Raw y sorprendente

Verduras molidas: polvos mágicos que hechizan tus platos

Javier Medvedovsky y Gloria García Lerma

Deshidratar y moler tus vegetales es hacer magia en la cocina: tendrás ingredientes listos para llenar tus platos de color, sabor y nutrientes al instante.

Con la técnica de la deshidratación podemos extraer casi toda el agua de cualquier alimento y que así se conserve mejor.

Pero la deshidratación no solo es útil para alargar la vida del alimento, sino que facilita su almacenaje, transporte y manipulación, pues luego podemos molerlo y convertirlo en "polvos".

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Los polvos de deshidratados son infinitos, ya que podemos deshidratar toda la fruta, las verduras, las raíces, las hojas, las hierbas, las flores… y una vez hecho también los podemos combinar.

Al deshidratar a 40-45 °C, enzimas y vitaminas se mantienen intactas. También los hidratos de carbono, proteínas, grasas, minerales y oligoelementos.

Desde siempre se ha deshidratado para conservar en verano para el resto del año. Nuestro sol es el mayor deshidratador que existe y con él también podemos deshidratar. Hoy tenemos aparatos eléctricos para deshidratar incluso de noche o cuando llueve, pero no está de más recordar que el sol es siempre la mejor opción, pues podemos obtener vitaminas de él y es más natural.

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Arte en la cocina

Cada vez más veo la cocina como arte. Estos polvos son los colores que te van a permitir crear una obra artística comestible. Con ellos podrás colorear, decorar, teñir, condimentar y más posibilidades que harán únicos tus platos.

Puedes usarlos como un ingrediente más; al tener un sabor y color tan concentrados darán un toque sorprendente a tus recetas. Así, si quieres preparar una crema de anacardos con un buen sabor a cebolla, pon cebolla en polvo en lugar de fresca.

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O aprovecha el color de los polvos para teñir, por ejemplo el agua, un paté o un batido.

Además puedes hacer tus propias sopas instantáneas. Mezcla los polvos vegetales que te gusten con agua caliente y adereza con sal, tamari, miso u otros.

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Para aderezar... y endulzar

Otra opción es preparar tus propios condimentos en polvo, por ejemplo un curri único y personal a base de polvo de lima con comino, chile y cúrcuma. Si das rienda suelta a tu imaginación y creatividad descubrirás elixires únicos.

También puedes elaborar tu propia sal de vegetales mezclando una, dos o tres partes de polvo con otra parte de sal. E incluso puedes deshidratar la pulpa sobrante de tus zumos, molerla, tamizarla y hacer diferentes sales o condimentos.

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No olvides los polvos hechos de fruta. Puedes usar estos endulzantes únicos, de sabores y colores intensos, en chocolates, pasteles, turrones, cremas, pudines… O deshidratar las cáscaras de naranja, molerlas y añadirlas a un chocolate.

Para decorar, espolvorea los polvos en platos de fondo blanco, negro u otro color. O salpica con ellos salsas y sopas.

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Es un territorio muy extenso el de los polvos raw. Ten en cuenta que muchos de los condimentos que se venden son deshidratados, como los de pimiento, la cúrcuma, el jengibre…

Y los llamados superalimentos no son si no frutos deshidratados y molidos, como la espirulina, la maca o la lúcuma. Los polvos deshidratados que nosotros mismos hacemos en casa se pueden llamar superalimentos, porque son el concentrado de nuestros frutos.

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