Crecimiento personal

Aprovecha todo lo que sí puedes hacer en esta crisis del Covid-19

Si tenemos salud y tomamos precauciones, no todo es negativo en esta crisis. Podemos aprovecharla para introducir cambios positivos en nuestra vida.

En este final del verano, con el número de contagios por Covid-19 aumentando cada semana y con la inquietud de una vuelta al cole en condiciones inciertas, el sentir de muchas personas acerca del futuro es de pesimismo.

La calle y las redes sociales se han visto inundadas de comentarios negativos y desesperanzados sobre la situación que estamos viviendo. La mayoría, se centran en las limitaciones que sufrimos y en todo lo que no podemos hacer por culpa del virus. Esta actitud, lejos de ser saludable, solo logra encerrarnos, cada vez más, en un círculo de malestar y desconfianza.

La realidad es que estamos viviendo una situación a la que la humanidad no se había enfrentado en cien años. Estamos ante una pandemia causada por un virus que aún no conocemos totalmente. Lo más seguro, según los expertos, es que esta crisis aún puede durar varios años, por lo que una actitud derrotista no ayuda en nada, no nos va a permitir salir antes de la crisis y, además, nos impide apreciar lo que sí tenemos y lo que sí podemos hacer.

Para contrarrestar toda esta negatividad, me he propuesto comenzar este mes de septiembre con una reflexión constructiva sobre los cambios positivos que, en esta época de crisis, podemos introducir en nuestra vida para mejorarla.

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¿Qué cambios positivos podemos introducir en nuestras vidas?

En este artículo te propongo unas ideas para que te sirvan como punto de partida, pero seguro que a ti también se te ocurren muchos otros cambios positivos para tu vida.

No por resultar obvio, quiero dejar de mencionar aquí el hecho de que debemos seguir siendo precavidos y responsables con las medidas de seguridad. Aunque, en ocasiones, resulten incómodas, nuestra acción individual actúa como protección grupal. Siguiendo estas medidas, todos contribuimos al bien común.

  • Pasear por espacios abiertos

Algo que nos ha enseñado este virus es que no resulta saludable la concentración de un gran número de personas en espacios reducidos y cerrados. Durante la semana, aprovecha alguno de tus ratos libres para caminar por espacios abiertos. Puedes salir a la playa, al campo o a un parque (utiliza los espacios verdes disponibles en tu pueblo o ciudad). Pasea de forma consciente, viviendo el momento y disfrutando de los pequeños detalles que nos ofrece la naturaleza.

  • Crear tu propio huerto en casa

Cultivar tus propias hortalizas, frutas o plantas aromáticas va a aportarte, además de comida fresca ecológica, momentos de paz y sosiego. Trabajar con tus manos la tierra, trasplantar, contemplar los ciclos naturales, te ayudará a sentirme más relax y menos ansiedad.

Puedes comenzar con un número reducido de plantas y poco a poco, según vayas aprendiendo de tu experiencia, aumentarlo.

  • Compartir con la familia

Hemos pasado muchos meses separados de nuestros seres queridos. Aunque gracias a Internet, nunca llegamos a perder el contacto, la tecnología no puede suplir el calor del cara a cara.

No sabemos qué pasará dentro de unas semanas y desconocemos si tendremos que volver a confinarnos. Lo que sí tenemos, ahora, es la oportunidad de compartir momentos de conexión con nuestros familiares y amigos cercanos.

Manteniendo los consejos de seguridad, juega con tus sobrinos, habla con tus hermanos y con tus padres. Piensa si hay algún tema pendiente o algo que te gustaría decirles. Ahora es el momento, no lo dejes para más adelante.

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  • Escucharte

A muchas personas, el tiempo de confinamiento les ha servido para retomar actividades que disfrutaban, pero que habían abandonado debido al estrés de la vida adulta y al mundo laboral.
Para mantener un equilibrio emocional saludable, no puedes olvidarte de reservar algún momento del día para aquellas aficiones que no son remuneradas, pero que alimentan tu espíritu.

Puede tratarse de aprender algo nuevo o de retomar un interés que abandonaste de pequeña. Cultívalo y aliméntalo. Puede que, incluso, se pueda convertir en una nueva vía de emprendimiento.

  • Formarte

Aprender nuevas habilidades es uno de los motores vitales del ser humano. Aún más hoy en día, una época en la que cada pocas semanas aparecen nuevos programas, redes sociales o herramientas. Toda esta abundancia de recursos, nos pone al alcance, independientemente de nuestra edad o circunstancias vitales, muchas oportunidades para desarrollar nuevas capacidades.

Ser flexible, creativa, mostrar interés por el aprendizaje y cultivar una inteligencia emocional saludable, puede ayudarte a mejorar tu empleo o en la búsqueda de un trabajo innovador y diferente.

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