Cremas naturales para el frío

Naturales y nutritivas

Prepara tus propias cremas contra el frío

Hidratar bien la piel es fundamental para cuidarla en invierno. La opción más natural si dispones de tiempo son las cremas caseras a base de plantas medicinales.

Jordi Cebrián

Por muy tapados que vayamos por la calle, nuestra piel no se libra de recibir agresiones o afectaciones durante los meses invernales. Esto se debe a que la piel está muy expuesta a ambientes enrarecidos, al humo del tabaco y de los automóviles, a la calefacción de casa o de la oficina, a los rayos del sol en lugares de montaña, al contacto con productos irritantes en el hogar o el trabajo…

Nuestra piel es más proclive entonces a presentar sequedad en manos, piernas y labios, o a padecer quemaduras solares asociadas a la nieve, urticarias por reacciones alérgicas, acné, sabañones por el frío o la mala circulación…

Hidrata tu piel en invierno

Una primera medida de precaución pasa por una buena hidratación más o menos continua. Eso pasa por beber agua o zumos a lo largo de la jornada, por vestir ropa que abrigue, pero que también transpire, y si es necesario, por aumentar la humedad ambiental de casa o del lugar de trabajo utilizando humificadores.

Pero, sobre todo, pasa además por hidratarte bien la piel con cremas o pomadas adecuadas. Las cremas convencionales suelen contener derivados del petróleo; en cambio, las naturales recurren principalmente a ingredientes vegetales de composición más afín a la piel.

¿Y por qué no hacer tu propia crema?

Si dispones de tiempo y paciencia, te puedes preparar las cremas en casa, a base de plantas medicinales y esencias. No hace falta especial maña y te aseguras de utilizar ingredientes naturales de calidad.

Antes de ponerse a ello, conviene saber la diferencia entre crema y pomada. Básicamente, la diferencia consiste en que las cremas llevan agua y las pomadas no, lo que les confiere texturas y propiedades diferentes:

  • Las pomadas o ungüentos combinan grasas o aceites con plantas y actúan sobre la piel creando una capa protectora.
  • En cambio, al llevar agua además de grasas y plantas, las cremas penetran más en la piel y resultan más refrescantes.
Crema hidratante de algas casera

Ingredientes bajo control

Crema hidratante de algas casera

Algunas de las plantas más empleadas para la elaboración de cremas (y también de pomadas o ungüentos) son la caléndula, la consuelda, el hipérico, el llantén, el árnica, el ciprés, el tomillo, el malvavisco, la manteca de karité, el aguacate y el té verde, entre otras.

Hemos seleccionado cuatro de ellas como ejemplo, pero puedes recurrir a aquellas que más te gusten por sus propiedades:

  • Caléndula. Los capítulos florales de la Calendula officinalis alivian en caso de dermatitis, acné juvenil, quemaduras leves, micosis, erupciones cutáneas, heridas y llagas.
  • Árnica. Las cremas con los grandes capítulos florales del Arnica montana se usan en luxaciones, esguinces, hematomas, picaduras, urticarias…
  • Ciprés. Los conos o gálbulos maduros de Cipressus sempervirens son un tónico venoso, útil en caso de varices, hemorroides, úlceras varicosas, sabañones, verrugas, hipersudoración, picaduras, heridas con sangrado…
  • Aguacate. Utiliza la pulpa, la piel y las semillas de Persea americana. Es un regenerador cutáneo, idóneo en pieles secas, cuarteadas y envejecidas, y en eccemas secos.

Cómo preparar una crema natural paso a paso

Además de los ingredientes, para preparar una crema cosmética en casa necesitarás hacerte con algunos utensilios:

  • una pequeña báscula para pesar la planta
  • un recipiente de acero inoxidable para calentar al baño maría
  • una bolsa para tamizar
  • un tarro de vidrio oscuro o traslúcido

Una vez te hayas equipado, el proceso es sencillo. Descubre primero los pasos que debes seguir y, a continuación, dos fórmulas caseras concretas ideales para el invierno para empezar a probar.

  1. Elige la planta: escoge la parte de la planta que necesites (el capítulo floral, los pétalos, las hojas…) y pésala. Necesitarás 200 g si es una planta fresca, recién cosechada o adquirida, o bien la mitad, 100 g, si trabajas con planta seca.
  2. Prepara el emulsionante: elige un emulsionante natural como la cera de candelilla, una alternativa vegetal a la cera de abeja. Funde 500 g de ese emulsionante al baño maría en un recipiente de acero inoxidable.
  3. Mezcla los ingredientes: añade al emulsionante ya fundido unos 230 g de glicerina, los 200 g de planta fresca (o 100 g de planta seca) y 200 ml de agua, remueve sin parar y deja cocer a fuego lento 3 horas.​
  4. Deja enfriar: una vez transcurridas las 3 horas, retira del fuego y cuela la mezcla mediante una bolsa para tamizar. Remueve la pasta para ayudar a que se enfríe y espera a que tome consistencia.
  5. Envasa la crema: introdúcela en tarros de cristal oscuro o translúcido, séllalos y añade una etiqueta informativa, con el contenido y la fecha.

A continuación te ofrecemos la receta de dos cremas naturales. Contienen plantas idóneas para el cuidado de la piel en los meses fríos, son fáciles de elaborar y muy eficaces.

Crema regenerante de aguacate y caléndula

Esta crema, muy nutritiva, es ideal para regenerar la piel y muy adecuada para aplicar en caso de infecciones dérmicas y picaduras.

Ingredientes

  • 0,5 g de oleato de caléndula
  • 2 g de pulpa de aguacate
  • 5 g de aceite de rosa mosqueta
  • 0,5 g de alantoína
  • 10 ml de infusión de llantén mayor o rosal silvestre
  • 100 g de un emulsionante vegetal
  • 0,2 g de vitamina E (conservante)

Preparación

  1. Funde el emulsionante al baño maría y ve añadiendo los otros ingredientes, sin dejar de remover.
  2. Déjalo a fuego lento 2 horas
  3. Fíltralo por un tamiz.

Aplícala en masaje suave, 3 veces al día.

Crema calmante de árnica

En esta crema el árnica se combina con llantén y malvavisco, lo que la hace ideal para el cuidado de quemaduras, pieles irritadas, eccemas y dermatitis.

Ingredientes

  • 20 g de llantén fresco
  • 20 g de árnica
  • 20 g de raíz de malvavisco
  • 300 g de un emulsionante vegetal
  • 1 g de vitamina E (conservante)

Preparación

  1. Derrite el emulsionante al baño maría en un cazo.
  2. Añade las tres plantas y remueve con una cuchara de madera, a fuego lento durante 40 minutos.
  3. Filtra y remueve para que adquiera consistencia.

Aplícala en masaje suave, hasta 3 veces al día.

suscribete Abril 2018

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de Cuerpomente?