Dieta limpia

Claves para eliminar toxinas y nutrir tus células

Rosa Guerrero

Deshazte de las toxinas acumuladas en tu organismo con una dieta nutritiva que potencie la función depurativa del hígado y el intestino.

Los seres humanos vivimos más años que hace tan solo unas décadas. Pero... ¿qué hemos de hacer para que en los años de vida añadidos no se acumulen las dolencias, sino que constituyan una etapa plena de experiencias y desarrollo personal? El progreso económico y las mejoras sanitarias han permitido un aumento gradual de la longevidad. A principios del siglo pasado, las infecciones causaban la mayor parte de las muertes. Pese a la incidencia este año del coronavirus, actualmente las personas mueren por enfermedades crónicas, degenerativas y discapacitantes, muchas de ellas vinculadas a una alimentación inadecuada y a estilos de vida poco saludables.

Vivimos en la época de las grandes esperanzas, con frecuencia proclamadas por la ciencia, que parecen abrirnos una amplia gama de alternativas para alargar y mejorar la calidad de vida. Fármacos sintéticos, operaciones de estética, tratamientos antiaging e incluso "productos milagro" se ofrecen como la panacea para hacer frente al envejecimiento y mantener la salud. Sin embargo, poco se hace para formar a la población, ya desde la escuela, sobre cómo cuidar el organismo, qué hacer para reducir el impacto de las sustancias tóxicas a las que estamos expuestos a diario, y qué comporta tener subcarencias y desequilibrios nutricionales.

Empieza por limpiar el hígado

Una clave de la salud consiste en satisfacer sabiamente las necesidades de desintoxicación del organismo tanto como las nutritivas.

El hígado funciona como un pequeño laboratorio: secreta la bilis, filtra la sangre y la limpia de bacterias, toxinas, complejos antígeno-anticuerpo, metales pesados y otras moléculas tóxicas. Todas estas funciones tienen lugar en dos fases.

  • La denominada Fase I o de activación precisa de unas enzimas denominadas citocromo P450, así como de diversos cofactores (vitaminas, oligoelementos y aminoácidos). Su misión es neutralizar las toxinas y transformarlas en sustancias excretables por los riñones o bien convertirlas en moléculas aptas para ser metabolizadas en la Fase II.Un efecto secundario de esta actividad es la producción de radicales libres; por ello, es importante que el organismo disponga de antioxidantes.
  • Durante la Fase II o de conjugación, se generan compuestos protectores que se unen a las toxinas que no han sido previamente eliminadas y facilitan su expulsión.

Una buena dieta debe aportar las moléculas que el hígado necesita. Un déficit de estas sustancias dificulta el proceso de detoxificación y lleva a disfunciones y enfermedades. Pero, ¿cuáles son estos nutrientes vitales para la detoxificación hepática?

  • La Fase I precisa las vitaminas C, E y sobre todo las del grupo B; los oligoelementos manganeso, magnesio, zinc, molibdeno, cobre y selenio; y antioxidantes como el resveratrol, las antocianinas y el glutatión.
  • En la Fase II intervienen los aminoácidos metionina, cisteína, taurina, glicina y glutamina; las vitaminas C, B6, B9 y B12, así como los oligoelementos de la Fase I.

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Para conseguir todos estos elementos que contribuyen a la detoxificación puedes recurrir a una variedad de alimentos vegetales:

  • Vitaminas, minerales, enzimas y aceites esenciales: en el brócoli, los rábanos, los puerros, las cebollas y los ajos.
  • Cinarina: alcachofas y los cardos aportan esta sustancia que estimula la producción de bilis y la eliminación de las sustancias de desecho. • Polifenoles y antocianinas: en cerezas, nísperos, uvas y, en general, las frutas de color rojo.
  • Glutatión: en espinacas, sandías, pomelos, espárragos, aguacates, calabazas, crucíferas, nueces y ajos.
  • Vitamina E: dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra crudo ofrecen una dosis complementaria de este nutriente que favorece el buen funcionamiento del hígado.
  • Metionina y lisina: en semillas, frutos secos y legumbres.
  • Vitaminas del grupo B: en cereales integrales, legumbres y la levadura de cerveza.

Cuida el ecosistema intestinal

El intestino participa junto con el hígado en los procesos de detoxificación, además de sintetizar nutrientes, neurotransmisores y péptidos antimicrobianos. Su correcto funcionamiento depende del estado de la mucosa que recubre las paredes del intestino, las células inmunitarias (placas de Peyer) y la microbiota.

Cuando el ecosistema intestinal tiene una microbiota inadecuada (disbiosis), la mucosa está irritada y es permeable, o el sistema inmune está debilitado, juegan un papel primordial en la aparición de numerosas patologías.

Hay dos grandes tipos de fibras que mejoran el estado de la microbiota:

  • Las insolubles de los cereales integrales, frutas y verduras, que estimulan el tránsito intestinal;
  • Las solubles, que abundan en alcachofas, plátanos, ajos, endibias, cebollas, etc. y propician el desarrollo de bifidobacterias y lactobacilos (además disminuyen el impacto glucémico de los alimentos y favorecen la absorción de nutrientes).

Por su parte, los probióticos (bacterias), que se encuentran en el chucrut, el miso y los alimentos fermentados en general regulan la inmunidad, compiten con agentes patógenos potenciales y refuerzan la barrera intestinal.

Cuida también tu equilibrio emocional

  • El estado de ánimo influye sobre el funcionamiento del hígado y el intestino. La confianza y las relaciones afectivas enriquecedoras son una gran ayuda.
  • Mantén una actitud positiva ante la vida. La rutina, las expectativas laborales frustradas, los conflictos laborales y familiares pueden minar la salud. Busca siempre el lado positivo de las situaciones.
  • Crea un ambiente agradable a tu alrededor. Vivir en un hogar armonioso ayuda a mantener el equilibrio del organismo entero.
  • Dedica cada día un tiempo a hacer aquello que te gusta o simplemente a descansar, a respirar profundamente y a escuchar a tu propio cuerpo.
  • Realiza excursiones periódicamente que te permitan entrar en contacto con el sol, el aire, el agua y la tierra, pues ello te ayudará a liberar tensiones y te aportará vitalidad.

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