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Dulces sueños

El botiquín natural para niños

Las plantas que ayudan a que tu hijo duerma mejor esta noche y se levante mañana con más energía.

Jordi Cebrián

Los principales fármacos que se dispensan a los niños son antitusivos, antipiréticos, antihistamínicos y tranquilizantes. En todos estos casos, la fitoterapia ofrece alternativas igualmente eficaces y mucho menos agresivas.

Resfriados, gripes, alergias, dolor de barriga, diarreas, intolerancias alimentarias, lombrices, gastroenteritis, gases, hiperactividad o insomnio son algunos de los muchos ejemplos de trastornos leves que pueden tratarse con plantas, pero se recomienda antes informar al pediatra, para que dé su aprobación y diseñe las pautas del tratamiento.

4 plantas para dormir a niños y bebés

En este artículo se han seleccionado cuatro plantas que por sus características y por la ausencia de riesgo alguno en su uso, si se emplean en las dosis correctas, pueden administrarse sin problemas a los niños para favorecer el sueño.

1. Manzanilla

La manzanilla (Matricaria chamomilla) es un recurso fácil muy del agrado de los pequeños por su sabor suave. Puede ser administrada sin problemas si no se exceden las dosis. Generalmente se destina a aliviar el dolor de barriga, que provoca llanto, y a combatir diarreas, espasmos gastrointestinales y otros trastornos frecuentes como las náuseas, los vómitos, los gases y la falta de apetito.

Pero también es una planta sedante, eficaz para calmar la excitación nerviosa o el insomnio. Para ello se toma en infusión de manzanilla sola o bien con melisa y amapola.

2. Saúco

Las flores del modesto y ubicuo saúco (Sambucus nigra) constituyen un recurso herbario útil para combatir la enuresis, que sufren muchos pequeños y que les ocasiona gran angustia. Se trata de que la tomen durante el día para aumentar la micción y aprender a controlar los músculos de la vejiga. Por la noche, se la sustituirá por hinojo, por ejemplo.

Cómo se toma: En infusión sola o combinada con llantén mayor para tratar la enuresis. Una alternativa es la aplicación de compresas frías, empapadas con esta infusión, sobre la espalda, lo que calmará los impulsos de la vejiga.

En qué cantidades: Una cucharadita de café o de postre –según la edad– por tacita de agua, infundir 10 minutos y colar. Se le deben dar dos tazas al día, la última una hora antes de que se acueste. También funcionan bien, en caso de enuresis y problemas para ir al baño, las bayas de arándano rojo americano, tomadas con el yogur o bien solas.

3. Melisa

La melisa (Melissa officinalis) tiene un efecto sedante suave, calma los nervios y reduce la hiperactividad. Puede administrarse en caso de insomnio, y es útil para combatir los gases y los espasmos gastrointestinales.

Cuándo conviene: En términos generales, para inducir el sueño y relajar a los pequeños. Un bebé de seis meses necesita unas 14 horas de sueño. A los tres años no necesitará más de las 12 horas, a los cuatro años, 11 y a los doce, no más de 9 horas. La dificultad para dormir puede responder a muchas causas. Junto a consejos de tipo nutricional, la administración de esta planta medicinal puede ser una buena ayuda.

Cómo se aplica: En infusión simple o combinada con manzanilla y anís verde.

En qué cantidades: En infusión, una cucharadita de postre de la planta troceada por medio vaso de agua. Se dan 2 o 3 tacitas al día, la última una media hora antes de acostarlo.

4. Amapola

Los pétalos de la amapola (Papaver rhoeas), de un rojo encendido, contienen alcaloides, de los que se deriva su acción ligeramente sedante e hipnótica, y también mucílagos en abundancia, lo que les confiere un claro efecto demulcente y suavizante sobre las mucosas respiratorias.

Es un excelente remedio para combatir la irritación de garganta y calmar la tos, sobre todo cuando esta es persistente e irritativa. Administrada en pocas cantidades, calma los nervios, los berrinches e induce el sueño.

Cómo se aplica: Como fórmula para la tos, la amapola sola o asociada a tomillo, violeta, malvavisco y llantén. Para estados de nerviosismo, amapola con manzanilla y anís verde.

En qué cantidades: Una cucharadita de café por vasito de agua. Tomar dos tacitas diarias, en caso de mucha inquietud, la última una media hora antes de acostarlos.

Y aromaterapia para el llanto y los miedos nocturnos

El llanto y los miedos nocturnos son usuales en niños. La aromaterapia puede ofrecer soluciones sencillas para aliviar estos problemas. Los expertos recomiendan aceites esenciales de lavanda, bergamota, geranio, sándalo, melisa o nerolí.

Basta con aplicar una gota de estos aceites en un pañuelo, ponerlo debajo de la almohada o hacer una vaporización de la habitación con la esencia. Si el temor es intenso, los mayores de 6 años pueden inhalar un pañuelo impregnado con una gota de esencia durante unos minutos.

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