Uña de gato

Un buen estimulante inmunitario

En las selvas tropicales húmedas, sobre terrenos mal drenados o en la proximidad de los cursos fluviales, desde Panamá a Bolivia y Brasil, crece un género de plantas muy conocidas y aprovechadas por los pueblos indígenas de la zona.

Son las uñas de gato, de las que destacan dos especies: Uncaria guianensis y Uncaria tomentosa. La que cuenta con mayores aplicaciones medicinales es la segunda, una liana de hasta 30 metros de largo, con ramas armadas de grandes espinas y hojas lanceoladas.

Propiedades medicinales

  • Los pueblos nativos llevan siglos usando su corteza para aliviar problemas digestivos, diarreas, gastritis, inflamaciones articulares, pequeños tumores, heridas, hemorroides e infecciones víricas como el herpes.
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  • El saber de los chamanes no ha pasado desapercibido a la investigación farmacológica, y la uña de gato ha sido sometida a estudios clínicos que han destacado sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antivíricas e inmunoestimulantes. Se han aislado alcaloides como la yohimbina, ácidos oxindólicos, ácido quinvóvico, polifenoles, taninos, etc.
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  • Se ha confirmado asimismo la eficacia del extracto de uña de gato para estimular la generación de glóbulos blancos y reforzar la respuesta inmunitaria. Se indica como apoyo natural para atenuar los efectos secundarios de la quimioterapia. Se ha explorado también su actividad para inhibir las células cancerígenas en tumores de mama y colon.
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  • Como estimulante inmunitario se usa, a nivel preventivo y paliativo, en rinitis alérgicas, procesos asmáticos y gripales, estados de debilidad y convalecencia, e infecciones víricas como el herpes, o fúngicas como la cándida y otras micosis.
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  • La uña de gato se toma también como diurético en caso de retención de líquidos, piedras en el riñón y para prevenir infecciones urinarias como cistitis, ureteritis o prostatitis.
  • Se usa sobre todo como antiinflamatorio en la artritis reumatoide, la artrosis y la gota.
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Fórmulas de herbolario

  • Como estimulante inmunitario: En esos casos la uña de gato se toma en polvo (se disuelve una cucharadita rasa en el yogur o en agua, dos veces al día) o la decocción de la corteza (se hierve una cucharada por medio litro de agua durante 5 minutos, se deja reposar 10, se cuela y se toma durante el día, con unas gotas de zumo de limón).
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  • Tisana para el dolor reumático: Se combina uña de gato con otras plantas antiinflamatorias como el harpagofito y la calaguala, y anís estrellado para mejorar el sabor, todas a partes iguales.
  • Cómo prepararla: Se hierve una cucharada por medio litro de agua cinco minutos, se deja 10 en reposo y se cuela. Se puede beber durante el día.
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Precauciones

  • Está contraindicada en el embarazo, la lactancia y en menores de 12 años.
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  • También debe evitarse si se toman antiácidos, y consultarse con el médico si se siguen otros tratamientos, pues puede mostrar interacciones con fármacos como la fexofenadina, usada en la rinitis alérgica.
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  • Dosis altas pueden provocar, además, problemas gastrointestinales, por lo que es preciso ajustarse a las indicaciones del herborista.
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Presentación

  • En polvo, extracto seco y líquido, corteza seca para decocción, tintura alcohólica y cápsulas.
     

Jordi Cebrián. Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»

 

 

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