definición vegano en UE

Presión a la EU

¿Definimos vegano?

Los consumidores reclaman una definición legal para los alimentos veganos y vegetarianos a nivel europeo, pero la Comisión Europea no lo considera prioritario. La reivindicación continúa: ¿a ti qué definición te gustaría?

En Europa son cada vez más las personas que siguen una dieta vegana o vegetariana. No es de extrañar que cada día salgan nuevos alimentos etiquetados como “veganos” o “vegetarianos”. Pero ¿qué significan realmente estas palabras en un envase? ¿Hasta dónde se cumple que el producto no contenga nada de origen animal? ¿O dónde está el límite de lo que puede considerarse vegetariano? ¿Te genera dudas?

Si las tienes, no eres el único. Por eso son también cada vez más los consumidores que reclaman a sus gobiernos una definición clara de estos términos y crecen las presiones para que se proponga una definición vinculante a nivel europeo que permita unificar criterios.

Definir “vegano” no es prioritario para la Unión Europea

Cansada de esperar a que surtieran efecto esas presiones, Alemania ya se adelantó hace un año y aprobó su propia definición legal de los alimentos veganos y vegetarianos. Al menos allí ahora saben a qué atenerse. Sin embargo, la Unión Europea todavía no está preparada para mover ficha.

Una reciente iniciativa de la Unión Vegetariana Europea (EVU) reclamando a la Comisión Europea que no posponga más este asunto se ha encontrado por ahora con un “no es prioritario” como respuesta. No es una negativa, pero habrá que esperar todavía más.

Desde 2011 la Comisión Europea está obligada, en virtud del Reglamento 1169/2011 sobre etiquetado de los alimentos, a consensuar unas definiciones que aporten claridad en el etiquetado de los alimentos aptos para veganos y vegetarianos. En otras palabras, unas definiciones que permitan saber al consumidor qué está comprando exactamente. Las definiciones serían vinculantes y obligarían a los fabricantes a la hora de etiquetar sus productos como veganos o vegetarianos.

La Unión Vegetariana Europea lanzó su iniciativa el pasado verano a través de REFIT, una plataforma que tiene como objetivo mejorar la legislación comunitaria, e instaba a la Comisión a cumplir con sus obligaciones.

Sin embargo, el reglamento no establece una fecha límite a la Comisión Europea para hacerlo y en su respuesta ha considerado que, entre los muchos temas que tiene que atender, existen en este momento otras prioridades. Algún día se tendrá que poner con ello, pero no ha puesto fecha a la tarea y todo apunta a que será para largo.

Por qué se necesita una definición legal de vegano

Siempre podemos mirar bien la lista de ingredientes de los productos antes de comprarlos. Pero leer la lista de ingredientes puede ser una tarea ardua y confusa. Por otro lado, no siempre se ofrece información clara sobre el origen de cada cosa y hay ingredientes que pueden no aparecer.

Te habrás fijado seguramente que la manera en que se indica que un producto es vegano o vegetariano es, por otro lado, de lo más variopinta. Ante la creciente oferta y la falta de una regulación clara, muchos fabricantes crean sus propios logotipos y etiquetas para indicar que sus productos son vegetales. Incluso establecimientos que elaboran sus propios productos les añaden logos creados por ellos.

Todo esto genera un montón de símbolos que ayudan a orientarse a la hora de la compra, pero que también pueden despertar dudas y recelos. La etiqueta V-label de la Unión Vegetariana Europea, a la que los fabricantes pueden optar voluntariamente, mitiga en parte esa desconfianza porque está sometida a unos controles independientes.

Seguro que la conoces: una uve verde con una hojita en una de sus astas, sobre fondo amarillo. Debajo pone si el producto es vegano o vegetariano. Más de 400 empresas europeas utilizan esta etiqueta vegetariana que identifica ya miles de productos, algunos de ellos distribuidos en grandes cadenas de supermercados. Sin embargo, regular qué define exactamente a un producto vegano o vegetariano ayudaría a afinar.

Una definición acordada nos permitiría saber a todos que el alimento que compramos cumple nuestras expectativas. Viéramos el símbolo que viéramos sabríamos a qué atenernos. Al mismo tiempo, daría a los fabricantes más seguridad jurídica a la hora de ampliar sus gamas de alimentos veganos y vegetarianos.

Gracias a estas dos ventajas, nos lo pondría más fácil a la hora de llevar una dieta vegetal o de buscar alternativas vegetales a ciertos productos. Además sería una medida especialmente interesante ahora que los alimentos veganos y vegetarianos no se ofrecen solo en tiendas especializadas sino que llenan las estanterías de casi cualquier supermercado.

"Vegano" no siempre significa saludable

Atención a las etiquetas

"Vegano" no siempre significa saludable

Es más, habiendo aprobado Alemania su propia definición, la falta de una regulación europea podría afectar a la comercialización de los alimentos veganos y vegetarianos de otros países comunitarios, cuyo criterio podría no ajustarse al del gran mercado alemán.

Alemania marca el ritmo

No hay en toda Europa país que haya apostado más por los alimentos vegetales. Según algunos cálculos Alemania cuenta con casi 8 millones de vegetarianos y unos 900.000 veganos. El año pasado, en 2016, fue el país que más productos veganos nuevos lanzó al mercado. Por si fuera poco lleva la delantera en todo el mundo en cuanto a la innovación en alimentos ecológicos.

El interés de Alemania por que se aclarasen legalmente los términos “vegano” y “vegetariano” llevó a este país, también en 2016, a no esperar a la Unión Europea y, como hemos dicho, a fijar sus propias definiciones:

  • Es vegano cualquier alimento que no sea de origen animal y en cuya producción y transformación no se haya utilizado en ningún momento alimentos o sustancias de origen animal, ni en su forma natural ni en su forma procesada. Esto incluye aditivos, catalizadores, aromas, enzimas y coadyuvantes.
  • Es vegetariano cualquier alimento que cumpla los requisitos de la definición anterior, salvo por la diferencia de que puede incluir leche, calostro, huevos, miel, cera de abeja, propóleo o grasa de lana (la lanolina y sus derivados).

Con estas definiciones un zumo clarificado con gelatina o un pan hecho a base de una harina tratada con cisteína de origen animal no podrían ser considerados vegetarianos.

Estas definiciones elegidas por el país germano podrían servir de base para el resto de países europeos, pero las posibles definiciones que en el futuro se establezcan siguen abiertas.

Si lleva trazas ¿es vegano?

Lee las etiquetas

Si lleva trazas ¿es vegano?

A la hora apuntar otros aspectos que deberían tenerse en cuenta en las futuras definiciones, la Unión Vegetariana Europea se fija también en las trazas de sustancias no veganas o vegetarianas halladas en los alimentos. Propone no convertirlas en obstáculos al etiquetado de un producto como vegano o vegetariano, siempre y cuando se elabore cumpliendo con las buenas prácticas del sector para evitar que se contamine.

¿Y a ti qué te gustaría que incluyeran o precisaran estas definiciones?

Artículos relacionados

suscribete Julio 2017