Curarse con la naturaleza

Biofilia

Curarse en contacto con la naturaleza

El color, el olor, los sonidos, el tacto y el contacto con la tierra y con las plantas forman parte del equilibrio, del disfrutar de la vida y de la salud. Amar la naturaleza forma parte del amarse a uno mismo

Dr. Pablo Saz

Amar la naturaleza forma parte del amarse a uno mismo. Hoy existe una nueva palabra médica, la biofília, para referirse al contacto con la naturaleza como vía para recuperar la salud. La biofilia va unida al vis medicatrix naturae de la medicina naturista, pero no alude solo a la gran capacidad curativa del cuerpo: sirve para entender cómo se estimula esa capacidad en contacto con la naturaleza. Por ejemplo, la importancia de los bosques como terapia o de introducir el clima del bosque en el clima urbano.

El mundo microbiológico del entorno que nos rodea –parques, jardines, bosques– cada día se revela más importante a la hora de equilibrar el organismo. Según el principio fundamental de la antigua medicina griega, «la naturaleza es el médico de todas las enfermedades». El organismo, con el fin de sobrevivir, tiene que anticiparse a la presión ambiental. Su reserva genética almacena los programas necesarios para resistir los problemas encontrados por la especie hasta el presente.

La enfermedad no es solo consecuencia de los agentes patógenos, sino también una estrategia del organismo para defenderse de ellos. Y parte de esta estrategia sería el establecer un buen contacto con el medio ambiente.

Más verdor en el día a día

Que nuestro medio, sobre todo nuestra casa, tenga un buen contacto con el aire y el agua limpios, con las energías de la tierra y el sol, ha sido una preocupación de todos los sistemas médicos. El feng shui, dentro de la medicina tradicional china, es uno de los más conocidos.

Hoy día esta manera de entender la salud nos hace llevar la naturaleza a las ciudades e incluso darle un espacio propio en casas y hospitales.

Salud, energía y belleza es lo que busca transmitir el diseño biofílico de las casas, que aúna alta tecnología y alta naturaleza, fomentando el ahorro energético, el uso de materiales inocuos y una mayor conexión con el entorno.

El alejamiento de la naturaleza nos enferma. Vivir en estrecha relación con ella nos permite desarrollarnos con verdadero bienestar. En su ausencia aumentan el estrés, la ansiedad, la falta de relaciones significativas con los demás y con el mundo.

Conectarse o reconectarse con la naturaleza favorece la salud y las oportunidades profesionales, y actúa como lazo de unión para las familias y las comunidades: ayuda a sentirse completamente vivo.

Artículos relacionados

suscribete Julio 2017