Día de los abuelos

Nuestros abuelos, nuestro lugar seguro

Ahí están. Levantándose al alba aunque no tengan nada concreto que hacer. Mandándote un mensaje que tardan mil horas en escribir para preguntarte cómo estás. Custodiando la vida en el regazo. Orgullosas y orgullosos de cada cosa que consigues.

Las abuelas y los abuelos son ese territorio intacto en el que no hace falta explicar la realidad.
Ni llenar la conversación de cosas que en la vida van a poder llegar a entender.
Con los abuelos y abuelas, estás.

Te sientas y les preguntas por cantidades o te interesas por el programa de turno de la televisión o simplemente observas sus rutinas y movimientos y aprendes de ellos.
Siempre les dices que todo está bien.
Que comes bien.
Que eres feliz.
Y, bueno, probablemente no.

Pero tú no quieres preocuparles.
Porque sabes que sus vidas han tenido que estar llenas de inquietudes.
Que han tenido que trabajar y pasar hambre y tener miedo y ver morir a gente que querían.
Y tú no quieres ser una carga más.

Tú no quieres causarles más sufrimiento, tú quieres que empiecen a olvidar esa tristeza pequeña que lleva arrastra todo el mundo que lleva mucho tiempo en este planeta.

Abuelas y abuelos que nos trataron como hijas e hijos.
Que se enternecieron con nuestra presencia.
Y sacaron todo el afecto para el que no tuvieron tiempo.

Artículo relacionado

amor

Amar bien es todo un arte y una vía de conocimiento

Ellas y ellos nos recuerdan lo que era sobrevivir.
Lo que fue sobreponerse.
Cuidar.

Las abuelas y abuelos son la prueba de que hubo un pasado.
Y de que existe un futuro.
Tal vez sea eso lo más importante cuando estás perdido o perdida.

Cuando no sabes si lo que has vivido es real.
Cuando dudas de si lo que ha de venir tendrá algún sentido.
Ahí están.

Levantándose al alba aunque no tengan nada concreto que hacer.
Mandándote un mensaje que tardan mil horas en escribir para preguntarte cómo estás.
Custodiando la vida en el regazo.

Artículo relacionado

7-FRASES-VIVIR-CON-PLENITUD-FOTO+TEXTO3

7 frases para leer ahora... ¡y aprovechar el momento!

Orgullosas y orgullosos de cada cosa que consigues.
Porque saben que si estás aquí es porque hicieron algo bien.
Porque entre todas esas cosas de las que se arrepentirán, hay algunas buenas.
Y eres tú.

Las nietas y los nietos somos la prueba de que al vivir es inevitable dejar algo.
Y de que cuando llegue el momento de irse.
Sentir que no se van del todo.
Que siguen.
En todas y cada una de las cosas que todavía nos esperan.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?