plantas para las mujeres

Plantas medicinales

Las 7 plantas que cuidan como nadie a las mujeres

Muchas plantas brindan a la mujer de cualquier edad su gran poder reparador y reequilibrador frente a las dolencias femeninas más comunes.

Jordi Cebrián

Las plantas medicinales se han empleado desde antiguo para aliviar o curar trastornos propios de la mujer, desde los vinculados a la menstruación, el embarazo o la menopausia hasta la candidiasis vaginal o la osteoporosis. También pueden aportar equilibrio en problemas que sin ser exclusivamente femeninos les suelen afectar más a ellas: astenia, ansiedad, jaquecas, infecciones de vejiga, estreñimiento…

Algunas son bien conocidas, como la artemisa, la manzanilla, la salvia, la avena, el hinojo, la soja, la onagra o el sauce blanco, pero otras no tanto, como la cimífuga, la santolina, el sauzgatillo, el ñame silvestre, la galega, la bolsa de pastor o el mijo del sol. En este artículo se presentan siete de las más eficaces.

Las 7 plantas más eficaces para las dolencias femeninas

1. Valeriana relajante frente al insomnio

La valeriana (Valeriana officinalis) ofrece una excelente alternativa a los fármacos empleados contra el insomnio, que afecta a más del 20% de la población española, y especialmente a mujeres de mediana edad y ancianas.

Muy tranquilizante, relaja los músculos y facilita un sueño prolongado y reparador. Se indica también en la irritabilidad, la ansiedad, la cefalea, las palpitaciones, la hipertensión, la indigestión y otros trastornos de origen nervioso asociados a la regla y la menopausia.

  • Propiedades: sedante, relajante muscular, antiespasmódica e hipotensora.
  • Cómo se toma: en infusión, con plantas como el regaliz que mejoren su sabor (2-3 vasos diarios, el último media hora antes de acostarse); en polvo, tintura (1-3 ml, a media tarde y una hora antes de acostarse) y cápsulas (3 al día, mañana y tarde).
  • Precauciones: puede interactuar con hipnóticos, sedantes y antihistamínicos. No tomar el aceite esencial por vía oral.

2. Salvia para la fatiga

Un síntoma frecuente en la menopausia, y que puede agravarse en la vejez, es la sensación de desgana y fatiga. Especialmente invalidante es la fibromialgia, que se da también en mujeres jóvenes.

La salvia (Salvia officinalis) ejerce un claro efecto tónico y antiasténico que puede contribuir a reducir el agotamiento. En la menopausia combate los desarreglos menstruales y sudores nocturnos. Por vía externa, se usa en la distrofia de la mucosa vulvar o vaginal, que afecta a mujeres de todas las edades y provoca picazón y malestar.

  • Propiedades: tónica, energética, antiinflamatoria, estrogénica, antisudoral, antiséptica y cicatrizante.
  • Cómo se toma: en infusión simple o mixta (tres tazas al día), tintura (40 gotas diarias en tres tomas) y extracto líquido; la infusión para baños de asiento o irrigaciones vaginales; y el aceite esencial, diluido en aceite para masaje o en gotas para un baño tonificante.
  • Precauciones: debe evitarse en tratamientos con estrógenos y en el embarazo y la lactancia. El aceite esencial es preferible no ingerirlo; en dosis altas resulta convulsionante y neurotóxico.

3. Hinojo como regulador

El hinojo (Foeniculum vulgare) se emplea sobre todo para estimular la motilidad gástrica y evitar los gases y la hinchazón abdominal. Junto con otras plantas laxantes, es excelente frente al estreñimiento.

Por otro lado, es un gran aliado de la mujer joven por cuanto ayuda a regular el flujo menstrual y alivia los espasmos musculares. En la menopausia puede mejorar la retención de líquidos, los gases, los sofocos y los sudores nocturnos. Con otras plantas diuréticas y antibacterianas, se indica en las infecciones urinarias.

  • Propiedades: estrogénico, galactógeno, carminativo, digestivo, antiespasmódico, antiséptico y emenagogo.
  • Cómo se toma: en infusión simple o mixta (dos tazas al día), en extracto líquido o hidroglicólico (30 gotas en tres tomas diarias), en tintura, en polvo, en cápsulas y el aceite esencial.
  • Precauciones: debe evitarse en tratamientos con estrógenos. No debe tomarse por vía oral en el embarazo ni en la lactancia, ni administrarse a menores de 12 años.

4. Mijo del sol, diurético y útil en la menopausia

El mijo del sol (Lithospermum officinale), emparentado con la borraja, se destina sobre todo a aumentar la diuresis y a prevenir y eliminar los cálculos renales. Es magnífico para aliviar la inflamación de vejiga. Además, puede estimular la producción de la hormona luteinizante LH y se ha indicado para favorecer la fertilidad femenina.

Pero se considera sobre todo útil en trastornos de la menopausia, como sofocos, sudores nocturnos, dolor lumbar y cefaleas. Por su efecto antitiroideo a nivel de la hipófisis, se utiliza también como apoyo frente al hipertiroidismo.

