Eneagrama corporal

Desarrollo personal

Eneagrama corporal, un método para transformarse

Desarrollar el propio potencial y relacionarse de manera positiva son objetivos que pueden alcanzarse a través del trabajo que propone Cuerpo Eneagrama.

Javier Muro

A menudo sabemos cuál es la causa de nuestro dolor emocional y sin embargo no encontramos la manera de realizar los cambios necesarios para lograr un día a día más feliz.

Cuerpo Eneagrama es un trabajo físico y emocional adaptado a la personalidad de cada uno para lograr una transformación profunda que se refleja en la convivencia con la pareja y con otras personas.

El Eneagrama clásico –la teoría de la personalidad desarrollada por Óscar Ichazo y el psicólogo Claudio Naranjo en las décadas de 1960 y 1970– aporta una estructura de nueve carácteres o eneatipos.

A cada uno de ellos se le proponen unas experiencias, unas prácticas corporales y emocionales. Estas experiencias modifican la estructura de corazas corporales que nos condicionan.

Al deshacerse de ellas se hacen posibles los cambios en la actitud y en la manera de relacionarse con los demás.

Romper la coraza con el eneagrama

El conocimiento de los eneatipos sirve para comprenderse mejor a uno mismo y a las personas que nos rodean.

Nos descubre cómo funcionamos cada uno y produce un cambio de mirada, nos hace más compasivos y empáticos en las relaciones con los demás.

Cuerpo Eneagrama sirve para dejar de mirarnos a nosotros mismos y a los demás con unas gafas simplistas, de forma que abandonemos el recurso a las culpas y las exigencias y empecemos a relacionarnos de igual a igual.

Desde el punto de vista del Eneagrama, el carácter de cada persona es una estructura que se desarrolla en la infancia para evitar o adaptarse a una serie de situaciones que resultan dolorosas o angustiantes.

Este carácter o eneatipo finalmente cristaliza al final de la adolescencia, cuando la persona acaba su proceso de crecimiento psíquico, físico y emocional.

Pero lo que desarrollamos no es solo una serie de ideas o creencias más o menos acertadas sobre uno mismo o el mundo.

Cada eneatipo se define por una cadena de reacciones y bloqueos corporales crónicos que constituyen una auténtica coraza física y emocional que resulta limitante y solo permite un único patrón relacional.

La coraza nos protegió durante la infancia y al mismo tiempo redujo nuestra energía disponible para la vida.

Gran parte de esta energía quedó al servicio de contener la angustia ante posibles desastres: desamores, abandonos, rechazos, falta de atención…

La coraza es responsable de sensaciones de displacer en nuestro cuerpo y de la impresión de tropezarse siempre con la misma piedra a la hora de relacionarnos.

Desarrollar nuestro potencial

Al convertirnos en adultos tenemos la posibilidad de superar los patrones limitantes y liberar la energía necesaria para continuar nuestro crecimiento.

Se puede afirmar que si permanecemos estancados dejamos de disponer de la mitad de energía para dedicarla al crecimiento personal.

Muchas personas han oído hablar del Eneagrama o han leído algún libro y desde la curiosidad intentan incorporarlo a su vida, pero lo ven como un sistema similar al horóscopo.

Se hacen preguntas del tipo ¿qué número soy?, ¿qué número es mi pareja?, o bien, ¿cómo puedo cambiar de número o eneatipo?, ¿cuál es el mejor?

Estas personas buscan un elemento transformador ya que sienten la insatisfacción de vivir "a medio gas»".

Cuerpo Eneagrama propone una práctica integral que amplía la capacidad para conectar profundamente con uno mismo y con los demás.

El eneagrama es una valiosa herramienta

Algunas personas que han conocido el Eneagrama a partir de programas o talleres, tanto teóricos como vivenciales, pueden salir con convencimientos como "yo soy un 6 y entonces ya entiendo lo que me pasa".

O con la duda "no sé si soy un 2 o un 4", pero son ideas que les anclan más en su carácter.

En realidad, el objetivo del Eneagrama es el cambio. Es una valiosa herramienta para conocer cuál es tu peculiar manera de neurotizarte, pero también muestra cómo "dejar de ser".

Si lo abordas desde el cuerpo, y no solo desde el conocimiento y la voluntad, emprendes una vía de transformación personal.

El primer paso es entender que el número o eneatipo es una forma de desconectarte de ti mismo y convertirte en un autómata.

El segundo es identificar cuál es la coraza corporal de tu Eneatipo y empezar a trabajar con ella para aflojarla, y el tercer y último paso es ver qué aspectos emocionales están por desarrollar y hacerlo.

Mejorar las relaciones

El siguiente reto es trabajar el eneatipo en las relaciones: es ahí donde se disparan los automatismos y se pierde el contacto con la propia esencia.

