Chica bebe agua

Contaminación ambiental

Gallegos, vascos y catalanes, más expuestos a tóxicos perfluorados

Los habitantes de Galicia, Catalunya y País Vasco doblan los niveles de perfluorados en sangre considerados seguros, según un estudio del Centro Nacional de Sanidad Ambiental del Instituto Carlos III.

Todos cargamos con demasiadas sustancias tóxicas en nuestro organismo. Un tipo de estas sustancias son los perfluorados, unos compuestos químicos de gran resistencia a la degradación, que se encuentran en productos de consumo habituales y que contaminan el aire, el agua y los alimentos.

Perfluorados son, por ejemplo, el sulfonato de perfluoroctano (PFOS) y el ácido perfluorooctanoico (PFOA). Ambas son probables cancerígenos, disruptores hormonales y afectan a la reproducción humana.

El PFOS se utiliza, entre otras muchas aplicaciones, en la fabricación de tejidos impermeables y antimanchas, y el PFOA en las sartenes antiadherentes de teflón o en las bolsas de palomitas de maíz para hacer en el microondas.

La cantidad de perfluorados en sangre dobla el límite considerado seguro

Aunque prácticamente todas las personas presentamos estas sustancias en la sangre, en nuestro país son los gallegos, los vascos y los catalanes quienes están más expuestos y, por tanto, en mayor riesgo.

Los niveles de los gallegos se sitúan en una media de 8,5 a 10,5 mcg por litro de suero. Esta cantidad prácticamente dobla los 5 mcg a partir de los cuales no se puede excluir que se produzcan efectos negativos sobre la salud, según la Comisión Alemana de Biovigilancia Humana.

El mapa de la contaminación

Después de gallegos, vascos y catalanes, las comunidades más expuestas son Asturias, Cantabria, Valencia y Baleares, y a continuación, Castilla-León, Madrid y Andalucía.

Las menos expuestas son Navarra, La Rioja, Aragón, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura e Islas Canarias, pero incluso las poblaciones de estas comunidades se encuentran en niveles por encima de los considerados inocuos.

La investigación que ha revelado esta realidad ha sido realizada en el Instituto de Salud Carlos III, donde se han analizado muestras de sangre de 755 adultos de 18 a 65 años. El estudio ha sido publicado en la revista Science of the Total Environment.

Los hombres están más afectados

Los análisis muestran que la presencia de estos agentes tóxicos es mayor en los hombres, que casi doblan a las mujeres. Y entre las mujeres, es menor entre las que más hijos han tenido y más han dado el pecho. Esto sugiere que la menstruación y la lactancia contribuyen a la reducción de la carga corporal de perfluorados, según los investigadores, encabezados por Mónica Bartolomé.

Marisco y pescado contaminados

Los autores del estudio no han entrado a investigar los motivos para que la exposición sea mayor en unas comunidades que en otras. En cualquier caso se trata de un tipo de exposición cotidiana, sugieren, pues estos agentes tóxicos entran en el cuerpo con los alimentos, con el agua y con el aire que respiramos.

Estudios anteriores, como los realizados por Falandysz en 2006 y Lehmler en 2005, señalan determinados alimentos como principales causantes de la exposición.

El marisco y el pescado se encuentran entre los más contaminados, lo que explicaría que las comunidades costeras españolas estén más afectadas.

También el consumo de cerveza y vino aumenta las concentraciones: los bebedores regulares de cerveza (de una a seis por semana) y los de vino mostraron una asociación con niveles más altos de PFOA y PFOS. En el caso del vino se detectaron, además, otros perfluorados: el PFNA y el PFDA.

Tóxicos muy persistentes

Las sustancias perfluoradas están incluidas en la lista de contaminantes orgánicos persistentes establecida por el Convenio de Estocolmo (2001), que anima a las autoridades a reducir su producción y uso.

Desde 2006 la Unión Europea ha restringido mucho el uso del PFOS en productos destinados al consumidor, pero continúa usándose en aplicaciones industriales como fluidos mecánicos e impresión de fotografías.

Artículos relacionados

suscribete Julio 2017