Malvavisco

Expectorante y laxante natural

El malvavisco (Althaea officinalis) es una de aquellas plantas que por sus amplias aplicaciones medicinales no falta nunca en las guías y formulaciones de fitoterapia.

Su nombre genérico de Althaea deriva del término griego Altho, por sanar, y el nombre de la familia a la que pertenece, las malváceas, malake en griego, hace referencia a esta misma capacidad reparadora.

Lo cierto es que el malvavisco ha tenido una gran importancia a lo largo de la historia, no sólo como bálsamo medicinal, sino y sobre todo como fuente providencial de alimentos en situaciones de carestía y hambre.

El malvavisco es una planta erecta de hasta dos metros de alto, toda ella recubierta de vellosidad, con las hojas triangular ovales y las flores colgantes, de color rosa pálido.

Crece en ambientes húmedos, en riberas fluviales, junto a pastizales y pantanos y cerca del mar. De la planta se cosechan las hojas y las flores, pero es en la raíz donde se concentra su mayor potencial curativo.

Toda la planta es rica en mucílagos, pero en la raíz encontramos además arabina, pectina, flavonoides y ácidos fenólicos.
 

Propiedades medicinales

  • La mayor virtud del malvavisco es su capacidad como protector y reparador de las mucosas respiratorias y digestivas.
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  • Presenta un acusado efecto expectorante y antiinflamatorio, y se indica para aliviar la tos y despejar los conductos respiratorios en casos de catarro, gripe, faringitis, laringitis, bronquitis y como un apoyo válido contra el asma.
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  • El malvavisco también actúa con eficacia en trastornos digestivos, contrarrestando el exceso de acidez y reparando las mucosas intestinales que hayan podido dañarse. Se indica para aliviar casos de gastritis, úlcera gastroduodenales, colitis y síndrome del colon irritable.
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  • Muestra un efecto laxante suave pero decisivo en estreñimientos puntuales.
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  • En aplicación externa, el malvavisco protege la piel, y es útil en morados, abscesos y quemaduras, y por su efecto antiinflamatorio, se muestra eficaz para rebajar el dolor en esguinces, tendinitis, etc.
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Fórmulas de herbolario

  • Infusión para combatir la infección pulmonar, la irritación de garganta y la tos: Se recomienda la fórmula que combina malvavisco con otras plantas respiratorias como la pulmonaria, los brotes de abeto y el llantén mayor.
  • Cómo prepararla: En la proporción de una cucharada sopera rasa por vaso de agua, se pone a hervir 2 minutos y se mantiene en infusión 5 minutos más. Se filtra y se le añade una cucharadita de miel. Se recomiendan tres tazas calientes al día, cada cuatro horas.
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  • Tisana para combatir la afonía: Esta fórmula combina malvavisco con erísimo, junco de río (Holoschoemus romanus) y azúcar cande. Una cucharada sopera de cada ingrediente por medio litro de agua.
  • Cómo prepararla: Se hierve a fuego lento durante 10 minutos, se filtra y se guarda en un termo, para ir bebiendo durante el día.
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  • Tisana laxante: Se recomienda el remedio que combina el malvavisco con otra planta laxante como es la frángula, en cantidades de 40 gramos por planta, más la mitad de anís verde.
  • Cómo prepararla: Tomando como cantidad orientativa una cucharada sopera rasa por 1/4 de litro de agua, se hierve 3 minutos, se deja reposar 10 y se filtra. Se aconseja beberlo por la noche, para que haga su efecto al día siguiente.
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Jordi Cebrián. Asesora: J. Mª. Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»

 


 

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