  • Propiedades: diurético, antilitiásico, antiinflamatorio, antitiroideo y antisudoral.
  • Cómo se toma: en infusión simple o mixta, hasta dos vasos diarios, en tintura (de 50 a 80 gotas diarias, con agua o zumo), en extracto líquido y en cápsulas para trastornos de la menopausia.
  • Precauciones: por sus alcaloides pirrolizidínicos, está vetado en el embarazo, la lactancia y en problemas hepáticos y de hipotiroidismo. Puede interactuar con fármacos diuréticos, anticoagulantes y hepáticos. Su uso debe ser discontinuo, nunca prolongado.

5. Viburno para el dolor menstrual y las varices

La corteza de las ramas jóvenes de este bello arbusto (Viburnum prunifolium) es rica en ácido salicílico, cumarinas y flavonoides. Por la conjunción de sus diferentes acciones terapéuticas, científicamente probadas, resulta muy útil para la mujer. Calma el dolor espasmódico del síndrome menstrual y las menstruaciones dolorosas, con dolor pélvico, cefaleas, calambres en las piernas y espasmos musculares.

Regla sin dolor

Salud femenina

Regla sin dolor

También alivia el dolor en las articulaciones y las neuralgias, incluida la lumbalgia. Actúa, además, como tónico venoso y se aplica con eficacia sobre problemas venosos que afectan a muchas mujeres, sea tras el embarazo, a causa del sobrepeso o por las condiciones de su práctica laboral, como son varices y flebitis.

  • Propiedades: analgésico, antiinflamatorio, antiespasmódico, emenagogo, antidismenorreico, antirreumático, venotónico, febrífugo.
  • Cómo se toma: en decocción, generalmente con otras plantas, 2-3 tazas diarias en ayunas; en tintura (50-80 gotas al día, con agua o zumo), en extracto líquido (40 gotas diarias, con zumo o infusión dulce) y la decocción tibia en baños de asiento, friegas o compresas.
  • Precauciones: debe evitarse en caso de alergia a los salicilatos, hemorragias activas o uso de medicamentos hemostáticos o anticoagulantes.

6. Alfalfa antianémica

La alfalfa (Medicago sativa) luce unos bellos racimos de flores violáceas o amarillas que tiñen de esos colores los campos desde finales de primavera. Rica en isoflavonas, vitamina K y sales minerales, sobre todo hierro, destaca ante todo por sus virtudes antianémicas y antihemorrágicas.

Es un buen remedio para combatir la anemia que padecen muchas mujeres jóvenes y adolescentes, o la que se produce tras el embarazo o una convalecencia, por un déficit en la absorción de vitaminas y minerales. Por las isoflavonas, la alfalfa presenta una notable acción estrogénica, muy útil para aliviar diversos trastornos del climaterio, como sofocos, sudores nocturnos y dolores lumbares. Es un buen apoyo dietético para frenar el proceso de la osteoporosis.

  • Propiedades: antihemorrágica, antianémica, estrogénica, remineralizante, vitamínica y cicatrizante.
  • Cómo se toma: en forma de germinados, en infusión (tres tazas al día), en tintura (50 gotas al día, disueltas en zumo), en extracto líquido y en cápsulas (de 1 a 3 al día, según la dolencia).
  • Precauciones: no debe utilizarse si se sigue una medicación con estrógenos, anticoagulantes o hemostáticos, a fin de no interferir en el tratamiento. En estudios de laboratorio se ha observado que puede provocar la reactivación del lupus eritematoso sistémico.

7. Sauzgatillo, un aliado en la menstruación

El sauzgatillo (Vitex agnus-castus), un arbusto de espectaculares inflorescencias cónicas con pequeñas flores violáceas, crece junto a rieras y ramblas de la cuenca mediterránea. Con fines medicinales se recogen sus sumidades floridas y frutos.

Contiene casticina, un flavonoide que modera los niveles sanguíneos de prolactina, una hormona liberada por la glándula pituitaria que estimula el desarrollo mamario. Se indica en la mastalgia o dolor cíclico en los pechos que padecen muchas mujeres durante el periodo menstrual o en los días previos.

Es un excelente remedio de herbolario para calmar los espasmos musculares y dolores de espalda que acompañan a la regla, y ayuda a corregir los desajustes menstruales en amenorreas o hipermenorreas. También favorece la producción de leche en la lactancia y se indica frenta a varios síntomas de la perimenopausia: irritación nerviosa, palpitaciones, jaqueca, insomnio, vértigos y mareos.

  • Propiedades: antiestrogénico, galactógeno, antiespasmódico, sedante.
  • Cómo se toma: en infusión simple o mixta –de dos a cuatro tazas diarias–, en extracto líquido –2 g al día, con agua o zumo–, o bien en cápsulas hipoestrogénicas o antimigrañosas.
  • Precauciones: debe consultarse con el médico si existen problemas en el funcionamiento hormonal o se sigue tratamientos con hormonas femeninas. Se han descrito efectos secundarios ocasionales, como pruritos, náuseas o sensación de fatiga. Puede presentar interacción con antihipertensivos, agonistas o antagonistas de la dopamina y con terapias con estrógenos.

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