Guía de alimentos

Cebolla

Este ingrediente básico en nuestra cocina, no solo aporta sabor, sino que esconde un dechado de virtudes medicinales entre sus capas. La cebolla es rica en minerales y oligoelementos: calcio, magnesio, cloro, cobalto, cobre, hierro, fósforo, yodo, níquel, potasio, silicio, cinc, azufre, bromo. También abundan en ella la vitaminas A, B, C y E. Además alberga un aceite esencial que contiene una sustancia volátil llamada alilo, con propiedades bactericidas y fungicidas. Es interesante su contenido en glucoquinina, una sustancia considerada la «insulina vegetal», pues ayuda a combatir la diabetes. Por otra parte, sus enzimas favorecen la fijación de oxígeno por parte de las células, colaborando en la función respiratoria. 

 

¿Por qué es tan sana?
La cebolla es junto con el ajo, uno de los ingredientes más sanos con los que contamos en nuestra cocina. Se compone principalmente de agua (89%), glúcidos (8,6 g), fibra (1,6 g), proteínas (1,2 g) y grasas (0,2 g), con 38 calorías por 100 g. A continuación describimos algunos de sus efectos benéficos sobre la salud:

• Estimula numerosas funciones orgánicas, pues es diurética, cardiotónica e hipoglucemiante (reduce el nivel de azúcar)
• Tiene asimismo propiedades antisépticas y emenagogas (regulación del ciclo menstrual).
• Reduce, al igual que el ajo, la agregación plaquetaria (peligro de trombosis), así como los niveles de colesterol, triglicéridos y ácido úrico en la sangre.
• De manera general, favorece el crecimiento, retrasa la vejez y refuerza las defensas orgánicas, sobre todo frente a agentes infecciosos.

 

¿Qué trastornos combate?
• Edemas, oligurias (escasa formación de orina); congestión de los órganos pelvianos en la mujer y prostatismo en el hombre.
• Enfermedades infecciosas, convalecencia, astenia.
• Trastornos cardiacos; hipertensión; arteriosclerosis.
• Resfriados, gripe, bronquitis y tos.
• Digestiones lentas y flatulencia con hipoclorhidria (disminución de jugos gástricos). Se desaconseja en caso de hiperclorhidria y ardores).
• Fermentaciones intestinales, estreñimiento, parásitos intestinales.
• Nerviosismo, insomnio, depresiones menores.
• Diabetes, reumatismo, obesidad y celulitis.

 

Uso en la cocina
La cebolla es imprenscindible en la cocina y constituye uno de los condimentos más empleados en la cultura gastronómica mediterránea. Gracias a su jugosidad, este alimento permite cocinar con muy poco aceite y agua. Encurtida, frita, rebozada, hervida, al horno o cruda, la cebolla es deliciosa.

Compra y conservación
A la hora de la compra se deben elegir los ejemplares que tengan el bulbo firme, sin brotes y que conserven intacta la piel, que ha de ser crujiente.
Para conservarlas bien no es recomendable introducirlas en el frigorífico. Por el contrario, se deben guardar en un lugar seco y ventilado, donde no reciban luz directa, y colocarlas sin amontonar.

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