Zanahoria silvestre

Depurativa, desintoxicante y buena para la vista

La zanahoria silvestre (Daucus carota) es una planta cuyos usos medicinales son conocidos desde tiempos remotos. Una variedad de la zanahoria silvestre, de origen no conocido, ha dado lugar a la zanahoria cultivada, que ha sido mejorada para que produzca raíces más gruesas y sabrosas.

La zanahoria contiene un aceite esencial con pineno, limoneno, carotol, daucol y asarona en las semillas, además de sacarosa, pectina, mucílagos y vitaminas. 

Propiedades medicinales

  • Conocida es la excepcional riqueza en betacaroteno de la zanahoria, que hace de esta hortaliza el nutriente más eficaz para el aporte de vitamina A.
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  • El betacaroteno es el nutriente responsable de su característica coloración naranja, y se convierte en vitamina A cuando es asimilado por el organismo. Actúa como un antioxidante, que protege a los tejidos del cuerpo de la acción de los radicales libres, mitigando el desarrollo de las enfermedades de tipo degenerativo, como cardiopatías, apoplejía y algunos tipos de cáncer.
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  • Su consumo habitual estimula la producción de melanina en la piel, protegiéndola de las radiaciones UVA del sol.
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  • Pero tal vez una de sus virtudes más reconocidas es su efecto beneficioso sobre la vista. Se sabe que un déficit en vitamina A conllevará, entre otros síntomas, una mayor dificultad en la visión nocturna. Por ello los oftalmólogos recomiendan consumir zanahoria de manera periódica, especialmente en casos de miopía progresiva y cuando aparecen daños en la retina.
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  • La zanahoria es también una buena fuente de sales minerales, especialmente de hierroLa ingesta de 100 g cubre el 15% de las necesidades diarias de este mineral. Eso explica que esté indicada como remineralizante natural del organismo, en estados anémicos, debilidad y convalecencias, agotamiento y astenias.
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  • La zanahoria actúa igualmente como digestiva, carminativa, protectora del hígado y antidiarreica.
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Otros usos

  • El zumo de zanahoria es un excelente remedio depurativo y desintoxicante, que se recomienda contra los dolores reumáticosla gota y como ayuda para controlar los niveles de azúcar y de grasas en la sangre.
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  • Las semillas de la variedad silvestre de zanahoria comparten con el hinojo o el anís sus mismas virtudes. Son eficaces para despertar el apetito y evitar la hinchazón abdominal y los gases, así como para incrementar la producción de leche en la madre lactante.
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Fórmulas de herbolario

  • Para combatir las diarreas estacionales: Incluidas las infantiles, se puede probar la infusión que asocia la zanahoria a otras plantas astringentes, como el rosal silvestre –los escaramujos deshuesados–, la salicaria y la corteza del condurango, a partes iguales.
  • Cómo prepararla: Se hierve durante 2 minutos, se infunde otros 10, se cuela y se bebe a lo largo del día, hasta que desaparezcan los síntomas.
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  • Infusión depurativa y diurética para tratar la gota: Es la que combina la zanahoria con rábano negro, grosellero negro y las hojas de la coronilla de fraile (Globularia alypum), a partes iguales.
  • Cómo prepararla: Se hierve apenas 1 minuto, se deja 10 en reposo, se cuela y se toma en ayunas y antes de la cena, dos vasos al día. En caso de hipertensión, la toma de infusión de zanahoria como diurético debe ser consultada antes con un especialista.
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  • Remedio para la vista: Se recomienda el zumo de zanahoria con arándanos, que se prepara triturando tres zanahorias de cultivo y añadiéndole una cucharada sopera de bayas secas de arándano. Se recomiendan dos vasos al día, no más, porque podría provocar estreñimiento.
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Jordi Cebrián. Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»

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