Yoga postura perro

Yoga y verano

Asanas de yoga para disfrutar más del verano

La práctica de yoga nos sintoniza con las estaciones, y el verano invita a reír y disfrutar de nuestra vitalidad: estimúlala con estas asanas.

Alejandra Vidal

La práctica del yoga se puede sincronizar con la milenaria sabiduría oriental que relaciona las estaciones del año, los elementos naturales (agua, madera, fuego, tierra y metal), las emociones, el cuerpo y el alma.

De esta manera se convierte en una práctica holística que nos permite vivir a fondo, desarrollar y aprovechar al máximo nuestro potencial y conseguir el mayor bienestar posible.

El elemento que caracteriza el verano es, lógicamente, el fuego. Es la estación de mayor calor, actividad y expansión, en la que los rayos del sol calientan todo lo que crece en la naturaleza.

Esto también se aplica a nuestras relaciones, pues las emociones que representan al fuego son la alegría, el entusiasmo y la vitalidad.

Para esta tradición milenaria es muy importante vivir en armonía con cada estación del año y, por ello, en verano conviene estar alegres y risueños. Suena bien, ¿verdad?

Según la medicina tradicional china, el corazón y el intestino delgado son los órganos asociados al elemento fuego.

El primero regula la circulación sanguínea y lleva calor, oxígeno y nutrientes a todas las células de nuestro organismo. El segundo, es el encargado de la digestión y absorción de los elementos nutritivos.

Esto significa que en verano estos órganos están más activos y para mantener nuestro "fuego interno" equilibrado debemos prestarles más atención y cuidado.

En la práctica del yoga podemos elegir las asanas que los equilibran.

Alegría y visión clara gracias a un corazón equilibrado

La mirada holística de esta tradición médica y preventiva comprende una estrecha interrelación entre los órganos y las emociones.

Así pues, el equilibrio o desequilibrio de unos afecta al estado de las otras y viceversa.

En este contexto, el corazón está relacionado con nuestra capacidad de entender y ver con claridad, por lo que influye directamente sobre nuestro estado emocional.

Un corazón equilibrado induce estados de serenidad, alegría y generosidad. En cambio, si sufre desequilibrio, aparecen la euforia, la agitación y los estados de ánimo cambiantes.

Por su parte, el intestino delgado es el responsable de la asimilación y absorción de ideas y afecta a la capacidad de diferenciar y priorizar la importancia de los problemas.

Yoga en verano, disfruta más con estas 7 asanas

Empieza la secuencia con tres variantes de Virabhadrasanao o El Guerrero.

1. Abre el pecho y céntrate

Asana verano
  • Da un paso atrás con el pie derecho. Los talones están en línea.
  • Inhala, levanta los brazos y junta las palmas por encima de tu cabeza.
  • Ahora exhala y dobla la pierna izquierda hasta unos 90 grados.
  • Estira la parte posterior de la pierna derecha. Mantén la cadera enfocada al frente.
  • Levanta la cabeza y mira tus manos. Mantén la posición entre 6 y 8 respiraciones profundas.

2. Potencia tu espacio vital

Postura guerrero yoga
  • Desde la postura anterior, continúa abriendo los brazos lateralmente con las palmas hacia abajo y los dedos de las manos activos y estirados. Si notas que se te cansan los hombros, relájalos y bájalos. Te ayudará volver a concentrarte en los movimientos respiratorios.
  • Fíjate en que los talones continúan alineados y los pies forman un ángulo de 90 grados. La rodilla izquierda se alinea con el codo derecho. Activa los músculos de las piernas y de la pelvis. Lleva la mirada a los dedos de la mano izquierda.
  • Abre la postura más y más. Idealmente la rodilla izquierda se flexiona 90 grados (el muslo queda paralelo al suelo y la tibia, perpendicular). El pie derecho se apoya bien en el suelo. Siente cómo te extiendes enérgicamente hacia los costados a través del espacio que crean los brazos.

Toma conciencia de los órganos y emociones que estás trabajando.

