Fitoterapia astenia primaveral

Contra el cansancio

¿Primavera cuesta arriba? Estas plantas tónicas te devuelven la vitalidad

Si el camino hacia el cambio de estación se te hace cuesta arriba, estas plantas medicinales te devolverán la vitalidad y el bienestar.

Jordi Cebrián

Cuando apunta la primavera no deja de ser frecuente que sobrevenga una sensación general de languidez y cansancio, la conocida como astenia primaveral.

Quizás resulte exagerado considerarla un trastorno, pero es cierto que puede llegar a alterar tu ritmo normal de vida.

Tal vez reconozcas alguno de estos síntomas de la astenia primaveral: fatiga injustificada, pesadez de piernas, somnolencia, falta de apetito, irritabilidad, problemas para concentrarse, desmotivación…

El cambio de hora y el clima pueden estar en la base de una disminución en la producción de endorfinas, las hormonas del bienestar.

Junto a consejos de puro sentido común, como descansar bien, hacer ejercicio moderado, dedicarte a actividades placenteras, hidratarte y no medicarte sin justificación, la fitoterapia te ofrece un buen complemento.

4 plantas tónicas para combatir la astenia primaveral

Algunos de los remedios que ofrecen los herbolarios frente a la astenia primaveral obtienen su efecto tónico de la vitamina C. Otros de su poder adaptógeno, es decir, su capacidad para ayudar al organismo a adaptarse a situaciones que le suponen un estrés.

1. Rosal silvestre

Los frutos del rosal silvestre (Rosa canina) son especialmente ricos en vitamina C, y útiles como suplementación natural para aliviar los síntomas.

Puedes tomarlos en decocción (30 g por litro de agua) o en forma de jarabe o extracto líquido.

2. Espino amarillo

Otro de los frutos ricos en vitamina C son los del espino amarillo (Hippophae rhamnoides), un arbolito frecuente en Europa occidental y presente en el Pirineo de Huesca. Es idóneo para combatir la debilidad y la astenia.

Toma los frutos frescos recién recolectados o bien deshidratados, en infusión. O, mejor aún, en jarabe, 3 cucharadas diarias.

3. Rodiola

Otras plantas son eficaces en primavera por su capacidad adaptógena, es decir, ayudan al organismo adaptarse al estrés y situaciones exigentes.

Entre ellas destaca la rodiola (Sedum rosea), una planta nórdica que puedes hallar también en los Pirineos.

Combate la debilidad y la fatiga, mejora la concentración y la resistencia.

Se usa la raíz en decocción, mezclada con salvia, menta y romero, dos tazas al día, o bien en cápsulas o comprimidos.

4. Té verde

Café y té han sido y siguen siendo los dos principales estimulantes naturales a los que se recurre para activarse.

Elegir variedades como el té verde (Camellia sinensis) es una buena opción.

Junto a la cafeína o teína, que contiene en menor proporción que el café, aporta valiosos antioxidantes y ofrece un suave efecto estimulante, útil para combatir la astenia psicofísica.

Se preparan las hojas en infusión, con limón y menta, caliente o fría, no más de dos tazas al día.

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