Comprar a granel

Consumo responsable

Comprar a granel: nostalgia llena de razones

Volver atrás puede ser a veces la mejor manera de ir hacia delante. Así ocurre con el hábito de comprar a granel: bueno para el planeta y para tu bolsillo.

Yvette Moya-Angeler

La escena tiene mucho de antigua: clientes comprando cucuruchos de arroz y de garbanzos, pidiendo un puñado de frutos secos o rellenando tarros de vidrio traídos de sus casas. Pero desde hace unos años es algo que ocurre todos los días en los barrios más transitados de las principales ciudades del mundo.

Y no responde a ninguna recuperación nostálgica sino, todo lo contrario, es fruto de una clara voluntad de futuro.

Un nuevo tipo de consumidor está recuperando viejos hábitos con el propósito de reducir embalajes superfluos y apostar por alimentos de proximidad. Pero incluso sin esta vocación ecologista, comprar así tiene mucho sentido por razones prácticas y económicas.

Comprar a granel es practicar un consumo responsable

En nuestro país, a la cabeza de esta revitalización de la venta a granel se encuentran Judit Vidal e Iván Álvaro, una pareja barcelonesa que en 2011 tenía dos gemelos de cuatro años y se sentía incómoda con la constante publicidad que llegaba a sus hijos a través de las cajas de cereales y tantos otros envases de alimentos por otra parte innecesarios.

Fieles a los principios de sostenibilidad en los que creían, se embarcaron en la aventura de abrir una tienda a granel.

Al comprar a granel evitas envases y accedes a más productos de proximidad

Querían "despertar la conciencia social a través de la comida", explica Vidal. Parecía un poco loco, pues ella provenía de la escena teatral y él era arquitecto, pero lo tuvieron claro. Escogieron dar el paso en Vic, una ciudad catalana a priori exigente pero que, si acogía bien la propuesta –pensaron–, señalaría un camino. Y así fue.

La tienda Granel (granel.cat/es/) abrió un diciembre y en medio año su primera franquicia estaba en marcha. Hoy cuentan con una red de 15 establecimientos repartidos por Catalunya, Baleares, Valencia, País Vasco y Asturias.

"Materializamos una idea que socialmente estaba en el aire", dice Vidal. "Nuestra expansión y las réplicas de tiendas a granel que han ido naciendo después demuestran que el consumidor está preparado para una compra más responsable que genere menos residuos".

Hoy la cadena Granel es un referente dentro y fuera del país que incluso recibe visitas institucionales de Francia o de Corea. Pero hace cinco años nada parecía tan evidente. Entonces solo existía en Europa un establecimiento de ese estilo, el Unpackaged en Londres.

Aún habían de nacer la cadena francesa Day by Day, la italiana Effecorta o el supermercado berlinés sin envases Original Unverpackt, todos ellos en la línea del movimiento zerowaste o residuo cero.

Comprando la cantidad justa, frenando el despilfarro

Para Judit e Iván la clave del éxito de Granel es la coherencia y la honestidad de todo el proyecto. Les motiva "promover la compra responsable, el consumo sostenible, la reducción de residuos y una alimentación saludable y consciente".

Su objetivo es "acercar alimentos de calidad al consumidor apoyando pequeños productores y respetando las cantidades que uno quiere comprar y que el otro puede producir".

Principios parecidos guían a la madrileña Pepita y Grano (pepitaygrano.com) o a Cántaro Blanco (cantaroblanco.com), una original lechería a granel en el barrio madrileño de Malasaña.

Al comprar solo la cantidad que precisas se reduce la probabilidad de que tires comida

Vuelven antiguos hábitos de la mano de un consumo consciente, con una clientela variopinta que abarca desde señoras mayores que compran pequeñas cantidades de legumbres para ajustar su presupuesto hasta familias jóvenes muy concienciadas que aparecen en las tiendas con su bolsa de tela y sus envases rellenables.

Todos participan de este fenómeno incipiente por el que se tiende a comprar la cantidad justa que se necesita.

Casa Perris, el granel que siempre ha estado ahí

Es un cambio de hábitos, como explica Josep Maria Teixé, propietario de Casa Perris (casaperris.com): "Antes se compraba un saco de arroz y se iba gastando. Te decían un precio y tú ponías la cantidad que correspondía a esa cifra. Ahora es al revés: primero te piden el peso y el precio es secundario".

