Lespedeza

Contra el ácido úrico

De las vastas llanuras de la América interior, en Estados Unidos, sobre todo de Minnesota, Illinois y Dakota, procede esta leguminosa, la lespedeza (Lespedeza capitata), que los herbolarios incluyen en muchas de sus formulaciones por su alto poder diurético y depurativo.

Se trata de una planta erecta, de un metro de alto, sin ramificaciones, con las hojas trifoliadas, de foliolos lanceolados y agudos, con los márgenes ciliados y el revés grisáceo, y bellas flores de color crema que presentan una mancha roja en el pétalo superior y se reúnen en glomérulos más o menos esféricos.

Crece de forma natural en praderas, herbazales y claros de bosques, donde palomas, tórtolas y otras aves nativas consumen ávidamente sus semillas.

Propiedades medicinales

  • Con fines medicinales se cosechan las sumidades floridas en primavera, en plena floración. Contiene glucosilflavonoides y taninos catéquicos.
  • Se indica principalmente cuando se requiere un aumento considerable de la diuresis: en afecciones urinarias como la cistitis y la ureteritis, en la prevención de los cálculos renales, en inflamaciones del riñón y como apoyo para controlar y disminuir el ácido úrico en caso de gota.
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  • La lespedeza se recomienda como apoyo a hombres afectados de adenoma benigno de próstata o con tendencia a sufrirlo –en tal caso a veces asociada a epilobio o sabal–, y para bajar la inflamación de la próstata a edad más temprana.
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  • En Estados Unidos, donde es muy popular, se usa también para el dolor reumático, para mantener a raya el colesterol y, al combatir la retención de líquidos, como apoyo en dietas de adelgazamiento.
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  • Como la galega, se ha ensayado en tratamientos de apoyo contra la diabetes mellitus por su efecto hipoglucemiante.
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  • Por vía externa se muestra astringente, cicatrizante y antiinflamatoria, útil para curar heridas leves, llagas, eritemas, úlceras dérmicas y dermatitis atópicas. También ayuda en úlceras bucales, parodontopatías, encías inflamadas, conjuntivitis y blefaritis.
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Fórmulas de herbolario

  • Tisana para las hiperuricemias: Se puede reducir el nivel de urea asociando la lespedeza a harpagofito, grama, barbas de maíz y anís estrellado.
  • Cómo prepararla: Se mezclan las plantas a partes iguales y se añaden unas cuatro cucharadas a un litro de agua. Se hierve 1 minuto, se deja reposar otros 10 y se cuela. Se deben tomar dos vasos al día, mejor en ayunas.
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  • Tisana casera diurética y depurativa: Esta tisana asocia la lespedeza a otras plantas y se recomienda especialmente para bajar los niveles de ácido úrico. Se combina la lespedeza con coronilla de fraile, harpagofito y, para mejorar el sabor, anís estrellado.
  • Cómo prepararla: Se utiliza una cucharada sopera de la mezcla a partes iguales por vaso de agua; se hierve durante 1 minuto, se tapa 10 más y se filtra. Si amarga, se puede añadir miel de romero. Se toman dos tazas diarias, una por la mañana y otra al atardecer, en ayunas.
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Precauciones

No debe tomarse en caso de gastritis, úlcera gastroduodenal, cardiopatía o insuficiencia renal grave. Su riqueza en taninos podría causar molestias gástricas. Si se toma para la diabetes, se debe contar con el consentimiento y el control del médico. 
 

Presentación

En forma de planta seca para infusión, tintura y extracto fluido y seco.
 

Jordi Cebrián. Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»

 

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