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Nutrición y salud

Las 3 pautas dietéticas de la dieta del yoga

El yoga también investiga cómo influye la dieta en el bienestar y el efecto sutil que la esencia de cada alimento ejerce sobre la mente.

Ramón Rosselló

1. Alimentos ricos y pobres en prana

El prana en yoga equivale al concepto chino del chi. Una forma de aludir a la energía vital que ingerimos con los alimentos frescos y que luego es utilizada por el cuerpo.

Los canales energéticos de acupuntura son los nadis para el yoga, los meridianos de los órganos son los dhamanis, y los puntos de acupuntura, los siras del ayurveda.

El prana también penetra en el cuerpo con la respiración, de manera que una buena respiración ayuda a disminuir el hambre.

Los alimentos que perdieron prana (precocinados, procesados, congelados, cocinados en microondas...) pueden favorecer la obesidad, ya que la persona ingiere más cantidad en busca del prana o energía sutil que echa en falta.

2. La comida más inteligente

El yoga ofrece atinadas pautas dietéticas e invita a comer con satisfacción, gratitud y conciencia.

  • Tranquilidad: permanece tranquilo durante la comida, no discutas ni evoques experiencias desagradables. Una conversación amena y un ambiente lleno de afecto facilitan la digestión y la asimilación.
  • Paladear despacio: la digestión empieza en la boca. Saborear la comida y masticarla bien estimula el flujo de saliva y otros jugos digestivos. Muchas personas que padecen gases intestinales comen con demasiada rapidez. Puede ser una forma de tapar la desazón interna.
  • Moderación: los estudios demuestran la relación entre una dieta con pocas calorías y ausencia de obesidad, diabetes, hipertensión y arteriosclerosis. No llenar del todo el estómago capacita para afrontar situaciones de estrés y alienta una mayor esperanza de vida.
  • ¿Crudo? Sí, gracias: incluye al menos un plato crudo en cada comida. de esta manera la dieta será más alcalina y rica en antioxidantes y otros fitonutrientes que previenen enfermedades.
  • Valorar el ayuno: en muchas enfermedades el yoga imita a nuestros compañeros los animales y recurre al ayuno y a la ayuda de plantas medicinales. El simple reposo digestivo proporciona una energía extra que el organismo aprovecha para deshacerse de lo que le sobra y regenerar la salud.
  • Criterio e intuición: los sentidos son el punto de encuentro entre lo que necesita nuestro cuerpo y los alimentos. Aumenta tu sensibilidad y aprende a escuchar lo que te pide el cuerpo. Déjate guiar por la intuición y disfruta de la textura de los alimentos, percibe detenidamente su sabor y acéptalos como un regalo de la naturaleza. No te fuerces a comer algo que no te guste, pero evita comer solo las cosas que más te gustan.

5 formas de hacer la dieta más saludable

  1. Cocción ligera: conviene cocinar las verduras lo más ligeramente posible para preservar sus cualidades. La cocción al vapor o el salteado con wok son idóneos.
  2. Más legumbres: son una fuente óptima de proteínas, y más al combinarlas con cereales, como en el kitcheri, plato elaborado con judías mungo y arroz basmati.
  3. Ración justa: el yoga propone cocinar solo lo que se vaya a comer, pues el recalentamiento priva a las comidas de buena parte de su prana o energía vital.
  4. Más integrales: Un cereal integral puede dar pie a una planta, de ahí que sea preferible a las harinas y cereales refinados, menos equilibrados y nutritivos.
  5. Ensaladas: se aconseja tomar cada día fruta fresca y una ensalada variada que combine distintas texturas (piezas enteras, ralladas, en rodajas...).

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