Descansa

Una asana para ser amable contigo mismo

A menudo tendemos a ignorar las señales que nos manda nuestro cuerpo, que puede estar cansado, tenso o dolorido. ¡Escúchalas y actúa!

Or Haleluiya

Cada sociedad tiene sus valores y códigos de cortesía y amabilidad. Nos enseñan desde pequeños a saludar, despedir, agradecer y ceder el asiento.

Pero, ¿practicamos la amabilidad con nuestro cuerpo? ¿Nos movemos cuando este nos lo pide? ¿Dejamos de comer cuando el estómago está lleno? ¿Respiramos generosamente al sentirnos ahogados? ¿Sabemos parar cuando nos aceleramos?

La amabilidad es acción, un acto que favorece el bienestar propio y de los demás. El conjunto cuerpo-mente da continuamente señales de si vamos por el buen camino o no. La cuestión es no solo escuchar estas señales, sino atenderlas.

Es un gran logro saber parar y atender al cuerpo cuando avisa de que está cansado, contracturado o dolido. O saber atender a una mente que señala su malestar al percibir una aceleración, consideración, obsesión o agotamiento. Parar y atender son actos de amabilidad y de compasión hacia tu cuerpo y tu mente.

Si queremos una sociedad más amable, lo primero es mejorar el trato que nos damos a nosotros mismos. Al estar equilibrados, será más probable que la amabilidad hacia los demás florezca espontáneamente desde el corazón.

Supta virasana: regálate un descanso

Pon tu cuerpo en el centro y practica esta asana del descanso.

1. Elige tu propósito

Para practicar la amabilidad nada mejor que un descanso. Supta virasana es una postura excelente para hacerlo. Estira los flexores de la cadera, flexibiliza la columna y abre la caja torácica, todo esencial si se lleva una vida sedentaria.

2. Cómo colocarte

Siéntate sobre los isquiones, con los talones contra los glúteos. Descansa las manos sobre las rodillas y conecta con tu respiración. Exhalando baja lentamente el tronco hasta apoyarte sobre el bólster y la manta. Deja los brazos en el suelo o sobre cojines.

3. Disfruta de un escanso completo

Permitirse momentos de descanso completo y respirar conscientemente es uno de los actos más enriquecedores para uno mismo y para la relación con los demás.

Etiquetas:  Or Haleluiya

Artículos relacionados

suscribete Julio 2017