Cannabis medicinal

Anticáncer y neuroprotector

Cannabis medicinal: todas las propiedades confirmadas

La marihuana o cannabis no solo sirve para paliar los efectos secundarios de la quimioterapia. Los estudios más recientes sugieren que es anticancerígena y útil ante otras muchas enfermedades.

Claudina Navarro

La indicación más conocida de la marihuana –que se utiliza medicinalmente desde hace unos 5.000 años– es el tratamiento de los efectos secundarios de la quimioterapia: las náuseas, los vómitos y la falta de apetito. Pero investigaciones recientes muestran que el cannabis terapéutico también actúa directamente contra las células enfermas.

El cannabis contra el cáncer

Un estudio clínico dirigido por Manuel Guzmán, investigador de la Universidad Complutense de Madrid, con nueve pacientes con tumores cerebrales agresivos mostró que el THC –delta-9-tetrahidrocannabinol, el principio acivo o cannabinoide más característico de la planta– fue capaz de hacer más lento el crecimiento de los tumores. El estudio sugirió que los efectos observados antes in vitro y en animales también se producían en las personas enfermas.

Guzmán, junto con sus colaboradores Guillermo Velasco y Cristina Sánchez, explicó en un artículo de la revista Nature que los cannabinoides podrían ser eficaces en sí mismos y potenciar la acción de la quimioterapia. Además de en el cáncer de cerebro, sugiere que son probablemente útiles ante otros como los de páncreas, piel e hígado.

Cómo actúa el cannabis terapéutico

Si el cannabis es capaz de actuar en el organismo es porque sus cannabinoides se parecen a sustancias producidas por el propio cuerpo. Al ser parecidas, se acoplan a los mismos receptores celulares. Estas sustancias endógenas son los endocannabinoides, el más importante de los cuales es la anandamida (ananda significa «embeleso» o «felicidad» en sánscrito).

La diferencia es que mientras la anandamida actúa solo durante unos instantes, los cannabinoides lo hacen con más intensidad durante varios días. Es así porque se acumulan en el tejido adiposo, desde donde pasan poco a poco al hígado y a la sangre. Una vez dentro del cuerpo, actúan sobre las células dotadas con los receptores adecuados, denominados CB1 y CB2, que abundan en las neuronas.

La acción de los cannabinoides sobre diferentes zonas del cerebro explica por qué son eficaces para tratar los efectos secundarios de la quimioterapia. Cuando actúan en los ganglios basales reducen temblores, espasmos y otras alteraciones del movimiento; en el hipotálamo abren el apetito; y en el «núcleo del tracto solitario» controlan las náuseas y los vómitos.

Sus beneficios para el cerebro

Según Mauro Maccarrone, de la Universidad BioMédica de Roma, los endocannabinoides son cruciales en el desarrollo, comunicación y regeneración de las neuronas. Las investigaciones sugieren que el cannabis podría reducir la inflamación y la oxidación de las neuronas, y potenciar la generación de células nerviosas nuevas y sanas.

Al mismo tiempo, el THC produce los síntomas que han provocado su prohibición: risa, enlentecimiento, dificultades para seguir conversaciones, pero también aumenta la creatividad y la agudeza sensorial.

Todos estos efectos son moderados en las plantas ricas en cannabinoide CBD. Por otra parte, la toxicidad no es significativa, y el efecto adictivo no es mayor que el de la cafeína.

De todas formas se aconseja seguir el tratamiento bajo la supervisión de un médico con conocimientos acerca del cannabis. Su uso no está indicado en menores ni en personas con afecciones cardiovasculares.

Prohibición y patentes: obstáculos para el uso medicinal del cannabis

Las investigaciones sobre el cannabis son esperanzadoras, pero todavía deben vencer muchas resistencias. No ayuda que sea una droga prohibida en la mayoría de países. Tampoco que los principios activos de la planta no sean patentables y que, por tanto, no exista una industria interesada en financiar estudios clínicos con personas.

Por ahora, en España solo se pueden recetar cannabinoides sintéticos y caros como Sativex, Marinol y Cesamet. Pero los cannabinoides sintéticos no consiguen los mismos efectos que las hojas y las flores, que contienen más de cien cannabinoides, terpenoides y flavonoides que actúan en sinergia. En cambio, en Holanda o Uruguay ya es legal la producción y prescripción de cannabis natural.

Guzmán, que lleva 20 años estudiando los cannabinoides, explica que al no contar con el suficiente apoyo de la industria tampoco se está recogiendo toda la experiencia de médicos, cuidadores y pacientes que utilizan el cannabis por su cuenta.

Es sorprendente que solo una planta de las que existen en la Tierra se adapte tan bien a las necesidades de los enfermos de cáncer. También es útil en el tratamiento del sida, el Parkinson, el Alzheimer, la esclerosis múltiple, la fibromialgia, el colon irritable… Sin embargo, los médicos no pueden recetar la planta de marihuana. ¿Por qué y hasta cuándo?

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