Enrique Baeza

Enrique Baeza

"Estamos ansiosos del otro, pero no podemos llegar a él"

Crea retratos en neón que inspiran a cada persona para sacar a la luz sus mejores dones. Sus obras pretenden impactarnos y hacernos reflexionar

Las frases que Enrique Baeza expone en el espacio público empiezan a ganar difusión: “La esperanza crea silencio”, “Paz, pero revolución”, “Cuidado con los atajos”... y otras que prefiere no traducir del inglés: “Trauma is the map”, “Reality is spam”, “Sustainable selfdestruction”... Este artista crea ahora retratos personalizados investigando en las palabras del entrevistado una idea sobre la que gravita todo su mundo para luego convertirla en un neón.

¿Cómo fue la experiencia de mostrar tus mensajes en las calles de Nueva York?
Creo que la gente tiene más capacidad de la que a veces se cree para absorber mensajes abstractos e inteligentes. Con las frases en las marquesinas preguntaba a los viandantes: ¿Qué piensa sobre “El miedo es un holograma” o “La economía es la nueva ficción”? Escuchaba cosas interesantísimas, que sorprendieron a todos: a los galeristas, a quienes me esponsorizaban, a mí mismo...

¿Qué supuso pasar, con tus retratos en palabras, de esa audiencia amplia a otra individual?
Escribir para una sola persona implica un diálogo muy potente y transformador, para ella y para mí. Aprendo mucho y el retrato siempre depara un momento muy íntimo, de gran acercamiento al otro.

¿Qué ofreces a la persona?
Aunque no lo parezca, somos muy conscientes de nuestros miedos y nuestras miserias y muy poco de nuestra belleza y de lo que hacemos bien. Yo busco en la persona una idea relevante y bella relacionada con una potencialidad suya. Con el neón codifico y ofrezco lo que he visto.

Yo busco en la persona una idea relevante y bella relacionada con una potencialidad suya

¿Cómo lo reciben?
Las personas suelen quedarse impactadas: lloran, se quedan dormidas, piden una manta en pleno agosto... Son reacciones catárticas, como de estupor. Para mí tiene que haber una conmoción muy corporal, de lo contrario no funciona el mensaje, incluso con personas impávidas o que no se dejaban afectar por las preguntas.

¿En qué sueles fijarte?
Lo realmente importante puede ser una inflexión de la voz, cómo la persona dice algo, cómo mira, una palabra concreta…

¿Por qué elegiste el neón?
Me fascinan los neones desde niño. Elegí el neón porque es palabra y luz. Un neón es muy distinto apagado que encendido, de día que de noche. Permite señalizar cosas importantes. Yo los enfoco a la esfera emocional. Me gustaría que sirvieran para que cada persona recordara una parte muy valiosa de sí misma.

Me fascinan los neones desde niño. Elegí el neón porque es palabra y luz

¿Qué sucede cuando se enciende el neón?
Es una maravilla, una pequeña catarsis. Supone todo un ritual y la culminación de un largo proceso.

¿Cómo ves la comunicación en el mundo actual?
La información y los debates políticos son una cortina de humo, un lenguaje dirigido ideológicamente y que confunde todo el tiempo. Por ejemplo, hoy sabemos que uno de cada cuatro niños en España pasa hambre o tiene una alimentación precaria... Si nos lo hubieran dicho hace diez años estaríamos volcados en evitarlo. Es una comunicación que lleva a resignarse ante noticias alarmantes.

¿Y a nivel personal?
Diría que estamos cada vez más separados de los demás. Apenas hay lenguaje corporal. Uno no puede discutir por mail o whatsapp, ni debe, porque será aún peor. Por whatsapp perdemos un montón de datos: los gestos, el tono de voz del otro, su entorno... Es una metáfora de lo que vivimos. Se nos escapa información todo el rato y en todos los campos. Por eso es cada vez más difícil acercarse al otro. Estamos ansiosos del otro, pero no podemos llegar a él.

Si te interesa la obra de Enrique Baeza, puedes descubrirla en su web.

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