Almendro

El gran amigo de la piel

El almendro (Prunus dulcis), cultivado a gran escala en todo el arco mediterráneo, se considera un árbol característico de este paisaje, pero su origen se sitúa en Persia, desde donde se difundió a Asia y Europa en la antigüedad. Hoy día España es el segundo productor mundial de almendras después de Estados Unidos.

El almendro es de los primeros árboles en florecer del año, ya en el mes de enero en algunos puntos del país. La cosecha suele realizarse a finales de verano. Se trata de un árbol de copa ancha e irregular, muy ramificado, con las hojas alargadas y flores bellas y aromáticas rosas o blancas. El fruto, ovoide y aterciopelado, encierra una única semilla en su interior: la almendra.


Propiedades medicinales

  • Las almendras son un alimento muy nutritivo. Aportan abundantes grasas insaturadas, fibra, vitamina E y minerales como calcio, fósforo y hierro, además de una buena proporción de proteínas.
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  • Son un buen recurso para reducir las tasas de colesterol LDL, prevenir trastornos cardiovasculares, fortalecer los huesos y prevenir la osteoporosis, nutrir a la mujer embarazada y lactante, fortalecer el sistema nervioso y mejorar el rendimiento intelectual.
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  • Sus posibilidades culinarias son enormes, y además de tomarse de postre o aperitivo, se integran en ensaladas, guisos y salsas, o se transforman en pasteles, turrones o mazapanes.
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  • En herboristería se usa el aceite vegetal, que se obtiene por presión en frío de almendras maduras de la variedad dulce y, en menor medida, de las hojas. La variedad amarga contiene un componente bioquímico, la amigdalina, que puede convertirse en ácido cianhídrico en contacto con la saliva o el agua, un compuesto muy peligroso, sobre todo para los niños. El aceite de almendras amargas, obtenido por destilación, se usa en dosis mínimas y bajo control.
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Fórmulas de herbolario

  • Cataplasma para mejorar la dermatitis: Y también en inflamaciones por ictiosis. Se prepara con hojas frescas y se aplica sobre la piel.
  • Cómo prepararla: Se hierven las hojas, a partes iguales, con pensamiento y cola de caballo, 4 cucharadas de la mezcla por medio litro de agua. Se deja reposar, se cuela y con las plantas hervidas, contenidas en una gasa, se remoja la piel repetidamente.
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  • La leche de almendras, con unas gotas de miel, resulta asimismo muy nutritiva. Es adecuada para el periodo de crecimiento del niño y el adolescente, mujeres embarazadas, personas debilitadas y anémicas, y personas mayores.
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  • El aceite de almendras dulces aplicado tópicamente es emoliente, dermoprotector, hidratante y antiinflamatorio. Se indica sobre pieles secas, irritadas, envejecidas, con estrías o espinillas, y para aliviar heridas, dermatitis, granos, quemaduras, escaldaduras y rasguños. También resulta útil para limpiar el cutis, después de la depilación o como base de maquillaje. Y sirve de vehículo para usar aceites esenciales en el baño o en masaje.
  • Por vía interna, se muestra como un excelente laxante en estreñimientos pertinaces.
     

Presentación

Del almendro se comen sus semillas, de las que se extraen la leche de almendras y el aceite. Este último se destina a uso interno y externo, y forma parte de muchas pomadas, cremas y otros productos cosméticos.

Jordi Cebrián. Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»

 

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