Educar en la emoción

Preadolescencia en las niñas: cómo reforzar su autoestima

La preadolescencia resulta un periodo especialmente crítico para la autoestima de las niñas. A estas edades, entre los 8 y los 13 años, las niñas reciben una continua presión para amoldarse a los modelos de comportamiento y belleza impuestos por la sociedad.

Crecer con sana autoestima supone partir de una base segura para desarrollar una vida plena y feliz. La autoconfianza, derivada de esta autoestima saludable, es una de las cualidades más importantes del ser humano.

Por ello, resulta lógico pensar que una de las mayores preocupaciones de padres y madres es la de que sus hijos crezcan seguros de sí mismos y que busquen información sobre cómo reforzar la autoestima y la autoconfianza de sus criaturas.

Según una encuesta realizada entre casi 1400 familias estadounidenses, la autoconfianza de las niñas, entre lo 8 y los 14 años, cae un 30%.

A estas tempranas edades, las niñas arrastran ya una concepción muy negativa sobre el rol de la mujer y los ideales estéticos que deben cumplir para encajar en nuestra sociedad patriarcal. Además, otro dato alarmante es que 3 de cada 4 preadolescentes están preocupadas por fallar y no ser perfectas.

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Adolescentes que se quieren poco

Este fenómeno no solo sucede en Estados Unidos. En mi consulta, en los últimos años, he notado un aumento de adolescentes que piden a sus padres buscar ayuda psicológica porque no se sienten bien. Muchas de ellas presentan problemas de autoestima.

Se sienten presionadas para comportarse de una determinada forma o por vestir como viste la mayoría. Si quieren ser ellas mismas y no cumplen con los cánones establecidos, son rechazadas y señaladas. Con el tiempo, comienzan a dudar de sí mismas y terminan cediendo a las presiones o cayendo en una depresión por toda la tensión soportada.

Muchas niñas, cuando llegan a la adolescencia, al haber estado siempre rodeadas de estos esquemas patriarcales, los han normalizado y se muestran incapaces de cuestionarlos. Desde su más tierna infancia tienen asumida la idea de que las mujeres deben cumplir con una cierta imagen (delgadez, hipersexualización, sumisión, etc.) para poder ser aceptada por los demás. La cruda realidad es que estos estereotipos han sido creados por una sociedad dominada por el machismo y el patriarcado que cosifica a la mujer y que pretende anular la fuerza y la autoconfianza de las niñas.

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¿Quién ha decidido cómo debías ser?

Otro factor que influye negativamente en la autoconfianza de las niñas es la presión que sufren desde edades muy tempranas para ser perfectas y dejar de comportarse como niñas. Los modelos de niñas de su edad que contemplan en el cine, la televisión y las redes sociales son imágenes artificialmente sexualizadas de niñas y adolescentes cosificadas que pretenden ser adultas, vistiéndose y actuando como tales. Las niñas reciben este bombardeo de imágenes y estereotipos y acaban asumiendo que ésta es la forma normal y adecuada de conducirse en la vida.

Cómo acompañar emocionalmente a una hija adolescente

En consulta, no solo trabajo con la niña/adolescente, sino que también dedico un tiempo a hablar con los padres para ofrecerles herramientas con las que poder ayudar a su hija. Les explico que, frente a toda esta influencia negativa de la sociedad, padres y madres, aún podemos hacer mucho para reforzar la autoestima, la autoconfianza y la autoimagen de nuestras hijas.

La preadolescencia es una edad clave para reforzar la confianza de las niñas. ¿Cómo podemos ayudar en esta época a nuestras hijas?

  • Demostarles nuestra confianza

Para que confíen en ellas mismas, los padres y las madres deben ser los primeros en confiar en sus hijas. Aunque a estas edades, el grupo de amigas comienza a cobrar especial relevancia, los padres aún pueden hacer mucho para alentarlas a sentirse fuertes y seguras. Aunque este apoyo puede expresarse de muchas formas, lo fundamental es mostrar siempre nuestra confianza incondicional en ella y en sus criterios.

Ya no debemos tratarla más como una niña pequeña, sino como una adolescente que está creciendo y que, en pocos años, será adulta.

Frente a cualquier insulto o desprecio que reciban y que les haga dudar de ellas mismas, deben tener a sus padres cerca, apoyándolas para recordarles lo estupendas que son.

  • Animarles a aceptarse tal y como son

Para contrarrestar todas las influencias que pretenden encasillar a las niñas y obligarlas a encajar en un único estereotipo, debemos enseñarlas a aceptar y valorar las diferencias.

No todos los cuerpos son iguales, no todas tienen que vestir igual ni pensar lo mismo.

Existen muchas opciones válidas y cada una debe tener la libertad de elegir cómo vestir, cómo comportarse, qué hablar o la persona con la que quiera compartir su tiempo.

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  • Mostrarles modelos positivos

Desde hace unos años, muchas personas están trabajando para recuperar las historias de muchísimas mujeres que fueron acalladas, infravaloradas (y sus logros silenciados) por el patriarcado dominante. En todos los ámbitos de las artes o de las ciencias, siempre han existido mujeres fuertes y decididas que han luchado, con mucho trabajo, por sus sueños y que han logrado salir adelante en entornos muy hostiles.

Estos modelos son los que deben conocer las niñas de hoy en día, para que interioricen, desde pequeñas, que no existen terrenos vedados para ellas por el hecho de ser mujeres y que, luchando, esforzándose y siendo ellas mismas, pueden lograr lo que se propongan.

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