todas propias, no hay libro de consulta. Aunque eso si, el día que decides hacerte vegano tienes que poner un poco más de imaginación de lo normal en la cocina.

Pero tenemos la suerte de compartir recetas con los hermanos de Daniela, que regentan en Buenos Aires un restaurante que sirve... ¡asados argentinos veganos! Eso sí que es tener valor. Y les va muy bien.

En este tiempo hemos comprobado que hacer el bien a los demás y fomentar una vida libre de sufrimiento animal es una forma de ganarse la vida. Espero que más emprendedores se dejen guiar por esa misma intuición.

Debería haber cada vez más comercios que satisfagan a quienes desean consumir productos libres de sufrimiento animal. Cada vez tenemos que ser más conscientes y exigentes con lo que consumimos.

Daniela Calcagno y Albert Martínez Ferucha son pareja sentimental a la par que propietarios de La Besnéta, una aventura empresarial que ha crecido en paralelo a la gestación de su primer hijo, al que llarnarán Román. Ella nacida en Buenos Aires, él en Barcelona.

Sus clientes de restauración no son veganos, sino gourmets a los que convence la elaboración artesanal y de calidad. "Estamos consiguiendo entrar por la puerta trasera, con trabajo, sin palabras".

No tenían experiencia previa, pero Daniela aportó la tradición pastelera de su familia.

Etiquetas:  Dulces Vegano

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