Mentes insanas
Brigitte Vasallo
Escritora
Brigitte Vasallo

Lo que Lolo nos dio

Viva el mal, viva el capital

Lolo Rico fue la directora de La Bola de Cristal, un programa infantil de los 80 que rompió moldes y que nos dio oxígeno a todos los "incorrectos" de aquella generación.

lolo rico la bola de cristal

Queridas Mentes Insanas:

Hace unas semanas presenté en una mesa redonda al filósofo Santiago Alba Rico. Me hacía ilusión presentarlo, pero lo que más ilusión me hacía era poder hablar de su madre y poder hacer algo que rara vez se hace si no es para el mal, que es presentar al hombre como hijo y no a la mujer como madre.

Es decir: presenté a Santi como el hijo de Lolo Rico, y se me llenó la boca al decirlo de una cosa que no sabría definir pero que tiene que ver con el amor, el agradecimiento y un orgullo que tampoco sabría muy bien explicar.

Lolo Rico fue la directora del programa La Bola de Cristal, la emisión infantil de los sábados por la mañana de una televisión que solo tenía dos canales y va que chuta.

Eran los años 80 y yo era una pequeña marimacho de diez años, con un mundo muy pequeño y sin ningún referente de nadie ni remotamente parecido a mí.

Los adultos que veía en mi entorno, también en mi entorno televisivo, no podían representarme un futuro.

Esos moldes y yo no encajábamos. Y, entonces, apareció este programa lleno de electroduendes, crestas, plataformas y aire fresco. Oxígeno.

Cuando presenté a Santi le pedí que le dijese a su madre que a muchas pequeñas marimachos nos había salvado la vida con su programa y entre el público un montón de gente asintió y me lo vino a comentar a la salida.

Pequeñas marimachos, pequeños unicornios, pequeñas mujeres barbudas, pequeños bailarinas, y toda la gama de gente incorrecta que tuvimos que crecer buscando los huecos entre tanta corrección.

En los tiempos capitalistas el éxito es lo que cuenta, y es un éxito que se mide con números y cifras. Cuanto más, mejor, aunque sea para el mal. La Bola de Cristal fue un programa de éxito, sin duda. Pero su impacto positivo en muchas de nuestras vidas va mucho más allá de cualquier número.

Al día siguiente de nuestro encuentro, Santi iba a visitarla y nos prometió contarle lo que habíamos dicho de ella, aún sin saber si llegaría a oírlo. Está muy mayor - nos dijo.

Lolo Rico se nos murió el pasado 20 de enero.

Es cierto que me queda la satisfacción de haberle dado las gracias y de poderle escribir esta columna. Y, sin embargo, hay formas de agradecimiento que no deberían funcionar así, no deberíamos cerrar el círculo.

Lo que Lolo nos dio, se lo debemos al mundo, hay que hacer que esa magia siga circulando, no devolvérsela a ella, sino expandirla, tomarla prestada un rato, llenarnos de ella y entregarla después para que otras pequeñas marimachos se crucen con ella y la puedan respirar un ratito, también.

Y creo que deberíamos también hacer un esfuerzo para que su nombre quede para algunas generaciones más. Porque los referentes no solo fueron los personajes de su programa, sino tener a esa mujer también rara haciendo la rareza de dirigir televisión.

Que quede, que se conserve nuestra genealogía y que siga creciendo.

¡Feliz semana, Mentes!

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