Masaje shiatsu

Paz interior

Masaje Shiatsu: la técnica oriental del bienestar

Significa "presión con el dedo" y armoniza los canales de energía. Nos libera de las tensiones acumuladas, que generan problemas emocionales y de salud.

Jaume Bort

Esta terapia tradicional japonesa tuvo su inicio en China, junto a los principios del judo, del do-in (automasaje) y del anma (masaje antiguo).

El shiatsu se basa, por tanto, en los mismos principios energéticos que la medicina china y la acupuntura: los desequilibrios o estancamientos puntuales de la energía conducen, a medio plazo, a una enfermedad, de forma que, si equilibramos nuestra vitalidad, podemos mejorar nuestra salud.

En un principio, el anma era un masaje tradicional (an significa presión y no presión, y ma, frotamiento) que pasaba de padres a hijos.

Durante el periodo japonés Edo (1501- 1857), se introdujo en las escuelas de alumnos invidentes, por lo que la mayoría de practicantes del anma eran ciegos (de ahí nace su parte sensitiva). En ese tiempo, la finalidad del masaje era el confort y la relajación.

A principios del periodo Taisho (1920), se desarrolló la técnica y la aplicación moderna del shiatsu, que se perfeccionó tras la Segunda Guerra Mundial, cuando se adoptaron prácticas procedentes de los quiroprácticos y terapeutas americanos que se encontraban en Japón.

Cómo es una sesión de masaje shiatsu

En una sesión de shiatsu, el paciente permanece vestido, y se realiza sobre un futón en el suelo, aunque si la salud del paciente no lo permite se adapta a una camilla.

La finalidad es movilizar la energía que se encuentra bloqueada a través de presiones, balanceos, estiramientos y contactos. Se trabaja la globalidad del cuerpo, siguiendo de forma ordenada los canales energéticos (meridianos) por donde circula la energía (chi).

Con este método, se actúa sobre el sistema nervioso parasimpático, que es el que activa los mecanismos de relajación que permiten liberar las tensiones.

El terapeuta utiliza normalmente sus manos para realizar el masaje, aunque también puede emplear los codos, los pies y las rodillas. Sigue para ello la ley de la dinámica, el estudio del movimiento y la reacción producidos por fuerzas externas.

Cuando aplicamos un estímulo al cuerpo, mediante presiones o frotaciones, se generan cambios internos.

Un masaje para todos

Es una técnica no dolorosa ni invasiva. El terapeuta adapta la sensibilidad y las diferentes prácticas a la necesidad de cada persona, por lo que puede recibirse en las diferentes etapas de la vida, desde un niño hasta una persona mayor. Se puede, incluso, practicar en embarazadas, antes, durante y después del parto.

Con el masaje, sentimos una relajación profunda, sensación de paz interior, ausencia de tensión, desaparición o alivio de los dolores y un aumento de la energía. Un estado de bienestar que puede mantenerse incluso horas después del tratamiento.

Tuina, el masaje terapéutico ancestral

Relajante y estimulante

Tuina, el masaje terapéutico ancestral

En ocasiones también podemos experimentar una "reacción curativa": sentimos cansancio, adormecimiento o un cierto aumento del dolor general. Estas reacciones muestran la activación del cuerpo para encontrar el equilibrio perdido y son pasajeras (no suelen durar más de un día).

Preparando la sesión de shiatsu

Una sesión de shiatsu terapéutica y relajante dura 60 minutos. Pero si se quiere realizar una valoración más exhaustiva, aumenta a 90 minutos.

El terapeuta determina el estado del paciente mediante la información que este aporta y su historial clínico. Observa la lengua y el rostro. Valora al tacto el hara (abdomen), los meridianos y el pulso. Y tras recopilar la información, realiza un diagnóstico.

Plantea entonces el tratamiento y si tiene que incluir otras terapias, como: moxibustión, ventosas, dieta, fitoterapia o ejercicios, para alcanzar el mejor resultado posible.

Antes de una sesión de shiatsu no conviene comer abundantemente para no interferir en la circulación de la energía.

Durante la sesión hay que vestir ropa ancha y cómoda, y llevar calcetines, ya que la temperatura corporal tiende a disminuir.

Después, hay que beber mucha agua, no realizar actividades estresantes y disponer del tiempo necesario para sentir el efecto del tratamiento.

Los beneficios del shiatsu

Puedes recibir una sesión de shiatsu por el simple placer de cuidarte y relajarte. O para tratar una molestia específica. En ambos casos te aportará beneficios: aumenta la vitalidad, alivia el estrés y la tensión, mejora el rendimiento mental y físico, y refuerza el sistema inmunitario.

Eficaz para aliviar el dolor

Un estudio realizado en la Clínica del Dolor del Hospital Universitario Aretaieion de Atenas comprobó que el shiatsu es eficaz ante dolores de cualquier causa.

Entre estos dolores se encuentran los debidos a contracturas, afecciones de la espalda, ciáticas, cervicalgias, artritis, artrosis…

Activa tu metabolismo

Ayuda a un mejor funcionamiento de los órganos y del metabolismo corporal, lo que resulta positivo en trastornos como gastritis, estreñimiento o colesterol alto.

Relaja y ayuda en los momentos dífíciles

El estado de calma interior que genera el shiatsu ayuda en momentos de estrés, duelo, frustración...

Es un efecto positivo que se traslada a todo el organismo, porque cuando nos sentimos sobrepasados por determinadas emociones y circunstancias acaban repercutiendo sobre el funcionamiento de órganos y procesos vitales.

Etiquetas:  Equilibrio Terapias

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