Tendencias alimentarias

¿Por qué está de moda la dieta cetogénica?

Dra. Alicia Ruiz

La llamada dieta keto reduce drásticamente los carbohidratos a favor de las grasas, lo que tiene beneficios para la salud. Pero hay que contar con supervisión médica.

Hasta hace poco la reducción de las grasas saturadas de la dieta se consideraba la principal estrategia para prevenir las enfermedades cardiovasculares, sin tener en cuenta otros factores nocivos como el consumo de azúcares refinados.

Sin embargo, cada vez es más frecuente oír hablar de la dieta cetogénica, popularmente llamada también "dieta keto", que invierte la proporción de macronutrientes a favor de las grasas.

  • Los carbohidratos pasan de aportar el 55-60% de la energía diaria a solo el 5-10%.
  • Por su parte, las grasas aumentan del 30-35% al 60-80%.
  • Las proteínas se mantienen en un 10-15% o se incrementan ligeramente.

¿Cuál es el objetivo de la dieta cetogénica?

Con esta distribución de los nutrientes en la que los carbohidratos están casi ausentes y se aumenta el consumo de grasas y protegínas, lo que se busca es alcanzar un estado metabólico controlado similar al del ayuno.

En ausencia de glucosa, el organismo se ve forzado a producir cuerpos cetónicos a partir de grasas para obtener energía. Los cuerpos cetónicos constituyen un combustible alternativo para el cerebro y otros tejidos, pero a niveles elevados pueden resultar tóxicos, como sucede con la cetoacidosis diabética. Con la dieta cetogénica se busca producirlos pero sin llegar a niveles tóxicos.

Todo el conjunto de reacciones hormonales y metabólicas que se producen en este proceso parecen reducir el estrés oxidativo y ser beneficiosas en diferentes patologías.

¿Funciona la dieta cetogénica?

La dieta cetogénica ha demostrado resultados positivos en el tratamiento de la epilepsia refractaria a fármacos, el sobrepeso y la resistencia a la insulina; también se están estudiando sus beneficios por posibles efectos antiinflamatorios y protectores frente a enfermedades neurodegenerativas, dermatológicas y oncológicas.

Sin embargo, es importante comprender que no debe iniciarse sin la supervisión de especialistas, ni ser considerada una dieta mágica.

La recomendación para la población general sana se centra en el consumo de grasas y carbohidratos saludables (integrales, no procesados, ricos en fibra y de digestión lenta) y no en cambios drásticos de sus cantidades.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?