Temas destacados julio Nº 219


Una dieta sin altibajos de glucosa


La debilidad, los ataques de hambre y la irritabilidad son síntomas que conocen bien las personas con hipoglucemia. Adoptar ciertos hábitos alimenticios puede contribuir a mejorar su calidad de vida.

La hipoglucemia implica el descenso de la glucosa sanguínea por debajo de una cifra considerada mínima, que es la de 60 mg/dL. La glucosa es la fuente principal de energía que utilizan las células de nuestro organismo. Las células del cerebro dependen de forma casi exclusiva del suministro de glucosa, de modo que sufren de un modo especial su carencia. Por ello es preciso mantener una glucemia estable para conservar el aporte energético al sistema nervioso central. Cuando escasea y las células del tejido nervioso no pueden ser abastecidas normalmente, el organismo activa una serie de mecanismos para protegerse de la situación de riesgo y para advertir a la persona de que debe actuar con rapidez.
Los síntomas de hipoglucemia se presentan de forma rápida y varían de una persona a otra.
  • ¿Son iguales todas las hipoglucemias? Existen diversos tipos que se clasifican en función de su gravedad. Cuando es leve o moderada la persona nota los síntomas y es capaz de tratarse ella misma, pero si es grave precisará que cuente con ayuda externa. Y existe el coma hipoglucémico, una situación muy grave, en la que la persona está inconsciente.
  • ¿Qué conviene hacer ante un episodio? Es fundamental detener la actividad e ingerir algún alimento dulce. Así, ante la aparición de los primeros síntomas se puede tomar un zumo de naranja u otra bebida rica en hidratos, galletas (3-5 unidades), una barrita energética o frutas desecadas. Los síntomas suelen ceder en 5-10 minutos.
  • ¿Se dan episodios por la noche? Sí, y son más frecuentes de lo que se cree. Sus síntomas pueden llevar a despertarse o no, según la fase del sueño en que se produzca. Son síntomas claros: pesadillas, sudoración, despertarse con dolor de cabeza o «atontado», caminar sonámbulo, cansancio al levantarse, despertarse con aumento de la frecuencia cardiaca.
  • ¿Qué debería comer un diabético? Basta seguir los consejos nutricionales de cualquier persona sin diabetes: un aporte de hidratos de carbono de en torno al 50% y menor consumo de grasa, con reducción de la grasa animal e incremento de la no saturada (aceite de oliva, pescado azul). Pero adaptado a sus características personales y a su peso.
  • ¿Es importante fraccionar las comidas? Según la Fundación Española del Corazón, uno de los aspectos fundamentales de la dieta del diabético es la distribución equilibrada de los alimentos ricos en hidratos de carbono a lo largo de la jornada. Con ello se evitan fluctuaciones de la glucemia y mejora su control.
  • ¿La carga glucémica alta es un riesgo? Mientras más alta es la carga glucémica de un alimento más lo será la elevación de las cifras de glucosa sanguínea y mayor su efecto insulinogénico. Un consumo a largo plazo de una dieta con una carga alta empieza a relacionarse con un riesgo mayor de diabetes tipo 2 y de enfermedad isquémica coronaria.
  • ¿Es tan importante el desayuno? Con él rompemos el ayuno nocturno. Lo esencial es reponer hidratos de carbono pues las reservas del hígado, encargadas de mantener el nivel de glucosa en la sangre por la noche, son escasas.
  • ¿Beber alcohol es contraproducente? El alcohol es un potente hipoglucemiante. Inhibe la producción de glucosa por parte del hígado, que es la principal fuente de esta entre las comidas. Además anula los síntomas iniciales de hipoglucemia (temblor, sudoración). Por ello debe consumirse de forma moderada y siempre como acompañamiento de la comida.
  • ¿Un bajón es señal de hipoglucemia? Podemos estar fatigados por muy diferentes motivos, así que no se puede establecer esta relación de forma inequívoca.

    Francesc J. Fossas (dietista)

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    El ejercicio baja los niveles de glucosa pero no suele producir hipoglucemia en personas sanas. Si aparecen síntomas durante el ejercicio, se aconseja tomar hidratos de carbono de absorción lenta antes de comenzar la actividad. Durante el ejercicio se pueden tomar hidratos de carbono simples, como glucosa o azúcar.