Amapola

Sedante y eficaz contra el insomnio

La amapola no pasa desapercibida en primavera. Sus bellas flores rojas engalanan las cunetas de las carreteras, los trigales y los márgenes de los sembrados. Conocida también como adormidera por el fuerte olor de opio que emana cuando está fresca, muchas personas han experimentado somnolencia después de recolectar sus pétalos. Esto ocurre porque la planta llega a traspasar sus principios activos a través de la piel, y de ahí, a la sangre.

Diversos usos
En  tiempos pasados y en ciertas comarcas catalanas y aragonesas la amapola se consumía en ensaladas. En Flandes y Alemania las semillas se aprovechaban para preparar pasteles y para extraer un aceite que era utilizado como condimento. Con las flores, además, se elaboraba un jarabe muy apreciado, que se añadía a la sopa.

La amapola (Papaver rhoeas) es una planta anual, de apenas 30 cm de alto, de tallos erectos, hojas basales y flores solitarias, con los pétalos de color rojo escarlata, a veces manchados de negro, y estambres numerosos. Florece a mediados de marzo y se mantiene hasta principios de verano en las zonas altas.

Propiedades medicinales

  • La amapola contiene alcaloides isoquinoleínicos como la papaverina y la rhoeadina, ácidos papavéricos y mecónico, así como mucílagos y taninos. Todo ello le confiere una apreciable actividad como planta sedante y antiespasmódica, recomendada para tratar situaciones de nervios y ansiedad, que por su efecto suave se aconseja con moderación para administrar a niños y ancianos.
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  • Destaca como un remedio útil contra el insomnio, la irritabilidad nerviosa en personas mayores y la hiperactividad infantil.
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  • En uso externo, la amapola se ha indicado también contra la inflamación de párpados y conjuntivitis.
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Fórmula de herbolario

  • Infusión para el insomnio: Los herboristeros proponen una fórmula válida tanto para adultos como para niños a partir de los diez años, que consiste en combinar a partes iguales pétalos de amapola con otras plantas tranquilizantes como la valeriana, la pasiflora, la melisa y el tilo, con el apoyo de la flor de azahar.
  • Cómo prepararla: Se hierve durante un minuto una cucharada sopera rasa de la mezcla por taza de agua. Se cuela y se mantiene unos diez minutos más en reposo.
  • Cómo tomarla: Lo ideal es tomar medio vaso después de cenar y el otro medio justo antes de acostarse. Para neutralizar el mal sabor de la valeriana, se puede endulzar con un poco de miel
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Otros usos

  • Tisana para combatir la tos: La riqueza en mucílagos de la amapola explica su capacidad para proteger las mucosas respiratorias. Para combatir la tos se recomienda una fórmula que combina la amapola con otras plantas respiratorias como el tusílago, la pulmonaria, el llantén mayor, el saúco, el malvavisco y los brotes de abeto, en cantidades iguales.
  • Cómo prepararla: Se hierve 2 minutos una cucharada sopera rasa por vaso de agua, se cuela, se deja reposar 10 minutos y se toma una taza, caliente, cada cuatro horas aproximadamente.
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  • Infusión para las anginas se prepara una infusión mezclando 5 g de flores de amapola con el doble de agrimonia, hiedra y malva.
  • Cómo prepararla: Se echa una cucharada rasa de la mezcla en un cazo de agua hirviendo, se deja reposar 5 minutos antes de tomar. Se puede mejorar su sabor con miel.
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Presentación

La amapola se puede tomar en infusión, jarabe, tintura o polvos. Se debe evitar el tratamiento continuado en niños.

Jordi Cebrián. Asesora: J. Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»

 

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