yangdron kalzang

Entrevista

"Las medicinas occidentales y orientales son compatibles"

Yangdron Kalzang, doctora especialista en medicina tibetana, habla de la necesidad de compartir experiencias entre las medicinas occidentales y orientales.

Pablo Cubí

La doctora Kalzang es una reputada especialista en medicinas orientales. Se licenció en medicina tibetana y es acupuntora y master en medicina tradicional china. Fundó en California el Tibetan Wellness & Healing Center e imparte cursos por todo el mundo para dar a conocer la medicina tibetana.

─Deme un consejo general para la vida.
─Vive de forma sencilla para conseguir la armonía y desterrar los malos pensamientos.

─Me refiero a poder vivir en la sociedad occidental.
─El consejo es el mismo en todas partes. Sé regular en tus horarios de comida y come sano. La alimentación es la base de la prevención.

"Las medicinas orientales y las occidentales tienen que compartir experiencias"

─Ha estudiado todos los sistemas médicos, ¿con cuál se queda?
─Mi principal especialidad es la medicina tibetana. Sin embargo, lo importante sería quee unos y otros buscaran la manera de cooperar.

En el pasado, por la distancia, no podían comunicarse y cada médico seguía su propio método. Hoy que la Tierra es tan pequeña, tenemos que compartir experiencias.

─¿Entiende que un paciente occidental no informado se sienta intimidado por tratamientos tan diferentes?
─En el Tíbet la gente ya ha experimentado ese cambio. Allí no se tratan únicamente con nuestro sistema médico, sino que conviven los dos métodos. Si necesitan operarse, acuden a un cirujano.

─Pero ¿cómo puedo saber qué me conviene?
─No tiene una respuesta fácil. Tuve una paciente que tenía mucho dolor de espalda y la medicación no le había funcionado.

La miré y le recomendé unos preparados herbales, que le fueron bien. No le dije que dejara la medicación occidental. Fue ella la que vio que era inútil y decidió que confiaría más en la nuestra. Ha de ser el paciente quien tome la decisión.

─Una decisión complicada.
─Muchas veces no es necesario ser excluyente. Algunos de nuestros tratamientos pueden seguirse sin abandonar la medicación que te hayan recetado.

Sin embargo, es verdad que el paciente suele estar perdido y duda de qué es lo más conveniente. Nuestro deber es precisamente guiarle en lo posible y darle confianza para que decida.

─¿En el Tíbet costó que entrara la medicina occidental?
─No, y hoy están ambas mucho más integradas. En los centros médicos existen departamentos dedicados a seguir los procedimientos occidentales.

Y en los hospitales de medicina occidental tienen un departamento de medicina tibetana y china. Si el paciente necesita operarse, se hace siguiendo el protocolo occidental y en la recuperación se utilizan tratamientos tibetanos, que se han demostrado muy eficaces.

─Una buena simbiosis.
─Es lo que intentarnos fomentar en Occidente. Y funciona también al revés.

A la gente que se trata habitualmente con la medicina tibetana, si vemos que tiene apendicitis le enviamos a que le operen de urgencia y si creemos que tiene un tumor le enviamos a que se trate con quimioterapia. Pero asesoramos al paciente en todo el proceso y le tratamos para paliar los efectos secundarios de la quimioterapia.

"Las medicinas orientales son eficaces ante trastornos crónicos"

─¿En qué otros casos es útil acudir a la medicina asiática?
─Creo que son especialmente efectivas en el tratamiento del dolor ciática, dolor de espalda, de hombros...

Tenemos terapias con aceites que dan muy nos resultados. En general, en las enfermedades crónicas la medicina tibetana o el ayurveda son más recomendables.

─¿Algún beneficio más?
─Digamos que una persona está anémica. En Occidente le recetarían suplementos de hierro. El problema es que esas pastillas provocan problemas estomacales e intoxican todo el cuerpo.

Sin embargo, un tratamiento con medicina tibetana funcionaría perfectamente y sin esos problemas. Tenemos fórmulas muy útiles que evitan la medicación química.

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