Frases de Roy Galán para reflexionar

Hagamos el amor propio

Roy Galan
Roy Galán

Escritor

No hay amor propio sin el amor ajeno. Porque todas las personas estamos batallando por dentro. Y qué bonito es compartirlo. Para no sentirse tan solo en los sentimientos.


Puedes escuchar el podcast de Roy Galán aquí:

Existe una narrativa del amor propio que es totalmente individualista.
Que te exige que te quieras.
Sin ayuda de nadie.

Los seres humanos somos seres sociales e interdependientes.
Necesitamos a los demás para existir.
Necesitamos del afecto, la aceptación y reconocimiento para ser.
No podemos pedirle a las personas que se quieran a sí mismas.
Solas.

Como si quererse fuera algo aislado.
Algo que haces en una esquina.
Como si el amor propio fuera un mueble que tienes que montar.
Como si hubiera instrucciones para hacerlo.

Artículo relacionado

El amor debe ser honsesto

El amor debe ser honesto

El amor propio no puede construirse sin el otro.
Porque el amor propio es algo común.
Es algo que tenemos que hacer colectivo.

Se dice que para querer antes te tienes que querer a ti.
Pero cómo te vas a querer si no te quieren.
Es imposible hacerlo.
Y todos esos relatos que instan a hacerlo.
Todas esas frases hechas.
Todos esos lugares comunes.
No son verdad.

Por supuesto que el amor propio hay que trabajarlo.
Pero no desde la individualidad atroz.
No desde un sitio en el que se te pide poco menos que seas un héroe.
Que renazcas de tus cenizas sin contar con nadie.
Que te dé exactamente igual si te aceptan o no.

Todos los seres humanos queremos ser queridos.
Porque sin ese querer y sin ese cuidado.
La vida se vuelve insostenible.

Artículo relacionado

palabras como automatismos sin verdad

Palabras como pilotos automáticos y sin nada de verdad

La próxima vez que hablemos de amor propio pongámoslo siempre en relación con el otro.
Hablemos de amores propios como algo que se hace.
Hacer el amor propio.
Defender la ternura y la amabilidad con los demás.
Ayudar a que la gente se quiera.
No creando metas imposibles.
Juzgando más bien poco.
Aceptando nuestra finitud y nuestros errores.

No hay amor propio sin el amor ajeno.
Porque todas las personas estamos batallando por dentro.
Y qué bonito es compartirlo.
Para no sentirse tan solo en los sentimientos.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?