¡Toma las riendas!

11 claves para que tu alimentación sea autosuficiente y sostenible

María del Mar Jiménez

Lola Puig, adalid de los alimentos kilómetro cero, defiende que podemos cambiar el mundo desde la cocina. Estas son sus propuestas para que juntos lo consigamos. ¡Algunas te sorprenderán!

​El convencimiento de que desde la cocina podemos cambiar el mundo llevó a Lola Puig, hace más de una década, a unir esfuerzos con otros cocineros interesados en el Slow Food para crear una red de Restaurantes km0 de Slow Food. En el origen de aquel proyecto estaba, como nos explica en esta entrevista, el objetivo de hacer algo desde la cocina para contribuir a preservar la biodiversidad del planeta.

Hoy, Lola Puig se dedica a acompañar a empresas de restauración interesadas en evolucionar hacia un modelo más sostenible y ofrece asesoramiento nutricional individual y familiar, pero durante años estuvo al frente del restaurante Restaurant km0 El Fort, en Ullastret (Girona). Además es diplomada en Medicina Tradicional China y Naturopatía.

Para ella lo local debe primar en nuestra alimentación. Elegir alimentos lejanos, ajenos a nuestra cultura, sin tener en cuenta si son alimentos limpios o comercializados de forma justa para el productor y el comprador, no tiene sentido si se busca comer de forma sostenible.

¿En qué se traduce todo esto de forma práctica? ¿Cómo podemos contribuir, con nuestras decisiones a la hora de alimentarnos, a construir un modelo de alimentación más coherente, que sea a la vez saludable, ecológico y justo?

Cómo seguir una alimentación más saludable y sostenible

Según Lola Puig, el secreto está en tender a una alimentación autosuficiente y ecológica. Y estas son las 11 claves para conseguirlo:

  1. Planificar las comidas. La autosuficiencia lleva más tiempo de preparación porque cocinamos y preparamos, y necesitamos una buena planificación, como hacían antiguamente las abuelas.
  2. Comprar alimentos básicos y hacernos en casa los preparados culinarios. Compremos la harina para hacernos el pan, compremos el tomate y hagamos la salsa. Así los platos no solo nos saldrán mucho más económicos. También nos quedarán más ricos y nos lo pasaremos bien. Podemos hacer queso, yogur, kéfir, hamburguesas vegetales, patés, postres caseros, refrescos
  3. Autocultivar y/o comprar local. Por local entendemos producido cerca de nuestra casa. También podemos producir nuestras propias semillas o intercambiarlas con amigos que también lo hagan.
  4. Cocinar en casa. Cocinemos y comamos de forma sencilla, equilibrada y nutritiva para mantenernos con salud y mantener la salud en la familia, la tribu, el grupo... el núcleo social donde estemos ubicados.
  5. Comer de temporada y libre de químicos y de transgénicos. Si compramos alimentos ecológicos, libres de químicos, estamos colaborando a respetar la salud del planeta.
  6. Dejar de comprar plásticos y sumarse al Zero Waste. Dejar de comprar envases tóxicos, hacer una buena gestión de los residuos y utilizar las "R", que antes eran 3, después 5 y ahora podemos contar hasta 10: reducir, reutilizar, reciclar, reparar, recuperar, rechazar, reinventar, respetar, regular, reincorporar. Aquí tienes algunas ideas zero waste en esta línea.
  7. Gestionar bien la conservación de los alimentos: control de stocks en la alacena, congelador, nevera y evitar el despilfarro. No hay quien lo entienda: Estamos tirando 1/3 parte de lo que se produce en cada momento en los países desarrollados.
  8. Plantar o recolectar nuestras plantas medicinales. Al cultivar nuestras propias plantas medicinales (o las aromáticas) debemos recogerlas en el momento óptimo y hacer una buena conservación de las mismas. Si lo hacemos en la naturaleza, también, pero es importante que además las recojamos con conciencia y respeto, evitando las que especies que puedan estar amenazadas. Con las plantas medicinales que hayamos cultivado o recolectado podemos preparar remedios caseros de fitoterapia, hacernos nuestro propio botiquín para cuando lo necesitemos
  9. Preparar un kit de limpieza con productos naturales. Un atomizador tipo spray ponerle agua con vinagre para los cristales, recipiente con bicarbonato para suavizar la colada y blanquear, para limpiar los baños, para el refrigerador para neutralizar los olores. Cuando hacemos zumo de limón, guardar las cáscaras y semillas, fermentarlo 24-48 horas, triturarlo y colarlo y tenemos un buen detergente para desatascar cualquier superficie que no sea de mármol o baños. Es excelente, olor rico y gran incrustante y desinfectante
  10. Organizarse para ahorrar tiempo de compra, de cocina y de huerto. Propongo una red de colaboración de tareas e intercambio de preparados. Con la vecina, con las amigas, las mamás de la escuela, la familia… Que una tiene mucho tomate, pues le ayudamos a hacer salsa. A otra le ayudamos a hacer buñuelos en Semana Santa… Nos lo pasamos bien, nos reímos y estamos juntas, ensuciamos y limpiamos en un momento…

    Lo mismo en el huerto. Cuando es momento de sacar hierbas, plantar, recoger… Estas tareas más lentas las podemos hacer con otras personas y compartimos tareas para que sea más rápido, ahorramos tiempo y nos juntamos con la gente, que mucha falta nos hace.

    Y también a la hora de cocinar. Hay muchas casas con solo 1 o 2 personas. ¿Por qué no juntarse a comer 6 o 7 personas con compañeros de trabajo o conocidos? Yo lo he hecho y nos organizábamos para comer cada día en una casa diferente. Cocinabas 1 vez cada semana o cada 15 días y el resto comes con tus amigos y compartes el momento de la comida, los alimentos, el espacio y estábamos juntos. Es algo para plantearse ahora que la gente no tiene tiempo para nada.
  11. Usar energías renovables y hacer buena gestión del agua. Otras dos medidas importantes a la hora de ser más sostenibles. El agua no debería ser una mercancía y debemos aprender a reducir nuestro consumo.

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