Glifosato y microbiota

Microbiota

El glifosato afecta a tus bacterias intestinales

Detrás de los problemas de salud que provocan las alteraciones de la microbiota podría haber un factor oculto: la exposición al glifosato, el herbicida más utilizado actualmente en la agricultura.

El glifosato es uno de los herbicidas más utilizados en agricultura y, según Stephanie Seneff, investigadora del Massachusetts Institute of Technology, altera la microbiota y está probablemente detrás de la epidemia de sensibilidad al gluten, diabetes, Alzheimer, enfermedad de Crohn y muchas otras enfermedades.

El glifosato, enemigo de la microbiota

Este efecto del glifosato lo explica en un estudio publicado en Entropy en 2013 junto al investigador independiente Anthony Samsel.

Los investigadores sugieren que el herbicida interfiere en la síntesis de aminoácidos aromáticos por parte de la microbiota, impide el transporte de compuestos azufrados e inhibe una enzima (citocromo P450) desintoxicante. Estas acciones biológicas podrían desencadenar los procesos que llevan a muchas enfermedades metabólicas y degenerativas neurológicas.

Uno de los argumentos que se utilizan para defender que el glifosato no afecta a la salud humana es que en las plantas actúa por una ruta metabólica que no existe en los animales: la ruta del ácido shikímico, necesaria para sintetizar los aminoácidos esenciales aromáticos (fenilalanina, tirosina y triptófano).

Sin embargo, según Seneff y Samsel, esta ruta sí está presente en las bacterias intestinales. Dadas las importantes funciones que la microbiota cumple en el organismo –ayudar a la digestión, sintetizar vitaminas, eliminar tóxicos, modular la inmunidad o prevenir la permeabilidad intestinal–, no parece descabellado sospechar que el impacto del glifosato en las bacterias intestinales pueda tener perniciosos efectos en la salud.

Más problemas para eliminar tóxicos

La inhibición del citocromo P450 por el glifosato es, según los autores, otro factor de su toxicidad en animales mamíferos al que suele prestarse poca atención. Esta enzima cumple funciones biológicas fundamentales, entre ellas la de eliminar compuestos químicos tóxicos del organismo.

Esto implica que el glifosato podría agravar el daño que provocan otros residuos químicos y tóxicos medioambientales presentes en los alimentos.

En Europa se pide su prohibición

La Unión Europea ha revisado a finales de año la situación legal del glifosato (principal ingrediente del plaguicida Roundup, de Monsanto, propiedad de Bayer) y ha decidido renovar la licencia para su comercialización por otros cinco años, después de los cuales debería retirarse del mercado.

Los gobiernos europeos discrepan sobre la necesidad de prohibirlo. Los expertos de Francia y Holanda, por ejemplo, están a favor y su papel ha sido decisivo a la hora de limitar el plazo por el que se renueva la licencia.

La única manera de reducir la intoxicación con glifosato es preferir los alimentos ecológicos.

suscribete Julio 2017