Rabo de gato

Ayuda a calmar el reflujo y los gases

Las cordilleras de la Comunidad Valenciana, como la valiosa sierra de Mariola, dan cobijo a una modesta planta endémica, el rabo de gato (Sideritis tragoriganum).

Como otras especies del mismo género –también comunes en el levante ibérico–, se ha usado en la medicina popular y, sobre todo en veterinaria, como hierba vulneraria para heridas y mordeduras.

El rabo de gato es una mata de apenas 40 cm de alto, grisácea, leñosa, de tallos erectos, con las hojas lineares y flores de color amarillo pálido, agrupadas en verticilos distantes unos de otros.

Florece desde finales de primavera y con fines medicinales se cosechan las sumidades floridas.

Propiedades medicinales

  • Entre los principios activos del rabo de gato se incluyen flavonoides, saponósidos, taninos y un aceite esencial. Tradicionalmente ha sido una planta muy apreciada por los herbolarios valencianos, que la han integrado en diferentes mezclas.
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  • Se considera antiinflamatoria, antiespasmódica, digestiva, antiséptica, vulneraria y cicatrizante.
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  • Se ha indicado, en primer lugar, como remedio digestivo y carminativo, para aliviar gases y meteorismos, digestiones pesadas, el mal sabor de boca y el reflujo gastroesofágico.
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  • Se considera asimismo un buen apoyo en caso de inflamación gástrica, úlcera gastroduodenal, espasmos gastrointestinales y síndrome del colon irritable con diarreas.
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  • Además, se le atribuye un efecto antiséptico y antibacteriano, útil para frenar y aliviar las infecciones respiratorias, en procesos gripales, laringitis, faringitis y traqueitis.
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  • Por vía externa se usa también en conjuntivitis, párpados inflamados, llagas bucales, estomatitis, sobre quemaduras leves, contusiones, moratones, eccemas, hongos y dolores articulares.
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Fórmulas de herbolario

  • Tisana digestiva para después de comer: Esta mezcla tradicional, muy completa, combina a partes iguales el rabo de gato con otras plantas digestivas como regaliz, hinojo y los dos anises, el verde y el estrellado.
  • Cómo prepararla: Se emplea un cuarto de litro de agua por cada cucharada sopera de la mezcla. Se hierve apenas 3 minutos, se deja reposar otros 10 y se va bebiendo durante el día, después de haber comido. Tiene un sabor muy agradable, realzado por los anises y el hinojo.
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  • Tisana para las infecciones respiratorias: En caso de laringitis, faringitis, traqueítis o amigdalitis, esta planta se combina con orégano, hisopo y brotes de pino silvestre, a partes iguales.
  • Cómo prepararla: En una proporción de una cucharada sopera de la mezcla por vaso de agua, o si se quiere disponer de una mayor provisión, cuatro cucharadas por litro de agua. Se hierve 2 minutos, se deja que repose y se toma durante el día. 
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  • Colutorio para suavizar la garganta irritada: En forma de colutorio o gargarismos, el rabo de gato se usa para suavizar la garganta y acabar con la irritación, en faringitis, laringitis y amigdalitis, así como para tratar las aftas.
  • Cómo prepararlo: Se mezclan rabo de gato, hojas de nogal, menta, agrimonia y tomillo a partes iguales. Se van hirviendo unos 5 gramos por vaso de agua durante 10 minutos y con esa decocción se hacen gárgaras unas 6 veces al día. Se puede añadir una pizca de bicarbonato sódico, pero se debe evitar ingerirla.
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Presentación

Básicamente en forma de planta seca para infusión o decocción, o la infusión filtrada, para usarla en forma de colirio, colutorio, lavado local, en compresas, etc. Se encuentra también en extracto líquido y en tintura.
 

Jordi Cebrián. Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»

 

 

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