Vegetales en Navidad
Gastronomía consciente
Virginia García
Chef vegana
Virginia García

Hortalizas en Navidad

¿Verduras en Navidad? Ideas para incluirlas

Aunque en las fiestas queramos impresionar con platos sabrosos no por ello debemos olvidarnos de las hortalizas.

Cuando se acercan fechas especiales es inevitable pensar en recetas supersabrosas que no solemos cocinar a diario y en comidas pantagruélicas. Queremos impresionar a nuestros invitados con las mejores carnes vegetales que sabemos hacer. Pero nos suele faltar algo importante en la mesa: verduras.

Las croquetas de espinacas no cuentan como verdura. Y las frutas escarchadas tampoco valen como fruta. Así que mejor vamos pensando cómo meter entre todos esos platos unas buenas preparaciones en las que las verduras sean las protagonistas absolutas.

Entrantes y aperitivos caseros

En lugar de poner patatas fritas de bolsa, opta por palitos de zanahoria con patés vegetales caseros. El más famoso, barato y fácil de preparar es el hummus, que puedes tener listo en 5 minutos y que te permite incluir legumbres en el menú.

Puedes poner también encurtidos: aceitunas, pepinillos, cebollitas, berenjenas… Deléitate en las tiendas con los encurtidos al peso y elige sabores nuevos o que te llamen la atención.

No te olvides de los frutos secos, que no son verduras pero sí vegetales y muy navideños: castañas, nueces, almendras, piñones, etc. Si quieres puedes tostarlos en la sartén con un poquito de aceite de oliva y unas ramitas de romero para darles más sabor.

Si quieres innovar, saltea unas edamames y sírvelas con sal y sésamo tostado.

Las ensaladas también son para Navidad

Puede que no todo el mundo esté al principio por la labor de comer ensalada en un día especial, pero tú sírvela y que vaya pinchando quien quiera.

Añade verduras nuevas para enriquecer la ensalada con texturas y colores. Por ejemplo, canónigos, rúcula, achicoria morada, col lombarda, espinacas, acelgas crudas picadas finas, etc.

Agrégale maíz, pepinillos, aceitunas (que te sobrarán del aperitivo), remolacha, tomatitos cherry si hay, zanahoria encurtida o cruda cortada en tiras, y si te gusta, también unos trozos de manzana dulce.

Como nota especial puedes añadir espárragos, alcachofas asadas o cocidas, brotes de soja, pimientos en tiras finas o aguacate en daditos.

Para aliñar, si has puesto una gran variedad de ingredientes, basta con un buen aceite de oliva, un poco de vinagre o limón y sal o gomasio (sal con sésamo).

Acompañamientos, guarniciones, salsas y platos aparte

Junto con los platos principales sirve también platos de verduras y hortalizas cocinados de diferentes formas para que cada comensal se ponga en su plato. Por ejemplo:

Verduras al vapor

Calabaza, patatas pequeñas con piel, zanahoria, alcachofas, boniato, etc. pueden ser un acompañamiento perfecto para cualquier plato sin que resulten pesados ni insulsos. Elige verduras de tamaño pequeño o córtalas en trozos medianos para que se hagan más rápido.

Verduras asadas

Puedes poner platos con todas ellas mezcladas o separadas por tipos. Antes de meterlas al horno córtalas todas en trozos medianos, del mismo tamaño. Pon calabaza, boniato, patatas, chirivías, coliflor y, si tienes espacio, también unos cuantos tomates.

Verduras salteadas o a la plancha

Aprovecha y haz de forma diferente coliflor, brócoli, repollo, coles de Bruselas, etc. La clave está en dorar muy bien los trozos, que queden con una textura crujiente. Añade especias que contrasten en sabor, como orégano, tomillo, cilantro o cebollino.

Verduras con salsas espesas

Son ideales para bañar, por ejemplo, unos filetes de redondo de seitán.

Comienza preparando un roux y añadiendo verduras, setas y champiñones dorados aparte. Agrega agua y una pizca de salsa de soja. Deja que hierva un ratito hasta que espese, removiendo de vez en cuando. Queda especialmente bien usando champiñones normales y corrientes, y verduras como puerro, apio, boniato, calabacín, calabaza, apionabo, coliflor…

No es necesario añadir muchas, solo las que te gusten o se emparejen bien con los platos que vayas a servir.

¿Verduras de postre?

Quizá sea pasarse, pero se puede. Por ejemplo, en muchos sitios es común tomar calabaza dulce asada como postre. Solo necesitas una calabaza de cualquier variedad dulce (o más dulce que la butternut), que suelen venir preparadas “para asar”. Puedes cortarla en rodajas y asarla hasta que quede melosa.

Deja que se enfríe medio tapada para que no se seque demasiado, y sirve las rodajas como postre. Si te parece una cosa muy sosa, añádele un bouquet de frutas cortadas y bien colocadas, que queden bonitas.

También puedes añadir unas hojas de menta o hierbabuena. Además de muy aparente, queda exquisito.

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