Guía de alimentos

Plátano

La pulpa del plátano maduro contiene azúcares simples –glucosa, dextrosa y  sacarosa– que se transforman en energía inmediata. Por eso es muy recomendable en todas las edades para recuperar energía entre comidas o mientras se está realizando un gran esfuerzo físico. Su contenido proteico es discreto (1,1/100 g) y la presencia de grasas casi nula (0,2 g/100 g). Además, está exento de colesterol. Es una fruta muy rica en potasio (382 mg/100 g) y magnesio (36 mg/100 g). También en vitaminas, especialmente en betacaroteno (38 mcg/100 g), vitamina C (11 mg/100 g) y ácido fólico (23 mcg/100 g). Su contenido en fibra supone el 3%. Consumido con moderación es apropiado incluso en dietas de adelgazamiento. 

 

Múltiples propiedades medicinales
· Anemia o fatiga.
El plátano resulta de mucha ayuda para recuperar fuerzas. Si se consume después de realizar ejercicio, aumenta la capacidad de resistencia ya que aporta una excelente combinación de hidratos de carbono y potasio, ambos necesarios para la actividad muscular. De hecho, muchos deportistas lo toman antes o durante la competición.
· Tensión. Gracias al potasio, se demuestra efectivo disminuyendo la hipertensión arterial. Un plátano proporciona alrededor del 15% de las necesidades diarias de potasio de un adulto.
· Estreñimiento. Los plátanos verdes mejoran el tránsito intestinal por su contenido en almidón e hidratos de carbono no asimilables, aunque son más indigestos y también pueden provocar flatulencias. Por el contrario, los maduros se aconsejan en caso de diarrea porque suavizan la mucosa digestiva inflamada.
· Acidosis. La notable alcalinidad del plátano permite combatir la acidosis (excesiva acidez de la sangre) y en general aumentar las reservas alcalinas del organismo.
· Ardor de estómago. Bien maduro y tomado antes de las comidas, neutraliza el exceso de acidez gástrica y calma los ardores de estómago.
· Artritis y gota. Su consumo es útil para hacer frente a procesos reumáticos, artritis y gota. Ayuda, junto con una dieta de orientación vegana, eliminando el exceso de ácidos retenidos en el organismo.
· Nefritis. Su escaso contenido en sodio, combinado con la elevada presencia de potasio, evita la retención de líquidos y la formación de edemas. Es recomendable en casos de nefritis (inflamación de los riñones) y cálculos renales.

 

Cómo escogerlos
Los ejemplares deben estar intactos, sin golpes ni magulladuras, y no demasiado blandos. El color de la piel indica el grado de madurez. No hay que hacer caso de las manchas o puntos oscuros, que no afectan a la calidad de la pieza. El plátano de Canarias es más pequeño que la banana, pero más sabroso, cremoso y más rico en potasio.

 

Recetas dulces
Con plátano y leche vegetal o zumos de frutas se preparan excelentes batidos, más cremosos y nutritivos, y menos grasos, que los que se hacen con nata o helados. Es frecuente, asimismo, probar los plátanos en bollos, bizcochos, galletas, púdines, mousses y helados.