Un buen ejercicio consiste en darse de cuenta de qué le exigimos al otro de forma no verbal. ¿Qué le exigimos y no nos atrevemos a decirle en voz alta?

La fijación en el propio patrón provoca que las parejas entren en dinámicas enfermizas.

Puede parecer que todo va bien, pero existe una profunda distancia física o una desconexión emocional con respecto a las relaciones sexuales.

En estos casos es donde más actúa la corporalidad del eneatipo, que no es controlable, y muestra la verdad de nuestro carácter.

Es en el mundo de las relaciones y de la pareja donde Cuerpo Eneagrama resulta más efectivo.

Amplía la capacidad de intimar y libera de viejos automatismos y, por lo tanto, del miedo a la entrega y al contacto real con el otro.

9 eneatipos y los ejercicios que mejor les sientan

En una sesión de Cuerpo Eneagrama, las dinámicas y los ejercicios estimulan la transformación que requiere cada persona en función de su carácter de partida.

1. El perfeccionista

Descripción: busca el amor siendo perfecto. Muy autocrítico, meticuloso y rígido, procura "ser bueno".

Ejercicio:

  • La persona se tumba y quien le ayuda le mueve suavemente las extremidades de manera improvisada. Los movimientos han de ser suaves, pero desordenados e imprevisibles.
  • La persona tumbada simplemente debe dejarse hacer, con el cuerpo a peso muerto y dejando libres las articulaciones.

2. El altruista

Descripción: se asegura el amor de los demás ofreciendo ayuda, aunque olvide sus propias necesidades.

Ejercicio: la propuesta consiste en caminar con la mirada centrada en un punto, con la columna erguida y evitando contonear demasiado hombros y caderas. Aunque les cueste, les ayuda a centrar la atención. Como son personas muy pendientes de los demás, les cuesta mantenerse en su propio eje físico.

3. El ejecutante

Descripción: quiere ganarse el amor de los demás a través de los logros y la imagen. Son personas vigilantes a las que les cuesta relajarse.

Ejercicio: el ejercicio consiste en equilibrar la respiración: se inspira contando 5 segundos, se retiene el aire otros 5 segundos, se espira durante 5 segundos y se espera el mismo tiempo antes de inspirar de nuevo. Se puede repetir varias veces.

4. El romántico

Descripción: anhela el amor cuando está lejos o no lo tiene, pero se decepciona cuando está cerca. Son personas a las que les cuesta mantener los pies en la tierra.

Ejercicio: les ayudan los ejercicios con los pies. Por ejemplo, pisar una pelota de tenis y masajear la planta con ella mientras se intenta aflojar y ampliar la respiración. Luego se comprueba si ha cambiado la calidad del contacto con el suelo.

5. El observador

Descripción: le incomoda la emoción intensa en público y valora mucho su independencia.

Ejercicio: la propuesta consiste en tumbarse en el suelo y estirarse mucho, poco a poco, mientras toman el máximo de aire, para después replegarse hasta una posición fetal, sacando lentamente el aire. Esto les oxigena y les ayuda a desplegar su cuerpo más allá de lo habitual, tomando presencia.

6. El soldado

Descripción: leal, pero cuestiona el amor y la posibilidad de un futuro prometedor. Teme la pérdida. Muy vigilantes y con excesivo control

Ejercicio: les va bien el mismo ejercicio que al eneatipo 3, pero en compañía de alguien amistoso que les tome suavemente la cabeza mientras la hacen girar lentamente. Es un ejercicio difícil pero finalmente muy relajante y emocionante para este eneatipo.

7. El epicúreo

Descripción: anhela una vida fabulosa. Se siente atraído por el placer y vive el amor como una aventura.

Ejercicio: le ayuda un ejercicio que combine atención y respiración.

  • Sentado en postura de meditación, frente a una vela y a una distancia de 40 cm, se respira lentamente de forma que se mueva la llama durante diez minutos.
  • Se ha de evitar evadirse mentalmente y mantener cabeza y columna alineadas.

8. El jefe

Descripción: expresa amor a través de la protección y el poder. Es intenso y evita depender del otro. A estas personas les resulta difícil lo sutil y la motricidad fina.

Ejercicio: les propongo un ejercicio con un globo; deben inflarlo y moverse con él por la sala sin tocarlo con las manos y sin que se caiga. Si se cae no pasa nada, solo se vuelve a empezar. Cuando se haya adquirido soltura se puede hacer con música.

9. El mediador

Descripción: le resulta más fácil saber lo que no desea que lo que sí quiere, ya que teme el conflicto. Este eneatipo se parece al 5 en todo lo relacionado con su excesivo control emocional.

Ejercicio: El ejercicio básico es el mismo, pero en este caso recomiendo hacerlo en compañía de alguien que oponga cierta resistencia u obstáculo a los movimientos corporales de despliegue y repliegue.

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