Harina de almendras

Pequeños y poderosos

​5 superalimentos cargados de energía

Moras bancas, harina de almendras, rejuvelac, orejones y semillas de chía. Estos superalimentos concentran beneficios increíbles en muy poco volumen

1. Moras blancas: protegen tu corazón

Moras blancas

Las moras blancas, el fruto de la morera, llegaron de Oriente a Turquía por la ruta de la seda. Hoy, su poder antioxidante y su apreciado sabor han llevado a considerarlas un superalimento.

Como fruta desecada resulta dulce por la concentración de sus azúcares, si bien los contiene en mucha menor proporción que otras, como las pasas. Además, aportan proteínas y fibra.

Son muy ricas en fenoles que, gracias a su gran capacidad para combatir los radicales libres, se han relacionado con una mayor protección del corazón.

Puedes añadirlas a tus mueslis, yogures, ensaladas y repostería.

2. Harina de almendras: rica en calcio

Se obtiene de moler las almendras y, aunque es fácil de encontrar, también puede prepararse en casa con un molinillo o la picadora.

Aporta calcio y vitamina E junto a otros minerales y vitaminas. Además, es una buena fuente de grasas cardiosaludables, proteínas y fibra.

La ausencia de gluten la convierte en una harina ideal para quienes no pueden o no desean tomarlo.Se recomienda a menudo en las dietas paleo y las dietas contra la candidiasis.

Con ella se elaboran panes, bizcochos, galletas y rebozados, a veces combinada con otras harinas sin gluten, como la de coco o la de arroz.

3. Rejuvelac: agua enzimática

Rejuvelac

El rejuvelac es un agua fermentada que se obtiene de germinados y que se puede preparar fácilmente en casa. Se toma como bebida probiótica, sola o con zumos de frutas u hortalizas, pero también se puede utilizar para elaborar quesos veganos.

Los germinados liberan enzimas al agua, lo que otorga a esta bebida un gran poder revitalizante. Por otro lado, la fermentación facilita la proliferación de bacterias probióticas que alimentan la microbiota intestinal, mejoran la salud digestiva y estimulan las defensas.

Para elaborarla se requiere antes germinar las semillas o cereales. Una vez tengas los brotes, introdúcelos en una jarra con agua pura (media taza por litro), tapa la jarra con un paño limpio y déjalos reposar dos días a temperatura ambiente. El agua se enturbiará. Cuélala y ya tienes tu agua enzimática. Conviene beberla lo más fresca posible.

Rejuvelac, la bebida que te rejuvenece

Enzimas y probióticos juntos

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4. Chía: todo el omega 3 en una semilla

semillas de chía

Las semillas de chía, conocidas ya por los aztecas, son una de las mejores fuentes vegetales de omega 3, ideales para prevenir el exceso de colesterol y trastornos cardiovasculares. También aportan calcio y manganeso. Para aprovechar sus nutrientes es mejor molerlas o dejarlas en remojo para que se ablanden.

Al remojarlas desprenden un gel que convierte cualquier zumo o bebida vegetal en un ligero porridge, ideal para mezclar con cereales de desayuno y frutas frescas o secas.

El gel se forma por sus mucílagos, que además la convierten en un gran remedio contra el estreñimiento y la inflamación del aparato digestivo.

5. Orejones: energía sana para picar

Orejones de albaricoques

Los orejones de albaricoque fueron uno de los alimentos que los primeros astronautas incluyeron entre sus provisiones. E hicieron bien: son una muy buena fuente de energía y nutrientes esenciales.

Al tener sus azúcares concentrados resultan bastante calóricos (257 cal/100 g), pero estos se acompañan de mucha fibra (8 g), lo que modula su paso a la sangre.

Su riqueza en vitamina A los hace recomendables para mantener en buen estado las mucosas corporales, la piel y la vista. Una ración de 50 g (solo tres o cuatro orejones) aporta un 40% del betacaroteno que se precisa al día, el pigmento que el organismo transforma en vitamina A.

Los ecológicos se identifican porque son más oscuros que los convencionales, a los que se añaden sulfitos.

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