Los vegetarianos tienen un 14% menos de riesgo de cáncer según un estudio

Aunque no se puede establecer una relación causa-efecto, un estudio observacional de la Universidad de Oxford asocia el menor consumo de carne a un menor riesgo de cáncer.

Dieta vegetariana y riesgo de cáncer
Adam Bartoshevic (Unsplash)

Cada vez hay más evidencia de que el consumo de carne aumenta el riesgo de cáncer y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS considera la carne procesada como un potencial carcinógeno. Un nuevo estudio de la Universidad de Oxford, publicado ayer en la revista científica BMC Medicine, revela que los vegetarianos podrían presentar un 14% menos de riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer frente a las personas que comen carne habitualmente.

Cuanta menos carne, menos riesgo de cáncer

Los resultados del estudio, dirigido por la española Aurora Pérez-Cornago, se han obtenido tras analizar los datos de 472.377 personas entre 40 y 70 años, recopilados por el Biobanco de Reino Unido. El Biobanco británico es un recurso de libre acceso para la investigación de la genética, medio ambiente y factores determinantes del estilo de vida en numerosas enfermedades. En el momento en que se avinieron a participar ninguno de los participantes tenía cáncer.

A partir de un cuestionario sobre sus hábitos alimentarios, se dividió a los participantes en diferentes categorías, según su nivel de consumo de carne: personas que comen carne habitualmente (247.571 participantes), personas que la comen en pequeña cantidad (205.385), pescetarianos o que solo comen pescado (10.696) y vegetarianos o veganos (8.685).

Por personas que comen carne habitualmente se consideró a las que comían carne cinco veces por semana o más. Por personas que la comen en pequeña cantidad se consideró a las que comían menos de cinco veces por semana.

Se hizo un seguimiento de los participantes en el estudio durante una media de 11,4 años y se registró la incidencia de cáncer: del total, un 12% de los participantes desarrollaron algún tipo de cáncer.

Concretamente, se detectaron 9.501 casos de de próstata, 7.537 casos de cáncer de mama postmenopáusico y 5.882 casos de cáncer colorrectal. Estos tipos de cáncer representan, según los investigadores, el 39% de los cánceres diagnosticados en Reino Unido.

Los investigadores hallaron una reducción en el riesgo de cáncer en todas las personas que no eran consumidoras habituales de carne frente a las que sí lo eran. Es decir, que tanto reducir el consumo de carne como eliminarlo se traducían en una menor incidencia de cáncer.

Comer solo pescado también reduce el riesgo

En general, el riesgo de desarrollar cáncer se reduce cuanto más se reduce el consumo de carne: Si entre los vegetarianos la reducción era del 14%, entre quienes comen pescado pero no carne la reducción era del 10%. Entre las personas que consumen pequeñas cantidades cinco días a la semana o menos el riesgo era un 2% inferior, una reducción menor pero también significativa.

Aunque el estudio confirma una reducción del riesgo de cáncer en general asociada a un menor consumo de carne, los investigadores advierten de que los resultados deben ser tenidos en cuenta con precaución.

Cada cáncer puede tener su conjunto de causas y, al hacer un análisis conjunto, puede haber otros factores de estilo de vida más allá de los del tipo de dieta que puedan afectar, como el hábito del tabaco o el sobrepeso.

Cáncer colorrectal, de mama y de próstata

Por tipo de cáncer el estudio destaca también algunas diferencias significativas entre los diferentes niveles de consumo de carne:

  • El riesgo de cáncer colorrectal disminuye hasta un 9% entre las personas que consumen poca carne frente a los que la consumen habitualmente. Según los investigadores este resultado refuerza la evidencia de estudios anteriores que relacionan el consumo de carne con un mayor incidencia de cáncer colorrectal. La OMS y el World Cancer Research Fund validan la relación entre el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal y el consumo de carne procesada.
  • En cuanto al cáncer de mama en la posmenopausia, las mujeres vegetarianas presentaban un 18% menos de riesgo que las que consumían carne habitualmente. Sin embargo, los investigadores advierten de que, en este caso, la diferencia podría explicarse por el menor índice de masa corporal (IMC) de las mujeres vegetarianas. "Existe una fuerte asociación entre IMC y riesgo de cáncer de mama en la posmenopausia, probablemente por los mayores niveles de estrógenos circulantes procedentes de la aromatización de los andrógenos en el tejido adiposo", explican.
  • En los hombres, el riesgo de cáncer de próstata disminuye un 31% en los que siguen una dieta vegetariana y hasta un 20% en los que comen pescado pero no carne. Sin embargo, no hay diferencias significativas entre los hombres que consumen carne más o menos de cinco veces a la semana.

El estudio es de tipo observacional, es decir, muestra asociaciones entre los datos recogidos con los hábitos dietéticos por una parte y la incidencia de cáncer por otra. Los investigadores insisten por ello en que estos resultados no permiten concluir una relación de causa-efecto. Este tipo de relaciones de causa y efecto se establecen a partir estudios toxicológicos controlados con animales y con personas.

Además, los autores del estudio advierten de que, en general, las personas vegetarianas y pescetarianas tienden a presentar también diferencias en otros aspectos de su estilo de vida, pues se suelen cuidar más. Concretamente, suelen fumar menos, consumir menos alcohol y practicar más ejercicio físico. El estudio tuvo en cuenta estas variables a la hora de analizar los datos, uno de los puntos que da solidez al estudio según afirman los propios investigadores, y vieron que el tabaco también podía ser el factor de riesgo en algunos casos.

En cualquier caso, el trabajo publicado por BMC Medicine

apoya la recomendación de consumir menos carne y sustituirla por alimentos como las legumbres.

Cómo sustituir la carne por alimentos vegetales

En la dieta desempeña un papel fundamental los hábitos. Acostumbramos a comer tal como aprendimos de nuestros padres y muy condicionados por el entorno cultural. Los alimentos que se eligen como comestibles forman parte incluso de las identidades personales y colectivas.

Para sustituir un alimento por otro hay que tener buenas razones. En la sustitución de alimentos de origen animal por vegetales hay argumentos médicos y también ambientales, pues la carne produce un mayor impacto sobre los ecosistemas naturales y sobre el equilibrio del clima planetario.

Las siguientes medidas pueden ayudar en la transición hacia una dieta vegetariana saludable:

  • Elige una alternativa vegetal para cada producto de origen animal: se puede sustituir la carne por tofu, seitán, hamburguesas o albóndigas caseras de legumbres.
  • Optar por alimentos vegetales enteros y naturales. Existe una oferta creciente de precocinados ultraprocesados veganos, cuya composición nutricional no es la más saludable debido a la presencia de azúcares, grasas refinadas y aditivos.
  • Incluye en tus menús una cantidad mayor de frutos secos, especialmente de nueces, anacardos, almendras y avellanas. Añade también semillas de lino, cáñamo, calabaza y sésamo.
  • Puedes hacer una transición gradual: empieza con dos días vegetarianos a la semana y aumenta los días a medida que te sientas cómoda.

Referencias científicas:

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