Guía de alimentos

Mango

Como la mayoría de las frutas, el mango es muy rico en agua y muy bajo en proteínas y grasas. Su aporte calórico (tan solo 65 calorías por 100 g) proviene casi exclusivamente de sus hidratos de carbono, en su mayoría azúcares naturales de fácil digestión y fibra dietética. Su mayor regalo nutritivo son las vitaminas –en particular las tres antioxidantes, A, C y E–, algunos minerales, enzimas digestivas y variadas sustancias de efecto protector. El valor nutritivo del mango lo hace óptimo para recuperarse tras un esfuerzo físico, para deportistas, niños, embarazadas, madres lactantes y ancianos. Si se tienen problemas para digerir su alto aporte de fibra se pueden comer cantidades más pequeñas, tomarlo entre horas sin otros alimentos o en ayunas. 

El árbol del mango (Mangifera indica) tiene, dentro de la familia de las anacardiáceas, parientes sorprendentes como el anacardo, el pistachero o la hiedra venenosa. Hoy la India sigue siendo el principal productor, pero dedica la mayor parte al autoconsumo, mientras que México, que es el cuarto, es el mayor exportador. Aunque existen unas 50 variedades solo 3 o 4 ofrecen frutos de calidad. En España se producen mangos excelentes en Canarias y la llamada Costa Tropical andaluza, a caballo entre Málaga y Granada. Aunque hace años la mayoría se vendía a Europa, la tendencia es que cada vez más se queden en nuestros mercados.

 

Fruta ayurvédica
· Se le considera una fruta de gran poder expectorante, antiinflamatorio, antibacteriano, antiviral y laxante, por su contenido en fibra.
· También se reconoce su efecto anticancerígeno, por sus diversos compuestos antioxidantes.
· Es cardiotónico y protector cardiovascular, al ayudar a bajar la tensión y regular el colesterol
· También resulta bueno contra la anemia, por su aporte de hierro combinado con vitamina C
· Además, protege el hígado.

 

Una sorpresa al paladar
Como ingrediente, casi no existe en nuestro recetario, pues suele consumirse como fruta fresca, pelada, en macedonias, con yogur, cereales, queso fresco o, como mucho, en ensaladas; sin embargo, sus posibilidades son mucho más amplias. Hay que dejar claro que la piel no es comestible, así que la primera operación será lavarlo bien para eliminar cualquier posible resto de látex seco y después pelarlo. Tiene una textura tierna pero consistente debido a su fibra, lo cual permite someterlo a variados cortes: en láminas finas, para elaborar canelones, lasañas o milhojas; en juliana, rallado, en bastoncitos, dados, o mitades para rellenar o gratinar. Y acepta técnicas variadas: purés, espumas, mouses, sorbetes, zumos, salteados, asados, guisos, revueltos o fritos en tempura…
 

Procedente del Índico
Su camino hasta nosotros ha sido largo, desde las selvas tropicales que rodean el golfo de Bengala y también desde la antigua Ceilán. De ahí le viene el nombre de manga, una evolución adoptada por los portugueses de la palabra en idioma tamil man gay