Casa Perris, frente al antiguo mercado del Born de Barcelona, se inscribe y a la vez se desmarca de la moda de la venta a granel porque ya era un almacén de arroces y frutos secos hace 75 años. Fundada como Casa Torras, ofrecía legumbres, miel o chocolate, y era adonde Teixé iba de niño a comprar cacahuetes con su abuelo.

Cuando hace cinco años el comercio colgó el cartel de "Cerrado por jubilación", Teixé se resistió a la idea de ver morir a aquel mundo oloroso de sacos de yute y decidió tomar el relevo.

"Si hoy estoy al frente de este negocio es por melancolía", confiesa. Colaborador habitual de esta revista por su larga trayectoria como herborista en Manantial de Salud, introdujo cambios sustanciales en el negocio. El principal de ellos, eliminar el peso mínimo de 1 kilo que se había exigido hasta entonces para comprar un producto.

Además creó un equipo de dependientes solícitos dispuestos a dedicar el tiempo necesario a cada cliente, por pequeña que fuera su compra. Estas y otras facilidades, junto con la calidad de sus productos, han hecho que Casa Perris se haya convertido en un establecimiento reconocido, que acaba de recibir la Mención Especial del Premi Comerç del Ayuntamiento de Barcelona.

Las colas que se forman en la tienda hablan del éxito de sus muchas harinas panificables, sus lentejas pardinas de León, sus almendras de les Garrigues o sus avellanas negras de Vilanova del Camp, más caras que las turcas y las georgianas, pero que sus clientes saben apreciar.

El local, que mantiene su estética antigua, con estructuras de madera, globos de luz y escaleras para acceder a los estantes superiores, acoge 900 referencias que, a partir de este año, se podrán ya comprar también online desde cualquier punto de España. "Es el camino", dice convencido Teixé: "abrir la tienda al mundo".

Adiós a la bolsa de plástico

Eso sí, algo ha cambiado en las tiendas de alimentación a granel de hoy: el producto se entrega en bolsas de azúcar de caña 100% biodegradables, cucuruchos de fécula de patata compostables o envases PLA derivados del maíz, entre otras opciones ecológicas, y eso ¡solo cuando la persona no lleva su bolsa o tarro!

"Somos un poco talibanes en este aspecto –dice Judit Vidal de Granel–, se lo ponemos difícil al cliente para que se acostumbre a traer su bolsa, pero es porque no queremos que en el año 2050 haya en el mar más plásticos que peces".

Las 8 ventajas de comprar a granel

Acostumbrarse a comprar a granel te reporta más beneficios de los que seguramente imaginas:

  1. Es más ecológico, ya que no se generan residuos plásticos. Permite comprar la cantidad justa que se necesita, con lo que se tira menos comida y varía más la dieta.
  2. La compra es más responsable y menos impulsiva, sin caer en las trampas de la publicidad, el packaging y el marketing.
  3. Comes mejor, ya que comprar a granel lleva a una alimentación más consciente en la que uno decide qué come y por qué.
  4. Te sale más barato, porque compras solo la cantidad que necesitas, gastas menos y además es de mejor calidad.
  5. Ganas en salud. Al ser productos de calidad, la inversión se recupera en salud y en menos gastos médicos.
  6. Ves lo que comes. El producto se ve al natural, sin envoltorios.
  7. Facilita la proximidad con los dependientes y entre los clientes, que comparten conocimientos y crean vínculos.
  8. Permite comprar con libertad y recuperar soberanía alimentaria.

¿Dónde comprar a granel?

  • Pepita y Grano tienen tiendas en Madrid (en Chamberí, Retiro y Río) y en León (c/ Almendros, 4).
  • Casa Pajuelo, en Madrid (c/ Atocha, 95) vende especias y grano.
  • Alhacena a granel, en Sevilla (c/ Relator, 50), vende especias, té, legumbres...
  • Al peso, todo alimentos, está en Benalmádena (c/ de las Flores 13 ).
  • O Graneiro de Amelia, con 7 tiendas en Galicia. Más de 20 harinas artesanales: ograneirodeamelia.com
  • Al peso, en Burgos (c/ Progreso 33): risotos, encurtidos, liofilizados...
  • Miaroma, de limpieza e higiene, en Catalunya, Valencia, Madrid, Zaragoza, Cáceres y Baleares.
  • 4eco, de detergentes, está en Alicante, Aranda de Duero, Gijón, Guadalajara, Mollet del Vallès, Valencia, Vitoria y Madrid.

Etiquetas:  Medio Ambiente

suscribete Julio 2017