Temas destacados Mayo Nº 217
¿Eres adicto a algún alimento?
Muchas personas sienten debilidad por alimentos que acaban perjudicando a su salud. Ser consciente de las necesidades fisiológicas y psicológicas que hay detrás de los excesos dietéticos ayuda a superarlos.
Sientes que deberías parar de comer esa chocolatina y no lo haces? ¿Sabes que esas patatas fritas no te convienen pero sigues llevándotelas a la boca? ¿Abres ese paquete de galletas aun sabiendo que lo mejor sería olvidarse de él? ¿Sigues comiendo ese postre a pesar de ser consciente de que no deberías ni haberlo solicitado? ¿Te preocupa este tipo de conflictos y son una fuente de malestar en tu vida? ¿Consideras que no tienes el control que te gustaría sobre tu comportamiento alimentario? Responder de forma afirmativa a estas cuestiones resulta mucho más frecuente de lo que sería deseable. Pero ¿por qué? ¿Cuáles son las causas de estos fenómenos y qué tipo de soluciones tenemos a nuestro alcance? Antes que nada conviene no perder de vista que comer es mucho más que nutrirse. Se trata de una conducta compleja en la que están presentes e interaccionan factores de tipo biológico, psicológico y social. ¿Por qué comemos lo que comemos? La respuesta a esta pregunta es cualquier cosa menos sencilla, ya que detrás de cada uno de nuestros bocados se encuentran múltiples y muy distintas motivaciones.
Muchos factores en juego Por todo ello, la gestión de la conducta alimentaria resulta compleja, y más si se tiene en cuenta que continuamente nos afectan un gran número y diversidad de factores desestabilizadores procedentes tanto del exterior como del interior, factores que vienen a poner a prueba un equilibrio a menudo precario. Trabajo, ejercicio físico, relaciones personales, televisión, internet, juego, drogas, formas de pensar, sexo, compras, alimentación… la lista de cosas a las que las personas declaran sentirse enganchadas hoy parece ilimitada. Pero, ¿somos realmente adictos a ellas?
Francesc Fossas (dietista y psicólogo)
En la revista Cuerpomente de este mes, nº 217, puedes leer este artículo íntegro.
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