3. Integra tu conexión con el cielo

Asanas disfrutar
  • Gira las palmas hacia el cielo e inclínate hacia atrás; eleva el brazo izquierdo por encima de la cabeza y busca la pierna de atrás con la mano derecha.
  • Arquea un poco la espalda si no tienes lesiones en cuello, columna o caderas.
  • Si se te cansa la pierna flexionada, estírala y sonríe mirando al cielo. Mantén entre 4 y 6 respiraciones.

4. Fortalece y mejora el ánimo

Yoga postura perro
  • Esta asana –Adho Mukha Svanasana o "perro boca abajo"– funciona como transición perfecta entre posturas y también como un descanso activo, siempre que se necesite recuperar un poco de energía.
  • Desde la tercera postura Viparita Virabhadrasana– lleva las manos a los lados del pie izquierdo durante una exhalación y, al inhalar, junta los pies atrás.
  • Estira los brazos y alarga el tronco y las piernas de manera que dibujes una "v" invertida con tu cuerpo.
  • Permanece en la posición durante 5 respiraciones profundas y conscientes, concentrándote en relajar los hombros y alargar los dos costados del tronco.

En las posturas con las manos en contacto con el suelo restauras tu energía.

5. Libera tu chakra del corazón

Yoga verano

El anahata chakra regula tus emociones: expándelo con la exhalación.

  • Inhala y lleva la pierna derecha hacia atrás. Al exhalar flexiona la rodilla izquierda y llévala al suelo entre tus manos.
  • Baja las caderas y estira la pierna izquierda empujando el suelo con el empeine. Al inhalar alarga el tronco y abre el pecho.
  • Alinea la cadera con los hombros, estira el cuello y levanta el mentón. Estás en Arda Kapotasana.
  • Respira 5 veces, ensanchando mucho las costillas al inhalar.

6. Relájate abriendo la cadera

Yoga feliz
  • Exhala e inclina el tronco hacia delante y hacia abajo, alargando la columna desde las caderas.
  • Toca el suelo con la frente. Si no puedes, coloca un cojín de la altura adecuada y descansa en él la cabeza. Estira los brazos por delante de ti.
  • Relaja los hombros y el rostro. Respira profundamente en el centro de tu pecho.
  • Los practicantes experimentados y que no sufran ninguna lesión lumbar o cervical pueden probar una variante:
  • Desde la asana 5, sube el pie derecho flexionando la rodilla, eleva el brazo del mismo lado por encima de la cabeza y con la mano sostén el empeine. Arquea la columna y acerca la cabeza al pie. Puedes dejar el brazo libre y relajado, o tocar el suelo con la mano para estabilizarte.

Las asanas en que se adelanta o atrasa una pierna, repítelas con el otro lado.

7. Descansa, observa y medita

Yoga disfrutar
  • Utiliza un bloque de yoga, una manta enrollada o un cojín para colocarlo entre los omóplatos. Recuéstate encima con los brazos estirados a los lados.
  • Proyecta las palmas de las manos hacia el cielo.
  • Dobla las rodillas, junta las plantas de los pies y acércalos al pubis.
  • Cierra los ojos y concéntrate en soltar totalmente la tensión de tus caderas. Disfruta de la inmovilidad y del descanso.
  • Esta relajante postura abre el pecho y estimula los órganos abdominales, el diafragma y el corazón.
  • Después de un par de minutos, sal de la posición y siéntate en la postura de meditación. Antes de abrir los ojos, realiza unas respiraciones y observa las sensaciones físicas y el estado mental en que te encuentras. ¡Namasté!
El secreto de la dieta de verano

Placer y nutrición

El secreto de la dieta de verano

La alimentación también ayuda

La medicina oriental también ofrece recomendaciones dietéticas específicas para el verano.

Es el momento perfecto para depurar el sistema circulatorio y, para ello, las frutas y hortalizas rojas, como la sandía, las cerezas, los pimientos o los tomates, son ideales.

También las hojas frescas de sabor amargo, como las endibias, los berros de agua o el diente de león, disminuyen la acumulación de calor en la parte alta del cuerpo.

Por último, los alimentos ligeros y ricos en agua son muy aconsejables, pues favorecen la hidratación y evitan la pérdida de vitaminas y minerales.

Etiquetas:  Asanas Verano

Artículos relacionados

suscribete Julio 2017